Queremos generar un precedente, procurar justicia para un tema donde existe un vacío, afirma.

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Queremos que se investigue a Rabobank porque son cómplices del narcotráfico y por tanto responsables indirectos de la desaparición de un familiar y de miles de crímenes cometidos en México”, dice Fernando Hernández, académico y activista mexicano treintañero con residencia en Holanda, familiar de una persona desaparecida en Durango en diciembre de 2010 (se omite la identidad por razones de seguridad).

Economista con maestría en desarrollo internacional y doctorado en geografía humana, Hernández se ha formado en Inglaterra y Estados Unidos. Ahora vive en Holanda y exige legalmente a las autoridades de aquel país que lleven a la práctica su fama de defensores de los derechos humanos. Hoy presentó una demanda en los tribunales –de la cual La Jornada tiene un resumen– para exigir que se investigue al banco holandés Rabobank por “colaborar con los cárteles (de drogas) en la comisión de todo tipo de crímenes”.

Esa empresa financiera de gran prestigio en Europa, con etiqueta AAA entre especialistas, está bajo sospecha de lavar dinero del crimen organizado mexicano en una sucursal que tenía en Caléxico, Estados Unidos.

“Sabemos que Rabobank no mandó a matar a mi familiar y probablemente no ha mandado a matar a nadie –aclara Hernández vía telefónica–. Lo demandamos porque al lavarle dinero al cártel de Sinaloa el banco está legitimando las muertes que deja el negocio del crimen organizado. ¿Es Rabobank culpable de matar a mi tío? No. ¿Es culpable de lavar dinero? Sí. Y creemos que lavar dinero trae víctimas y mi familia es una de las víctimas del cártel de Sinaloa, al cual Rabobank le lava dinero”.

El conflicto legal es inédito: queremos generar un precedente, procurar justicia para un tema donde existe un vacío, explica Hernández, quien firma la demanda a nombre de la asociación civil SMX Collective ( https://smxcollective.org/), un grupo de mexicanos residentes en el exterior, quienes tienen por objetivo denunciar los estragos que ha causado la actual estrategia de seguridad interior, con cerca de 200 mil muertos y más de 40 mil desaparecidos en 10 años, según estiman organizaciones de víctimas.

Nos quejamos de que en las cárceles hay miles de personas recluidas injustamente porque tal vez no son los responsables de muertes y desapariciones, mientras los banqueros están libres, ninguno tras las rejas, dice a nombre de SMS Collective. Por medio de Rabobank, “queremos que se juzgue a quienes se benefician de la plata que generan los cárteles”,

Este grupo de mexicanos comenzó la batalla legal en Holanda, porque las leyes de aquel país habilitan un juicio local siempre que una empresa de esa nacionalidad sea partícipe de un crimen, aun más allá de sus fronteras (artículos 420bis, 420ter, 420quater y 140 del Código Penal holandés). Además, porque desconfían de otros sistemas.

El caso Rabobank ya está siendo investigado por la justicia estadunidense, después que los depósitos en efectivo en la sucursal de Calexico se incrementaron en 39 por ciento entre los años 2008 y 2013. Se presume que una parte del aumento en sus movimientos correspondió a la política dictada por el entonces presidente Felipe Calderón, quien limitó los depósitos de dólares en bancos dentro de México, por lo cual incluso pequeños empresarios mexicanos atravesaban la frontera para operar al otro lado. Sin embargo, la sucursal de Calexico –a sólo 26 calles de la línea– recibió tanto dinero que necesitaba de uno o dos camiones de valores por semana para desocupar sus colmadas bodegas.

Tanto el banco como la justicia estadunidense se han mantenido en silencio sobre los avances de la investigación. Filtraciones de la prensa, sobre todo un trabajo de Bloomberg, indican que el mayor volumen de movimientos en efectivo se dio en 2010 y 2011; también, que se han detectado al menos tres casos en los cuales ya se habrían incautado activos: gimnasios vinculados a una operación de tráfico de cocaína en México; lavado de dinero de un agente aduanal en San Diego, California, y blanqueo de dinero por el antiguo propietario de una concesionaria de automóviles en Caléxico.

Con base en informantes, Bloomberg mencionó en mayo pasado que dos altos ejecutivos, de nombre Laura Akahoshi y Stephen Byron, estarían siendo investigados, al igual que Ronald Blok, quien fue presidente ejecutivo de Rabobank.

La sucursal de Caléxico cerró en enero de 2015 y desde entonces prima el secreto. Fernando Hernández y sus compañeros de SMX Collective temen que si demandáramos a Robabank en Estados Unidos pasaría lo mismo que ocurrió con HSBC, donde sólo hubo una multa y ya no se revelará más información. Por eso enjuiciamos ante Holanda, que se jacta de su defensa de los derechos humanos: los ejecutivos bancarios tienen que ir a la cárcel porque legitiman lo que ocurre en el país. Y no buscamos una compensación económica: queremos justicia.

Adelantan que luego impulsarán más iniciativas a fin de mostrar al mundo la situación actual de México.La pelea se vislumbra interesante porque los representa un abogado reconocido, el holandés Göran Sluiter, quien lleva juicios contra presidentes de Nigeria, Indonesia y Papua Nueva Guinea. Es parte del despacho Praken d’Olivera, especializado en derechos humanos y justicia internacional, un bufete que años atrás logró se impidiera legalmente la presencia en Holanda de Jorge Zorreguieta, ex militar vinculado a la última dictadura militar en Argentina y padre de la actual reina de los Países Bajos.