Janet Yellen es la primera y única mujer en la historia de Estados Unidos en llegar a la presidencia del importante Sistema Federal de la Reserva, o Banco Central, sistema integrado por 12 bancos de la reserva, distribuidos regionalmente por todo el país. Es la institución responsable de conducir la política monetaria, supervisar y regular a las instituciones financieras y promover la estabilidad económica de la nación. También fue la primera titular de esa institución que, por decisión de Donald Trump, no obtuviera la confirmación para dirigirla en un segundo periodo.

La señora Yellen fue entrevistada recientemente en el sistema público de televisión (PBS). Ésta es una apretada síntesis de algunas de sus expresiones.

La economía ha crecido a una tasa sostenida de 2 por ciento desde hace algunos años, no a partir de 2016. No es muy alta pero suficiente para mantener el crecimiento del empleo, después de una profunda crisis en la que millones quedaron desempleados. Sin embargo, el crecimiento de los salarios ha sido moderado, determinado en última instancia por el lento crecimiento de la productividad.

El crecimiento del mercado de valores también se inició antes de 2016. No está claro si existe una burbuja similar a la que se creó con el boom del dot com en los años noventa, o como la que estalló en 2008, producto de la especulación en el mercado de bienes raíces y en el sector financiero. Ahora tenemos un sistema financiero más sólido, mejor capitalizado y preparado para resistir otro shock del tipo que vivimos en el pasado. Además de los instrumentos que se crearon para regular de manera más eficiente los mercados, esta vez el valor en activos de casi todos los sectores económicos permiten suponer que la volatilidad es mucho menor. Regulaciones como la Dodd-Frank, introducida en 2010, tienen la intención de evitar ese tipo de crisis y proteger a los consumidores de los servicios financieros. En todo caso el peligro se deriva de la intención de algunos legisladores por erosionar o suprimir esas regulaciones.

El Banco de la Reserva ha tratado de mantener una política monetaria conservadora mediante tasas de interés bajas, lo que ha permitido el crecimiento de la economía sin presiones inflacionarias. En la actualidad el desempleo ronda sólo 4.1 por ciento, el más bajo en 17 años, razón por que la Reserva Federal decidió elevar en un cuarto de punto la tasa de interés, sin excederse para no afectar el crecimiento económico.

Lamentó que en las mesas de discusión entre ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales las mujeres que participan son escasas. Estoy muy orgullosa, agregó, de haber sido la primera presidenta del Banco de la Reserva de Estados Unidos, pero sería deseable que más mujeres participaran en responsabilidades como la que he tenido la suerte de ostentar. Me impresiona la capacidad de muchas jóvenes economistas y de profesionistas en general, pero por diversas causas han quedado relegadas: una de ellas es la carencia de un apropiado balance entre el trabajo y su vida cotidiana. Los hombres no han tenido ese hándicap.

Dos o tres cuestiones se derivan de las palabras de la señora Yellen. La recuperación económica antecede a la gestión del actual presidente. En consecuencia, el incremento en la ocupación laboral comenzó su tendencia años antes de que llegara Donald Trump al poder. Entre otras razones, producto de la política económica de Obama combinada con los mecanismos de métodos monetarios y financieros aplicados por el Banco de la Reserva, cuando la señora Yellen fungió de presidenta y anteriormente Ben Bernake, su antecesor.

Es lamentable que la ignorancia y estulticia de Donald Trump coartaran la oportunidad de que Yellen permaneciera otro periodo al frente del Banco de la Reserva, una de las economistas mejor capacitadas para dirigirlo. La candidez y sencillez con la que explicó fenómenos tan complejos como los que tuvo que enfrentar, lo confirman.