Antes de clases, miles de maestros se manifestaron en la mayoría de los mil planteles de Los Angeles. Portaban pancartas, marcharon, fueron apoyados por padres, alumnos y por los automovilistas que fueron receptivos a sus mensajes y con el sonar de sus claxons respaldaron sus demandas.

Y se pronunciaron contra la austeridad impuesta por la Junta Educativa del distrito escolar, -dominada por los privatizadores- que afecta a todo el sector educativo, especialmente a los alumnos. Demandaron, además, mejoras sustantivas en favor de la calidad de la enseñanza y de las familias de inmigrantes.

La protesta fue, igualmente, una muestra sobre la actitud de los 35 mil miembros del Sindicato de Maestros de Los Angeles (UTLA, siglas en inglés) de cara a un posible  paro general a principio del 2018, en caso de ser necesario, como lo expresó el vicepresidente del gremio, Juan Ramírez.

Los educadores también exigen un fondo legal de un millón de dólares para estudiantes de familias inmigrantes que luchan contra la deportación, como parte de un paquete de propuestas de negociación.

La jornada ha sido un éxito, subrayó Ramírez. Ahora, la próxima demostración magisterial está programada para el 16 de noviembre. Será más grande que la de este miércoles.

LA JUNTA NO RESPONDE

Paro ¿ para qué?, se le inquiere al dirigente.

Responde:

“ La Junta Educativa no responde a lo que pedimos. Que recapacite sobre la manera que manejan el presupuesto. Han dicho los 4 miembros reformistas que no les interesa la institución. Se les olvida que la institución es la que da la posibilidad de los niños. Si fracasa o se divide, no les interesa”.

“Nosotros, agrega, estamos en defensa de la institución y la educación pública. Es una diferencia de ideales”.

Otra pregunta: si esos cuatro miembros de la Junta Educativa ven con desinterés lo que puede llegar a ocurrir en el distrito escolar. ¿entonces qué les importa?

“Dicen que la educación de los niños. Abogar por los estudiantes, aunque sea sin institución”.

Los cuatro promueven las escuelas chárter ya que son apoyados por ellas y en ese sentido Ramírez aseguró que cada plantel de ese tipo “constituye un saqueo de fondos al distrito escolar, “pero ellos no lo asumen de esa manera”.

“ Lo que les interesa es que se los niños se eduquen, donde sea, en una chárter o en escuela pública”. Ramírez insiste: “ Cada chárter hace más débil al distrito”.

UNIDAD, NECESARISIMA

Los dirigentes de UTLA se distribuyeron en diversas escuelas de la ciudad para participar en la jornada y acreditar la participación de sus colegas. Todos reportaron que la asistencia de maestros fue copiosa en cada plantel.

Ramírez envió un mensaje a sus compañeros de gremio:

“ Es importante que estemos unidos. Vamos a sumar a más  padres, grupos comunitarios y sindicatos. Las escuelas necesitan dinero para solucionar sus problemas. Los proximos años no va a haber más recursos si no cambian la manera en que el estado y el gobierno federal dan los recursos. Es necesario que maestros se muevan, levanten la voz y pidan que los cambios vengan de arriba a abajo”.

Indicó que resulta inadmisible que actualmente por cada recluso en California se destinan 75 mil dólares anuales y por cada alumno sólo 11 mil. El estado se encuentra en el sitio 46 en materia de financiamiento por estudiante, cuando es el más rico de Estados Unidos. Dinero, dijo, hay, falta voluntad política para hacerlo llegar donde se requiere sin dilación: el sector educativo.

Asismismo, Ramírez indicó que la Junta Educativa no les ha dado una respuesta a las demandas que les han presentado en las negociaciones sobre el contrato colectivo de trabajo.

“ Hay desinteres de la mayor parte de miembros de junta “, dijo.

UTLA pidió un alza salarial del 7% y la Junta Educativa indica que no hay dinero. Pero no sólo eso, quiere recortar los beneficios del seguro médico a los maestros. Una propuesta es que paguen el 20% del seguro médico.

“Esto sería un cambio drástico a lo que tenemos ahora”, indicó.

DEMANDAS FUNDAMENTALES

UTLA está negociando el contrato con el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD). Hizo notar que  trabaja con padres, estudiantes y comunidades para identificar cuestiones importantes para ellos en los barrios.

“LAUSD quiere solamente impulsar una agenda de recortes: en las aulas, las escuelas y al contrato de trabajo con los maestros. UTLA pide que replantee los roles tradicionales de negociación, de empleado vs. empleador, y reinvierta en laas escuelas públicas a través de un conjunto de principios que apoyan a estudiantes y comunidades”, plantea la organización de mentores.

“Creemos que nuestros alumnos están siendo defraudados por el sistema defectuoso de financiamiento de la educación en California. Merecen algo mejor”, citó.

Sus demandas fundamentales, son:

  • Invertir en estudiantes y financiar las escuelas con 20 mil dólares por alumno para el año 2020.
  • Reducir el tamaño de las clases en todos los niveles.
  • Traer más enfermeras, consejeros, trabajadores sociales, psicólogos, y bibliotecarios para cada escuela.
  • Invertir en programas bilingües y de lengua dual, estudios étnicos, artes visuales y escénicas, educación profesional y técnica.
  • Reducir el exceso de pruebas de los estudiantes.
  • Defender la profesión docente. Atraer y retener a educadores de alta calidad con salarios competitivos y seguro médico de calidad.
  • Asegurar que todos los maestros tengan buenas condiciones de trabajo y se les trate como colaboradores esenciales para el éxito de los estudiantes.
  • Construir escuelas de la comunidad para expandir la participación de padres, ampliar el currículo y aumentar los servicios sociales para los estudiantes y las comunidades.
  • Negociar por el bien común, incluyendo viviendas de costo accesible, programas de educación temprana, más espacios verdes, derechos de inmigrantes, y más.
  • Garantizar que las escuelas sean seguras y que los estudiantes tengan derecho al debido proceso.
  • Aumentar el poder de los padres y educadores para tomar decisiones sobre los fondos en las escuelas.