La industria no está para pagar tarifas elevadas: Concamin. Forma parte de reducir costos, dice reporte del Departamento de Energía. La alzas, pequeñísima reversión, justifica el secretario de Economía. Los incrementos nos afectarán de lleno, advierte el sector panificador.

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El gobierno mexicano espera que el proceso de restructuración de la industria eléctrica conduzca a la disminución o eliminación de los subsidios que reciben los hogares, reveló un reporte de la Agencia de Información de Energía (AIE), ente del Departamento de Energía de Estados Unidos.

Los funcionarios mexicanos esperan que la restructuración de la industria eléctrica reducirá los costos de producir electricidad, disminuyendo o eliminando los subsidios gubernamentales que mantienen bajas las tarifas entre los usuarios de menor consumo, indicó el reporte, publicado un par de días después de que la Comisión Federal de Electricidad dio a conocer un incremento de los precios que pagan los consumidores industriales, comerciales y residenciales de alto consumo.

Uno de los ejes impulsores de las recientes reformas al sector eléctrico tiene que ver con el amplio diferencial entre los costos de producir la electricidad y las tarifas que pagan los consumidores minoristas, dice el reporte, publicado este martes.

El gobierno mexicano tiene fuertes subsidios para los precios finales de la electricidad (de bajo consumo). Algunos cálculos establecen que el costo de abastecer a los consumidores domésticos en México es más del doble del precio que la Comisión Federal de Electricidad les cobra por el servicio, apuntó.

A principios de este año el gobierno mexicano empezó el proceso de apertura del sector eléctrico para grandes consumidores, uno de los cambios derivados de la reforma energética impulsada por el gobierno y aprobada por el Congreso en 2013.

Aunque hubo variaciones, los precios promedios –para grandes consumidores– en los primeros seis meses de la apertura han estado entre 880 y mil 100 pesos por megavatios/hora (MWh), de acuerdo con el reporte de la EIA.

En los puntos cercanos a la frontera con Estados Unidos, dice, los precios han sido generalmente más bajos que en zonas más alejadas. Pone de ejemplo que en Tijuana y Ensenada, ambas ciudades de Baja California, el precio promedió 23 dólares por Mwh, similar a la frontera sur de California. En tanto, en Yucatán y en Baja California Sur el precio promedio fue de 63 y 118 dólares por Mwh, “debido a menos opciones de generación y conexión limitada a líneas de transmisión.

Uno de los principales impulsores de las reformas es la gran diferencia entre los costos de producción y las tarifas finales, dice. Otro objetivo de la restructuración de la industria, añadió, es mejorar la competitividad de la generación de emisiones de carbono y fomentar el desarrollo de nueva capacidad