Admite el mandatario que persiste el trato desigual en el sistema de procuración de justicia. Ahora en Houston, policías ultiman a tiros a un afroestadunidense supuestamente armado.

____________________________________________________________________________________________________________

Varsovia
 El presidente Barack Obama rechazó  que su país está dividido en facciones rivales, luego de la muerte de dos afroestadunidenses y cinco policías blancos. Además, descartó que la violencia que ha sacudido a su nación en días recientes sea indicio de que se ha vuelto a los días oscuros. Este sábado falleció un tercer afroestadunidense a manos de agentes, pero ahora en Houston, Texas.

La policía ha matado a 509 personas en Estados Unidos en lo que va de 2016, de los cuales 238 (47 por ciento) han sido blancos y 123 (25 por ciento) negros.

Aunque la semana fue dolorosa, estoy plenamente convencido de que Estados Unidos no está tan dividido como algunas personas han dicho, indicó Obama al término de una cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en Varsovia. Hay dolor, rabia y confusión sobre cómo lidiar con ese tipo de violencia, pero también existe unidad en el reconocimiento de que esta no es la manera como queremos que nuestras comunidades se desarrollen, enfatizó.

El viaje de Obama a Europa se vio ensombrecido por el ataque –la noche del jueves en Dallas, Texas– de un hombre que presuntamente quería vengar las muertes de afroestadunidenses a manos de policías blancos.

El sujeto, identificado como Micah Johnson, ejecutó a cinco agentes durante una movilización pacífica en repudio de dos nuevas muertes de negros por violencia policial. Una fue en Baton Rouge, Luisiana, el miércoles, y la otra en St. Paul, Minnesota, el jueves pasado.

Los estadunidenses, de todas las razas y sectores de la sociedad, están justificadamente indignados por estos ataques inexcusables contra policías, ya sea en Dallas o en cualquier otro lugar. Ello incluye a manifestantes y miembros de familias que tienen serias reservas sobre la conducta de policías y piensan que todo lo que está pasando es inaceptable, expresó.

El mandatario calificó al hombre que realizó los ataques en Dallas dedemente, y manifestó: No es un representante de los afroestadunidenses, como tampoco el atacante de Charleston es de los estadunidenses blancos, ni los atacantes de Orlando o San Bernardino son de los estadunidenses musulmanes, en referencia a los tiroteos masivos del último año.

Obama, quien disminuyó su estancia en España, sostuvo que existe el persistente problema de que afroestadunidenses y latinos son tratados de forma diferente por nuestro sistema de justicia, pero agregó que no cree que el país se encamine hacia la polarización con protestas, como se vivió en la década de 1960, a pesar de los repetidos ataques raciales y las matanzas.

No se están viendo revueltas, no se está viendo a la policía detrás de gente que está protestando de manera pacífica, explicó. Puntualizó que seguirá expresándose sobre la necesidad de endurecer las restricciones para el acceso a las armas. “No podemos desactivar a toda persona perturbada que quiera causar daño, pero podemos hacerle las cosas más difíciles, afirmó.

El ataque del jueves en Dallas dejó heridos a siete policías y dos civiles. Johnson, de 25 años, murió por la explosión de una bomba transportada por un robot, tras un largo enfrentamiento en un estacionamiento.

Tercer hombre negro ejecutado esta semana

El mandatario convocará la semana entrante a una reunión de policías, líderes comunitarios, activistas por los derechos civiles y otros para buscar la manera de avanzar. También visitará Dallas para expresar su solidaridad.

En Washington, el vicepresidente Joe Biden declaró: Estadunidenses, estamos heridos por todas estas muertes. Los oficiales fallecidos y los heridos estaban protegiendo a quienes protestaban pacíficamente contra las injusticias raciales en el sistema de justicia. Esa gente marchaba contra el tipo de imágenes chocantes que vimos en St. Paul y Baton Rouge de demasiadas vidas negras perdidas, señaló.

El tiroteo ha reactivado el debate sobre el uso de la fuerza letal por la policía y su comportamiento ante las minorías raciales, especialmente los afroestadunidenses. Los líderes del movimiento Black lives matter (Las vidas negras importan) condenaron la violencia en Dallas, pero aseguraron que mantendrán las manifestaciones previstas para este fin de semana.

El viernes, miles de personas se manifestaron en Nueva Orléans, Detroit, Phoenix, Baltimore, San Francisco y Houston, lugar, este último, donde la madrugada del sábado otro afroestadunidense, identificado como Alva Braziel, fue ultimado a tiros por dos oficiales de la policía.

Según testigos, en un patrullaje de rutina los oficiales encontraron al hombre con un arma en la mano apuntando hacia arriba, en medio de la calle. Cuando le ordenaron bajarla apuntó a los oficiales, de origen latino, quienes detonaron sus armas. Braziel recibió 10 disparos.

Por la noche se informó que el acceso a la sede de la policía de Dallas fue bloqueado tras una amenaza anónima, pero posteriormente fue reabierta.

Cientos volvieron a movilizarse en Nueva York por tercera noche consecutiva, en rechazo a la violencia policiaca contra los afroestadunidenses.