El reporte 2017 de la Unidad de Inteligencia de The Economistcolocó a México como uno de los países con una libertad de prensa limitada y con un retroceso en el rubro de democracia, debido a la corrupción gubernamental y la violencia del crimen organizado.

Desde que comenzó el sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto, México ha retrocedió cuatro lugares en el rubro de democracia, al pasar de 6.91 en 2013 a 6.41 en 2017. También ha disminuido desde que inició el reporte de The Economist, en el año 2006, cuando obtuvo una calificación de 6.67.

En cuanto a la libertad de prensa, México obtuvo una calificación de 6 de 10, y se agrupa junto con los países denominados “en gran parte no libre”, del que forman parte naciones como Afganistán, Irak, Sri Lanka y Uganda.

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Ciudad de México

La corrupción gubernamental y la violencia del crimen organizado colocan a México con bajas calificaciones en los rubros de libertad de prensa y democracia, de acuerdo con el reporte 2017 de la Unidad de Inteligencia de The Economist.

Aunque el país no se ubica en los últimos lugares de la medición, los datos muestran un escenario de deterioro en los últimos años, sobre todo en los asesinatos de periodistas.

El reporte de The Economist otorga a México una calificación de 6 de 10, y lo agrupa junto con los países denominados “en gran parte no libre”, del que forman parte naciones como Afganistán, Colombia, Irak, Sierra Leona, Sri Lanka y Uganda.

“Más de 110 periodistas han sido asesinados en México desde 2000, mucho más de lo que se podía esperar que muriera en una zona de guerra muchos años”, indicó el informe.

El patrón de la violencia extrema contra periodistas en varios países de América Latina continuó sin disminución en 2017. Brasil, Colombia, Honduras y México se encuentran entre los lugares más peligrosos del mundo para periodistas, y pocos de los crímenes cometidos son investigados o procesados, precisó el documento.

The Economist señaló que el uso creciente de intimidación, amenazas, violencia y asesinato por parte de actores no estatales está teniendo un efecto “escalofriante en la libertad de expresión”.

Destacó el caso de México, donde muchos de los periodistas que investigan el crimen organizado y la corrupción han sido asesinados. En el estado mexicano de Veracruz, señaló, las bandas de narcotraficantes han matado con impunidad a los periodistas.

Respecto al tema de la democracia, México se ubica en el sitio 66, empatado con Serbia, con un promedio de 6.41.

En la misma evaluación, el país obtuvo 7.83 en procesos electorales y pluralismo, 6.43 en funcionalidad del gobierno, 7.22 en participación política, 4.38 en cultura política y 6.18 en libertades civiles.

Desde que comenzó el sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto, México ha retrocedió cuatro lugares en el rubro de democracia, al pasar de 6.91 en 2013 a 6.41 en 2017. También ha disminuido desde que inició el reporte de The Economist, en el año 2006, cuando obtuvo una calificación de 6.67.

De acuerdo con el Índice de Democracia de The Economist, los factores que influyeron para la reducción de calificaciones son: la baja participación de la población en elecciones, debilidad en la funcionalidad del gobierno, disminución en la confianza de instituciones, crecimiento de la influencia de entidades no elegidas o irresponsables, ampliación de las brechas entre políticos y electorado, declive en las libertades de los medios y erosión de las libertades civiles.

El año pasado, la encuesta Latinobarómetro 2017, que se realiza entre 18 países de la región, reveló que sólo el 18 por ciento de los mexicanos cree en la democracia, mientras que nueve de cada diez consideran que su Gobierno no trabaja para el bien de todo el pueblo, sino solo para beneficio de algunos grupos poderosos.

De acuerdo con los resultados de esa encuesta, en la mayoría de los países hay una disminución en el apoyo a la democracia, pero la mayor pérdida se produce en México con 10 puntos porcentuales menos que en 2016 llegando a 38 por ciento en 2017, con un máximo de 59 por ciento en 2005.