Al parecer el ataque de Omar Mateen se debe al extremismo local, dice. Insiste en reformar leyes para evitar el acceso fácil a las armas de alto poder. Se extiende en el mundo el repudio a la matanza; hubo marchas en apoyo a la comunidad homosexual24 disparos en 9 segundos: ¿Qué arma usó el autor de la mayor matanza en la historia de EE.UU.?

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Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró ayer que no existen evidencias claras de que Omar Mateen, quien el pasado domingo asesinó a 49 personas en un centro nocturno gay de Orlando, Florida, haya actuado bajo la dirección de unared terrorista.

Parece que el atacante estuvo inspirado en variada información extremista que fue difundida por Internet, dijo Obama a periodistas en la Oficina Oval, después de una reunión de funcionarios de alto nivel, entre ellos el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), James Comey.

Por lo que podemos decir ahora, este es ciertamente un ejemplo del tipo de extremismo local del que todos hemos estado tan preocupados durante mucho tiempo, agregó.

El atacante expresó lealtad al grupo radical Estado Islámico (EI), también conocido como ISIL o ISIS, en una llamada al teléfono de emergencias 911 durante su enfrentamiento con la policía mientras mantenía rehenes en el club nocturno gay llamado Pulse.

Aunque ayer la radio del EI se atribuyó el ataque, confirmando lo adelantado por la agencia Amaq –afín al grupo yihadista–, y presentó a Mateen como uno de los soldados del califato en Estados Unidos, Obama aseveró que no había evidencia de que quien fue abatido por un comando Swat fuera parte de un complot mayor.

Funcionarios de la administración examinaban varios sitios de Internet en busca de pistas, agregó el mandatario, quien este jueves viajará a Orlando para expresar sus condolencias.

Repitió que Estados Unidos tiene que pensar en los riesgos de las leyes de armas de fuego que permiten un acceso fácil a armamento de alto poder.

La policía informó que el atacante portaba un fusil de asalto AR-15 (considerada un arma semiautomática diseñada por las fuerzas armadas de Estados Unidos para matar masivamente, con capacidad de realizar 45 ráfagas por minuto sin necesidad de recargarse) y un revólver comprados legalmente.

El mandatario estadunidense dijo estar preocupado de que la respuesta a la matanza derive en un debate sobre si endurecer las leyes de armas o perseguir a grupos extremistas como el EI. Debemos perseguir a esas organizaciones terroristas y pegarles duro… Pero también tenemos que asegurarnos de que no sea fácil obtener armas para alguien que decide hacer daño a personas en este país, expuso.

Por su parte, el director de la FBI, James Comey, informó que hay fuertes indicios de radicalización de este asesino y una potencial inspiración por organizaciones terroristas extranjeras.

Comey, quien encabeza la indagatoria federal sobre el peor tiroteo en la historia de Estados Unidos, reveló que además de jurar lealtad al EI, durante una de tres conversaciones con los operadores de la línea de emergencias 911 en medio de la matanza, Mateen, quien era un fisicoculturista que trabajaba como guardia de seguridad, expresó también solidaridad tanto con los chechenos Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev, responsables del bombazo en Boston, como con Mohammed Abu Salha, quien vivía en Florida y fue el primer atacante suicida estadunidense en Siria.

Ni los Tsarnaev ni Abu Salha fueron inspirados por el EI, lo cualagrega a la confusión sobre sus motivos, explicó Comey.

El primer contacto de la FBI con Mateen tuvo lugar en mayo de 2013, cuando trabajaba como agente de seguridad en un tribunal de Florida y había hecho comentarios sobre terrorismo que causaron alarma entre sus compañeros de trabajo en la corte.

El atacante aseguró tener conexiones familiares con Al Qaeda y ser miembro de la milicia libanesa de Hezbolá. También dijo que esperaba que la policía efectuara una redada en su departamento y atacara a su esposa e hijo para hacerse mártir.

La oficina de la FBI en Miami abrió una investigación que fue cerrada tras 10 meses de duración.

Un año después, el nombre de Mateen afloró incidentalmente cuando la FBI investigaba a Mohammed Abu Salha, el estadunidense que cometió un acto suicida en Siria, ya que ambos se conocían por asistir a la misma mezquita en Florida.

Nuestra investigación no encontró ninguna vinculación de consecuencia entre ambos, indicó Comey.

La FBI cerró la segunda investigación sobre Mateen, quien salió del radar de las autoridades hasta su aparición en el centro nocturno Pulse, donde asesinó a 49 personas, la mayoría latinos, y dejó un saldo de 53 heridos.

La Casa Blanca exhortó al Congreso, controlado por la oposición republicana, a actuar para limitar el acceso a armas de guerra, al expresar la frustración de Obama ante este caso.

Hay ciertas medidas de sentido común que el Congreso puede tomar que harían más difícil para cualquier persona adquirir armas de guerra, dijo el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, un día después de la matanza.

La peor matanza en territorio estadunidense desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 conmocionó al país, ha puesto bajo la lupa la estrategia antiterrorista y reactivado el debate sobre la portación de armas, un derecho protegido por la segunda enmienda de la Constitución, fuertemente defendido por los conservadores.