Ciudad de México.

La adhesión institucional de la UNAM a la marcha #VibraMéxico –que en principio fue convocada por organizaciones como Mexicanos Primero, Causa en Común y Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad— ha causado malestar en varios sectores de la comunidad universitaria.

Muchos lamentaron ese hecho, pues consideraron que si bien el llamado a defender la soberanía del país ante los embates del presidente de Estados Unidos Donald Trump, “es generalizado, lo preocupante es que siendo una institución tan plural, con tan amplios puntos de vista, se le quiera encasillar desde la administración central en una movilización convocada por televisos”.

Las críticas llegaron incluso a las propias cuentas oficiales de las redes sociales de la UNAM, donde se han dado decenas de comentarios contra la decisión del rector Enrique Graue Wiechers, al igual que en los campus, así como en Facebook y Twitter de muchos estudiantes, académicos y trabajadores.

Fuentes de la UNAM indicaron que la primera entidad universitaria que dio su apoyo a esta movilización -que se realizará este domingo al mediodía de las inmediaciones del Auditorio Nacional al Ángel de la Independencia- fue el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), cuyo director, Pedro Salazar, “fue en enlace entre los primeros convocantes y la rectoría”. Es de señalar que muchos universitarios han sido críticos y en su momento manifestaron su oposición de que Salazar fuera nombrado director del IIJ, pues aunque es investigador de esa entidad, también es egresado de una institución privada: el ITAM.

Las fuentes consultadas agregaron que desde la administración central se ha invitado a escuelas, facultades, institutos y centros de investigación a promover la marcha entre sus comunidades y se les ha propuesto que vayan vestidos de los colores puma (azul y oro). Incluso, en reunión del Colegio de Directores, algunos de los asistentes reconocieron que el rector insistió en la convocatoria, “lo que no gustó a muchos”.

Salvador, estudiante de los últimos semestres en la Facultad de Ciencias, señaló que si Graue “quería asistir a la manifestación a título personal, lo hubiera hecho. Pero su decisión nos mete a todos los universitarios en esto. Siempre he sido crítico con la forma de gobierno de la UNAM, pero se supone que hay órganos colegiados. ¿A cuál de ellos se le consultó?”.

En las redes sociales de la UNAM llovieron algunas críticas. Una en Facebook criticó que la casa de estudios “no se pronuncia ni convoca a marchar contra la corrupción, desigualdad, pobreza, mejora en la educación y salud, inseguridad”. Otros más lamentaron que la institución “nunca ha convocado ante las arbitrariedades” del gobierno federal.

El investigador Julio Muñoz reaccionó en redes sociales: “Yo no marcharé con Graue ni con los empresarios. Estoy contra ellos, al igual que contra Trump y Peña Nieto”. En su perfil de Facebook, el profesor Héctor Alejandro Quintanar planteó: “Si un grupo de gente convoca a marchas para reclamar justicia por estudiantes desaparecidos les llaman ‘revoltosos’. ¿Cómo se llaman los que convocan la marcha contra Trump del domingo, liderados por gente como Claudio X. González?”.

Más de 70 instancias, entre universidades públicas y privadas, organizaciones civiles de diferentes posiciones políticas, representantes del sector empresarial, entre otros, se han sumado a la convocatoria.