Washington.

El Senado de Estados Unidos confirmó este martes el polémico nombramiento de Betsy DeVos para dirigir el Departamento de Educación, una multimillonaria que apuesta por un sistema alternativo al público, tras una histórica votación que requirió la intervención del vicepresidente.

La Cámara Alta del Congreso, totalmente polarizada ante esta nominación, quedó trabada con 50 votos a favor y 50 en contra.

El desempate fue posible gracias a la intervención del vicepresidente Mike Pence, cuyo apoyo permitió la mayoría de sufragios.

Es la primera vez en la historia que un vicepresidente vota para confirmar un nombramiento, una acción poco común pero que permite la Constitución en caso de igualdad.

“El vicepresidente vota por la afirmativa y la nominación está confirmada”, expresó Pence al dirimir la cuestión.

Los demócratas y los sindicatos educativos están alarmados desde que el mandatario anunció que escogía a DeVos para dirigir el Departamento de Educación.

El líder demócrata Chuck Schumer fue contundente después de que la futura secretaria compareciera el 17 de enero ante una sesión del Senado que estudiaba su confirmación. “Es la menos calificada de un gobierno históricamente poco calificado”, aseguró.

DeVos, de 59 años, es una exitosa empresaria y filántropa que se ha pasado los últimos diez años defendiendo un sistema alternativo para desarrollar escuelas privadas usando fondos públicos, aunque no estudió en una escuela pública y tampoco trabajó en el sector.

En un maratón parlamentario inédito, los senadores demócratas se sucedieron desde el lunes al mediodía para denunciar la “incompetencia” de la elegida del mandatario, tildándola de “enemiga de la educación pública”, en un intento por hacer fracasar su nombramiento.

“No tiene ninguna experiencia”, lamentó el congresista Chris Coons.

Pero sus partidarios apoyan la llegada de esta “outsider” como mejor opción para remodelar el deficiente sistema educativo estadounidense, a la sombra de otros países desarrollados.

El propio Trump salió este martes en su defensa asegurando que “los demócratas del Senado protestan para seguir manteniendo el fallido status quo“.

“Betsy DeVos es una reformista y será una gran secretaria de Educación para nuestros hijos!”, escribió en Twitter.

Donante republicana

Aunque no es muy conocida a nivel nacional, DeVos forma con su marido, el multimillonario Dick DeVos, una de las parejas con más influencia política en el estado de Michigan (norte), donde ella llegó a presidir la antena local del Partido Republicano.

Su esposo se presentó a gobernador en 2006.

Después de su fracaso electoral, el matrimonio se convirtió en el primer donante del partido a nivel estatal, apoyando económicamente a muchos candidatos e impulsando su propia reforma educativa.

Michigan es un laboratorio para la creación de las llamadas charter schools, escuelas privadas financiadas parcialmente con fondos públicos que ofrecen a los alumnos una “opción” alternativa a los centros públicos, en el punto de mira de los conservadores por la mano de los sindicatos y la imposibilidad de despedir a los profesores.

DeVos fundó en 2010 la American Federation for Children (Federación Estadounidense para Niños) en su empeño por dar a conocer su movimiento en todo el país.

Durante su comparecencia ante el Senado en enero, se negó a comprometerse a “no privatizar las escuelas públicas ni a recortar un céntimo al presupuesto de educación pública”.

DeVos también apoya la educación en casa, una alternativa que muchos conservadores cristianos prefieren a la educación laica.

“Creo firmemente que los padres deben tener la posibilidad de escoger el mejor entorno educativo de sus hijos”, aseguró entonces.

En Estados Unidos, la educación depende de los estados y las ciudades, tanto para los programas como para la contratación de profesores.

Pero el secretario de Educación el presupuesto anual de 68 mil millones de dólares y garantiza que se apliquen las leyes federales.