Los líderes del Senado llegaron el miércoles a un acuerdo sobre el presupuesto, pero sin una solución para los llamados soñadores o “dreamers” con lo que se evitaría repetir un cierre gubernamental como el del mes pasado.

El anuncio lo hizo el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, quien se unió en el Senado al máximo líder demócrata, Chuck Schumer, de Nueva York. El pacto contendría casi $ 300 mil millones de dólares por encima de los límites actuales en defensa y programas nacionales de subvención.

McConnell dijo que la medida reescribiría los límites de defensa existentes que han “obstaculizado nuestras fuerzas armadas y puesto en peligro nuestra seguridad nacional”.

La medida, dijeron sus asesores, también contiene casi $ 90 mil millones de dólares en ayuda para desastres y un aumento en el límite de endeudamiento del gobierno que evitaría el cierre de gobierno.

Hasta el momento no se sabe si el acuerdo para financiar el gobierno por dos años tendrá la misma suerte en la Cámara de Representantes, donde los demócratas no están dispuestos a aprobarlo sino se considera una legislación para los amparados por DACA.

La líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dice que ella y muchos demócratas se opondrán al esperado acuerdo presupuestario bipartidista a menos que los republicanos permitan que la cámara vote sobre la legislación que protege a los inmigrantes.

Pelosi dijo en el Congreso que debido a que el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, aún no ha prometido un voto de inmigración, el pacto presupuestario emergente “no cuenta con mi apoyo, ni cuenta con el apoyo de un gran número de miembros de nuestro caucus”.

No obstante, el presidente Donald Trump dijo un día antes del acuerdo que no le importaría que el cierre sucediese si el Congreso no puede acordar restricciones de inmigración más duras.

“Si no cambiamos la legislación, si no nos deshacemos de estas lagunas en las que se permite a los asesinos ingresar a nuestro país y seguir matando … si no lo cambiamos, vamos a cerrar”, dijo Trump durante un panel político en la Casa Blanca que discutía el aumento de la violencia atribuida a la pandilla MS-13, conocida también como mara salvatrucha..

“Me encantaría ver un cierre si no nos ocupamos de esto”, reiteró Trump.

Los comentarios del presidente parecieron desconectados casi totalmente de los esfuerzos que se hacen en el Capitolio, donde la Cámara de Representantes aprobó el martes una extensión presupuestal temporal que evitaría el cierre gubernamental.

Para llegar a ese acuerdo los demócratas han renunciado a la posibilidad de solucionar el tema de la protección a los “dreamers” en este momento, y han aceptado discutirlo la próxima semana, por sí solo.

Es una apuesta arriesgada. Semanas de negociaciones han dejado a los dos partidos tan divididos como al principio sobre la manera de extender la protección para los jóvenes inmigrantes que llegaron de forma indocumentada al país siendo niños.

El plan actual de gastos a corto plazo para todas las agencias gubernamentales expiraba a la medianoche del jueves. Hubo un cierre gubernamental parcial de tres días a mediados de enero, el primero del país desde 2013, que también giró en torno a cuestiones de inmigración polémicas.

“El presidente no aboga por el cierre, eso es culpa de los demócratas que no hacen su trabajo”, dijo la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders. “El presidente quiere un acuerdo a largo plazo, y quiere un acuerdo sobre inmigración. Y esperamos que los demócratas se sienten a la mesa y hagan esas cosas”.

En una declaración posterior, la Casa Blanca dijo que apoyaría un proyecto de ley de financiamiento provisional que mantendría el gobierno abierto hasta el 23 de marzo y les daría a los legisladores más tiempo para negociar un acuerdo de inmigración.

El presidente ha dicho que apoya el camino hacia la ciudadanía para 1,8 millones de jóvenes elegibles para DACA, un programa implementado por la administración Obama para proteger de la deportación a los dreamers.

A cambio, Trump exige fondos para la construcción de un muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, una reducción en la inmigración legal a Estados Unidos y la eliminación de la lotería de visas.

McConnell reiteró su compromiso de debatir el tema, pero no dijo si el plan de inmigración de Trump serviría como punto de partida, o si la cámara consideraría una propuesta bipartidista más limitada que aborda DACA y seguridad fronteriza .

“No hay un plan secreto aquí para tratar de impulsar esto en cualquier dirección. El Senado va a trabajar a voluntad”, dijo McConnell.

En la Cámara de Representantes, su presidente Paul Ryan, dijo que allí solo consideraría un proyecto de ley que el presidente apoye.