Oaxaca, Oax.

El gobernador Gabino Cué Monteagudo ofreció una conferencia de prensa sobre los enfrentamientos entre policías e integrantes de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y reconoció que el saldo del operativo de las fuerzas estatales y federales para recobrar la gobernabilidad y el estado de derechoen las comunidades de Asunción Nochixtlán y San Pablo Huitzo, así como en la ciudad de Oaxaca, fue de seis muertos y 94 heridos, entre ellos 41 policías –ocho con heridas de bala– y 53 ciudadanos.

Cué Monteagudo, quien criticó acciones policiales similares implementadas por su antecesor, Ulises Ruiz Ortiz, ocurridas durante 2006, aseguró que se logró abrir la autopista Oaxaca-México a la altura de Nochixtlán. No obstante, una vez que los uniformados fueron replegados por los manifestantes, la vialidad continuó cerrada.

El mandatario local afirmó que este operativo conjunto tuvo como finpreservar las libertades, el estado de derecho, así también como la protección de la integridad física y patrimonial del pueblo de Oaxaca, debido a que durante 35 días hubo bloqueos que afectaron a la sociedad, lo que además puso en riesgo la vida de los oaxaqueños.

A más de cinco meses de que deje el cargo, justificó las acciones contra los manifestantes con el argumento de que durante un mes han sido recurrentes los cierres carreteros en 37 puntos estratégicos.

De acuerdo con la Fiscalía General del estado, uno de los fallecidos fue Andrés Aguilar Sanabria, quien era profesor de educación indígena; otro fue Yalid Jiménez Santiago, originario de Santa María Apasco, de 29 años de edad, quien era regidor y falleció por disparos de arma de fuego mientras llevaba víveres a la barricada de Nochixtlán.

También falleció Óscar Nicolás Santiago, de 22 años de edad y oriundo de Las Flores Tilantongo; Anselmo Cruz Aquino, comerciante de Santiago Amatlán, de 33 años, y Jesús Cadena, de 19 años, estudiante de Asunción Nochixtlán.

El comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo Cevallos, presente en la conferencia de prensa, aseguró que sí hubo personal de la corporación con armas de cargo –lo que en un principio negaron autoridades federales–, pero ya muy al final del acto, cuando se nos informó que había civiles armados disparando. Ya no se trata de un desalojo, sino de desactivar la violencia.

Insisto, dijo el comisionado Galindo Cevallos frente a Gabino Cué,efectivamente, al final, muy al final (del operativo de desalojo), llegó en apoyo un grupo de la PF que portaba sus armas de cargo. Ya había pasado todo, ya habíamos ordenado el repliegue de todas las policías.

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