En la primera semana al frente de EE.UU., Donald Trump ha adoptado varias medidas que afectarán a su relación con México y a la política migratoria.

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Los últimos siete días han estado marcados por las reformas que Donald Trump ha puesto en marcha nada más asumir el cargo de presidente de EE.UU. El nuevo mandatario no se lo ha pensado dos veces y se ha mostrado firme en el cumplimiento de sus promesas electorales, dando los primeros pasos para revocar el ‘Obamacare’, reforma clave de Barack Obama, o para restringir la capacidad de las ONGs para aplicar abortos en todo el mundo, entre otras.

Habrá muro

En la primera semana de su presidencia Donald Trump ha cumplido una de sus principales promesas electorales, dando luz verde a la construcción de un muro en la frontera entre México y EE.UU., cuyo coste podría alcanzar los 20.000 millones de dólares. El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, reveló que el presidente encontró la forma de que México pague por el muro fronterizo gracias a aranceles de un 20% a las exportaciones del país vecino. Sin embargo, unas horas después matizó sus declaraciones, afirmando que era solo “una idea”.

Frontera con México . Foto: Tomas Bravo. Reuters

Un ‘boleto de ida’ para los inmigrantes con antecedentes penales

Otra orden ejecutiva de Trump que refuerza el control de la inmigración ilegal contempla las siguientes medidas:

  • La expulsión masiva de extranjeros e inmigrantes ilegales con antecedentes penales;
  • El fin de la práctica de ‘capturar y liberar’ por medio de la cual los agentes estadounidenses detienen y devuelven rápidamente a los inmigrantes ilegales a México, en vez de arrestarlos y deportarlos tras los procedimientos legales correspondientes;
  • El rechazo a la financiación de las llamadas ciudades santuario de que se niegan a entregar a los inmigrantes a las autoridades federales;
  • La creación de centros de detención a lo largo de la frontera sur de EE.UU. para los inmigrantes indocumentados que la cruzan.

Rechazo de refugiados e inmigrantes de países musulmanes

Esta semana Trump también ha suspendido por medio de una orden ejecutiva el programa de admisión de refugiados que preveía la aceptación de 110.000 personas en 2017. Asimismo, el presidente mandó elaborar el sistema “investigación extrema” de antecedentes de inmigrantes de países que afrontan el problema de terrorismo con el objetivo de “mantener fuera de EE.UU. a los terroristas islámicos radicales”.

  • A partir del este viernes y durante los próximos 120 días queda suspendida la admisión de todos los refugiados;
  • La entrada de los refugiados sirios queda suspendida indefinidamente;
  • Durante 90 días queda suspendida la llegada de inmigrantes provenientes de siete países con mayoría musulmana: Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen.

Delegados con pancartas contra el TPP durante la Convención Nacional Demócrata en Filadelfia (Pensilvania), el pasado 25 de julio. Foto: Scott Audette. Reuters

‘No’ al TPP

Uno de los primeros pasos de Trump como presidente de EE.UU. fue retirar a EE.UU. del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), el mayor acuerdo comercial regional de la historia, que abarca el 40% de la economía mundial, firmado por la Administración de Obama, así como Australia, Brunéi, Canadá, Chile, EE.UU., Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. RT analiza las dudas que surgen ahora en torno al TPP.

Resucita los polémicos oleoductos Keystone XL y Dakota Access

Trump ha comenzado a cumplir su promesa de revitalizar los proyectos energéticos de EE.UU., resucitando la construcción de los polémicos oleoductos de Keystone XL (entre EE.UU. y Canadá) y Dakota Access (en territorio de EE.UU.). Ambos proyectos fueron paralizados bajo el mandato de Barack Obama, después de que grupos ecologistas criticaran los peligrosos efectos para el medioambiente que pueden tener estos oleoductos a lo largo de sus respectivos trazados.

Donald Trump habla por teléfono con Vladímir Putin, el 28 de enero de 2017. Foto: Jonathan Ernst

“Coordinación real” entre Rusia y EE.UU.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin y su homólogo estadounidense, Donald Trump, han mantenido su primera conversación telefónica tras la investidura de éste último. “Esta llamada positiva supone un inicio significativo para mejorar las relaciones entre EE.UU. y Rusia, que necesitan ser reparadas”, comentó la Casa Blanca la conversación, en la que mostraron su intención de estabilizar y desarrollar las relaciones bilaterales y alcanzar la paz en varias partes del mundo, como Siria.