Ciudad de México.

Ante una posible deportación masiva de migrantes mexicanos debido a las medidas emprendidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el sector privado considera estar listo para emplearlos, pues su estancia en el vecino país del norte les ha proporcionado herramientas útiles para laborar.

Pedro Borda H., director general de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (AMEDIRH) sostuvo que no están asustados ante la situación, sino que se trata más bien de un área de oportunidad.

Agregó que junto al gobierno federal se trabaja para que los mexicanos que regresen al país obtengan una certificación debido al nivel de preparación con el que ya cuentan, incluso se han reunido con empresas de bolsas de trabajo para conseguirles empleos, pues son “mano de obra calificada”.

De acuerdo con el artículo Beyond the headlines: quantifying the economic contributions of migrants publicado por el Foro Económico Mundial, Estados Unidos encabeza el top ten de los países que recibe más migrantes en el mundo (46 millones 627 mil 102), mientras que México ocupa el segundo lugar en la lista de naciones de las que emigran más personas (12 millones 339 mil 062).

El texto destaca la importancia del aporte de los migrantes en el mundo pues, de acuerdo con cifras de la Organización para la Cooperación del Desarrollo Económico, el 68 por ciento de la población tiene estudios de nivel medio superior y superior, mientras que sólo el 30 por ciento posee un nivel inferior a preparación básica.

En ese tenor, Enrique Solana Sentiés, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), consideró que una de las áreas para reubicar a los migrantes es el sector turístico, porque son personas que hablan al menos dos idiomas.

El líder de los comerciantes recordó que en un evento realizado en Puerto Vallarta el año pasado, muchos de los trabajadores del puerto jalisciense eran recién llegados de Estados Unidos que hablan “perfectamente” inglés y tienen una “enorme” capacidad de adaptabilidad, por ello señaló al sector turístico como una alternativa para que laboren los connacionales.