Investigadores también buscan evidencias sobre posibles delitos financieros entre sus asociados.

_________________________________________________________________________________________________________________________________

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no oculta su cólera por la investigación de las circunstancias del despido de James Comey al frente del FBI, informa la agencia AP citando sus fuentes de la Casa Blanca.

Según asesores de Trump, el enfado del mandatario norteamericano es tal que grita ante los televisores de la Casa Blanca, que cubren la investigación lanzada contra él, sintiéndose blanco de un “conspiración” para desacreditarlo y poner fin a su presidencia.

Trump reconoció por primera vez este viernes que se encuentra bajo investigación federal en el marco de las pesquisas sobre la supuesta interferencia de Moscú en las elecciones presidenciales de EE.UU. el pasado mes de noviembre. “¡Estoy siendo investigado por despedir al director del FBI por el hombre que me dijo que despidiera al director del FBI!”, escribió en su cuenta de Twitter el presidente, que tachó de “caza de brujas” la acción emprendida contra él.

Con este mensaje, Trump se refiere al vicefiscal general, Rod Rosenstein, cuyas recomendaciones —según la Casa Blanca— siguió Trump para cesar al entonces jefe de la FBI. La ira del líder norteamericano va dirigida tanto contra Rosenstein como contra el fiscal especial, Robert Mueller, asignado por el vicefiscal general y encargado de investigar las posibles colusiones entre la campaña de Trump y Rusia. Según cree el mandatario norteamericano, ambos altos cargos están confabulados en su contra.

  • El fiscal especial, Robert Mueller, abrió este miércoles una investigación para esclarecer si Trump cometió obstrucción a la Justicia.
  • Investigadores del caso también buscan evidencias sobre posibles delitos financieros entre los asociados de Trump.

En tanto, Trump sigue bajando en encuestas.