Junto con organizaciones sociales como la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG) y la coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG), los padres reclamaron al estado mexicano que a tres años de la desaparición de sus hijos no se tengan resultados sobre su paradero.

En Chilpancingo el antigrito se realizó en el teatro hundido de la alameda Francisco Granados Maldonado en el centro de la ciudad como un acto contrario al oficial que se lleva a cabo en el Palacio de Gobierno en la capital y encabeza el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores.

“Llevamos tres años de dolor, tres años de angustia y de pruebas con respecto a que las autoridades no les interesa decirnos qué pasó con nuestros hijos”, condenó Estanislao Mendoza, padre del normalista desaparecido Miguel Ángel Mendoza Zacarías.

Previo al grito, reiteró el llamado a que el Estado Mexicano cumpla con las medidas cautelares del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), así como las cuatro líneas de investigación que a la fecha no han sido resueltas.

Mientras en el municipio de Tixtla, otro grupo de padres de los 43 desaparecidos, junto con normalistas de Ayotzinapa y simpatizantes del movimiento social, marcharon desde el arco de entrada hasta la explanada del zócalo “Ignacio Manuel Altamirano” en donde llevaron a cabo un mitin de protesta y se unieron a las acciones estatales por el antigrito.

“Vamos a seguir protestando, no vamos a claudicar hasta saber la verdad y el paradero de los normalistas”, sentenció en Tixtla, Melitón Ortega vocero de los padres de familia.

De manera simultánea, los padres repitieron las consignas que se pronuncian durante el acto oficial y agregaron al grito de “justicia” cada consigna en el marco del tercer aniversario de la desaparición de los 43 normalistas.