Los seis aspirantes a la gubernatura de California expusieron sus puntos de vista sobre la inmigración, el muro fronterizo, los dreamers, la ley de estado santuario y la expresión peyorativa de “países de mierda” que usó el presidente Donald Trump para referirse a países de Latinoamérica y África que se benefician de programas migratorios.

__________________________________________________________________________________________________________________________________

LOS ÁNGELES, California

Los candidatos demócratas que compiten por la influyente gubernatura de California, que es hogar de 2.6 millones de indocumentados, casi la cuarta parte del total en todo el país, criticaron con dureza las estrictas políticas migratorias y los comentarios peyorativos que ha hecho el presidente Donald Trump, a quien calificaron de “racista”, en su primer debate electoral del año.

“Me sorprende que el (equipo editorial del diario) New York Times tardó tanto tiempo en llamarlo ‘racista’”, expresó el exalcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, quien busca convertirse en el primer hispano que sea elegido gobernador de California, en un foro entre seis aspirantes a dicho cargo que se realizó este sábado en la Universidad del Sur de California (USC).

“Él (Trump) ha llamado a los mexicanos ‘violadores’ y ‘criminales’. Ha ido contra los musulmanes. Ha comparado a los supremacistas blancos con la gente que protestaba contra el racismo en nuestro país”, reclamó Villaraigosa. “Espero que no sea presidente cuando yo sea electo”, añadió.

Los comentarios de Villaraigosa, nieto de un inmigrante mexicano, respondieron a la pregunta de qué opinaban sobre el calificativo de “países de mierda” que Trump dio a las naciones que se benefician de programas migratorios, como El Salvador, Haití y del continente africano.

RELACIONADO
Ha habido reacciones duras y tibias tras los comentarios a puerta cerrad...
Los comentarios vulgares de Trump contra Haití indignan a Washington (pero no a todos con igual intensidad)

Quien lidera las encuestas, coincidió en que dicho adjetivo se le debió poner hace mucho. “La pregunta para todos nosotros es: ‘¿Vamos a ser el centro de la resistencia?’ o ‘¿Vamos a ser una alternativa positiva de la agenda impulsada por la administración Trump?’”, reflexionó.

En este intercambio de propuestas que se transmitió en vivo por el canal ABC7, el tema migratorio no solo dividió a los aspirantes republicanos y demócratas, sino a quienes asistieron al auditorio Bovard de USC. Ambos bandos políticos recibieron abucheos y aplausos, ejemplo del actual clima político.

 Republicanos: “Necesitamos construir el muro”

“Debemos asegurar nuestras fronteras y garantizar que nunca seamos un estado santuario, y que California aplique las leyes federales migratorias”, dijo el candidato republicano, Travis Allen, un asambleísta estatal que representa a la ciudad de Huntington Beach, refiriéndose a la ley SB54, que desde el 1 de enero prohíbe a las policías locales colaborar en los operativos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE). Allen, el que más respalda a Trump, fue el más reprobado en el auditorio Bovard.

Según Allen, Trump no ha podido resolver el problema migratorio por los legisladores demócratas.

De hecho, su retórica tiene cierta similitud a la del hombre que tanto alaba: tacha de “criminales” a los indocumentados y agita el debate exponiendo casos como el de Kate Steinle, ocurrido en San Francisco.

“En California no queremos proteger a la gente que está ilegalmente y que comete crímenes, incluyendo el terrible crimen de la hermosa Kate Steinle, quien fue muerta a tiros en San Francisco (…) por alguien que fue deportado cinco veces”, reclamó Allen.

Villaraigosa lo corrigió citando reportes que indican que la tasa delictiva es mayor entre los nacidos en este país. “Los inmigrantes, incluyendo los mexicanos, cometen menos crímenes que los nacidos aquí. Lo que tú dices es absolutamente incorrecto”, dijo.

RELACIONADO
El vicegobernador de California, Gavin Newsom, exigió la renuncia...
Gavin Newsom exige la renuncia de Trump tras sus polémicos comentarios sobre los “países de mierda”

Por su parte, los otros contendientes demócratas que participaron en este debate, el tesorero estatal John Chiang y la exfuncionaria escolar Delaine Eastin, se pronunciaron en contra de la cancelación de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y el muro fronterizo.

Eastin, la única mujer en esta carrera electoral, expresó con sarcasmo que estaba dispuesta a “construir un muro entre California y el resto del país para proteger a la gente que vive aquí”. En su opinión, Trump “claramente es un racista”. Ella propone abogar por los dreamers: “Se les debe permitir vivir en California”.

Chiang, hijo de inmigrantes asiáticos y quien también se ha expresado a favor de los dreamers, resaltó que el estado necesita de los trabajadores migrantes. “California necesita más inmigrantes, no nos reproducimos en una tasa que permita sostener el crecimiento de nuestra economía”, indicó.

El otro republicano en esta contienda, el empresario John Cox, aclaró que “no tengo un hueso racista en mi cuerpo”, contando que compartió en Chicago con alumnos de raza negra. Sin embargo, pidió no“satanizar” a Trump, con el cual comparte la iniciativa de separar a México y EEUU.

“Estuve en San Diego, ellos tienen un muro fronterizo. Necesitamos construir el muro”, mencionó Cox, antes de ser interrumpido por aplausos y reproches con gritos.

“No debería ser controvertido, un país que no tiene seguridad no está haciendo lo mejor para sus ciudadanos”, continuó el republicano, quien se pronunció a favor de la inmigración legal, pero solo la que beneficia a los campos californianos.

Para el vicegobernador Newsom, las ideas de sus oponentes republicanos le recuerdan la retórica que se escuchó en 1994, cuando se sometió a referendo la Proposición 187, que pedía negar servicios públicos, como la educación y la atención médica, a los indocumentados.

Este sábado, 24 años después de aquella polémica iniciativa, el parteaguas que convirtió a California en un estado demócrata, volvió aquella “xenofobia que venía de (el entonces gobernador) Pete Wilson”, reclamó Newsom y señaló que el siguiente mandatario estatal debe estar del lado de los migrantes.

“California es un movimiento. El mundo nos está viendo”, concluyó.

Si ninguno de los candidatos obtiene más del 50% de los votos en la elección primaria del 5 de junio, los dos aspirantes que obtengan la mayor cantidad de sufragios, sin importar si están registrados en el mismo partido político, competirán en una segunda ronda electoral el 6 de noviembre.