El ingeniero de origen mexicano, Rodrigo Meraz, ha luchado durante varios días para elegir la mejor opción para hacer llegar la ayuda y donaciones al pueblo de México tras el terremoto del pasado 19 de septiembre.

Meraz, quien forma parte de los equipos de desarrollo de Apple en los cuarteles generales de esta corporación en Silicon Valley, sólo ha tenido en mente la mejor forma para evitar los tapones de botella de la burocracia.

Pero, sobre todo, el temor a la vieja telaraña de la corrupción:

“Al final nos decidimos por hacer una donación a la Cruz Roja y organizar el envío de ayuda pero asegurándonos de que la ayuda llegará de forma directa a los afectados. No queremos hacerlo a través de los consulados, ni de ninguna institución del gobierno de México porque la verdad no tenemos mucha confianza”, añadió.

La movilización de paisanos residentes en Estados Unidos forma parte de una ola de solidaridad. Un movimiento al que se han sumado los ejecutivos de empresas como Facebook o Apple, con donaciones que van desde un dólar hasta el millón de dólares y que son gestionadas a través de la Cruz Roja Internacional o de organismos como UNICEF.

Pero, al margen de los cúpulas corporativas, los paisanos que quieren donar en especie o con una modesta cantidad, han encontrado serios problemas para hacer su donación con confianza:

“El problema es que, además, las noticias en las redes sociales hablan de camiones interceptados en Morelos. De ayuda que no llega a los destinatarios. Y, en este sentido, la desinformación y los rumores ha contribuido a generar mayores dudas y recelo”, añadió.

En la imagen, el ingeniero Rodrigo Meraz y su esposa, Paola Inclán, quienes participan en las labores de acopio para México

Las preocupaciones de este ingeniero, que se pasa gran parte del año entre los cuarteles de Apple en Cupertino y las plantas de producción en China, se repite en otros puntos de Estados Unidos donde hoy miles de paisanos, embargados por la pena que aflige a sus familiares, amigos y conocidos, necesitan urgentemente de un canal confiable para hacer llegar la ayuda a México.

“Lo cierto es que hay un muro de desconfianza. En las últimas reuniones que hemos tenido, para tratar de organizar las colectas y el traslado, nuestra principal preocupación es que la ayuda llegue a quien realmente la necesita”, aseguró Juan José Gutiérrez, de la coalición por los derechos plenos en California.

“El otro día, un miembro de la organización Hermandad Mexicana recibió una llamada de un funcionario de Sedesol en México para sugerirle que la ayuda recabada se trasladara a través de ellos. Pero ésta persona se negó a aceptar la oferta”, aseguró Gutiérrez quien organiza la colecta de ayuda en distintos puntos de Los Angeles y analiza la mejor forma de hacerla llegar a quienes más la necesitan en México.

Esta versión no pudo ser corroborada de forma independiente por La Jornada.

Apenas la semana pasada, inmigrantes mexicanos de Nueva York y Nueva Jersey recaudaron unas 10 toneladas de asistencia material para los afectados por el sismo en Oaxaca.

Pedro Matar, director de Mexico Trade, en Nueva York, junto con César Aguirre, vicealcalde de la ciudad de Passaic, en Nueva Jersey, coordinaron el esfuerzo de voluntarios que estableció el acopio en aquella ciudad, donde la comunidad inmigrante donó víveres, pañales, casas de campaña, bolsas de dormir, medicinas y equipo médico, entre otros artículos.

Pero esta ayuda, se organizó de punto a punto y con la intervención de un “comisario” encargado de viajar para asegurarse que la ayuda llegara a buen puerto y quedara en manos de la gente que realmente lo necesita.

“Hay mucha gente que ha decidido comprar a través de Amazon para que sus compras sean entregadas en México. Pero, para grupos de donantes, la tarea es más complicada”, aseguró Paola Inclán, quien ha desarrollado una red solidaria desde la ciudad de Cupertino, en California:

“Mucha gente quiere ayudar. Tanto los gabachos como los mexicanos o hispanos. El problema es que hay que darle certeza y confianza a la gente”, añadió Inclán, madre de familia que reparte su tiempo entre cuidar a su pequeña hija y participar en la colecta.

En este caso, este grupo decidió solicitar la ayuda de Aeroméxico quien se encargará de recoger la carga en el aeropuerto de San Francisco y trasladarla hasta la Ciudad de México donde será recibida y administrada por CENACED/Unidos por Ellos.

Esta organización agrupa a un conglomerado de empresas, organismos de la sociedad civil, fundaciones, medios de comunicación y sociedad en general, para apoyar a quienes se han visto afectados por los terremotos de los pasados 7 y 19 de septiembre en distintos puntos de la República Mexicana.

“Esperamos que esta ayude sirva para quienes lo han perdido todo. Nosotros lo estamos haciendo con mucho amor”, añadió Inclán mientras confía en que la ayuda seguirá fluyendo a pesar de la desconfianza y el grado de dificultad logística para ayudar a los damnificados de los dos terremotos que han sacudido México.