Bajo amenaza de Trump, México sigue deportando a marchas forzadas

June 6, 2019 - por

Bajo amenaza de Trump, México sigue deportando a marchas forzadas

Ciudad de México,

En medio de negociaciones contrarreloj y con la amenaza de sanciones a partir del próximo lúnes, el gobierno de México prosiguió hoy a marchas forzadas con la deportación de grupos de migrantes que han ingresado de forma irregular a su territorio.

“El Instituto Nacional de Migración informa sobre el retorno vía aérea de 106 personas de nacionalidad hondureña de  a San Pedro Sula, , en su mayoría familias con niños, quienes tenían una condición de estancia irregular en “, aseguró dicha dependencia para confirmar así el carácter urgente de unas acciones que han confirmado, por la vía de los hechos, la apresurada respuesta del gobierno de México ante las presiones del presidente, Donald Trump.

Mientras las delegaciones de EU y México mantenían las conversaciones en la Casa Blanca, en la que a la representación mexicana se le ha exigido respuestas de “corto plazo”, además de adoptar de forma definitiva la doctrina de “tercer país seguro” (a lo que México se ha resistido), no parecía claro que la respuesta definitiva de Donald Trump vaya en sentido contrario a la amenaza de imponer el 5% de aranceles a las exportaciones mexicanas a partir del próximo lúnes.

La extrema cautela del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que al igual que Marcelo Ebrard no quieren entorpecer las negociaciones, contrasta así con el ambiente de urgencia a la hora de frenar las caravanas que ingresan desde Guatemala o apurar el ritmo de las deportaciones hacia países como Honduras, Cuba, El Salvador y Guatemala.

En la frontera sur hay un tránsito habitual de personas y mercancías, regular e irregular. Para los mexicanos es fácil salir del país por este lugar. Aunque se advierte que no hay salida ni regreso sin pasaporte, basta con que muestren su credencial de elector para pasar al lado guatemalteco y, sin problema alguno, retornar a México. Los centroamericanos requieren de la tarjeta verde que les otorga el INM.

En el borde de Guatemala la revisión fronteriza es aún más laxa. Por un error, algunos de los integrantes del equipo de la Misión de Observación de Derechos Humanos de la Crisis de Refugiados y Humanitaria en el Sureste de México –que realizó actividades en parte de la ruta migratoria del 29 al 31 de mayo– no sellaron su pasaporte al entrar a territorio del vecino país sureño.

Por varias horas recorren varios sitios de Tecún Umán y se entrevistan con diversos personajes. Después regresan a Ciudad Hidalgo, México, y al intentar salir de Guatemala se advierte que no pasaron por migración. Se les da apoyo, les sellan los documentos como si en ese momento estuvieran ingresando al país y se les pide regresar media hora después para recibir el sello de salida.

Pero el muro invisible, como lo llaman las organizaciones que conformaron la misión, no está en la línea fronteriza, sino a todo lo largo de varios municipios de Chiapas, donde existen decenas de retenes para detección, detención y deportación de migrantes.