El presidente Obama condenó este viernes el ataque “salvaje, calculado y despreciable” en Dallas, Texas, donde unos francotiradores mataron la noche del jueves a cinco policías durante una manifestación antirracista. Prometió que se hará justicia.

“Aún no conocemos todos los hechos. Lo que sabemos es que hubo un ataque salvaje, calculado y despreciable contra las fuerzas del orden”, dijo Obama en una rueda de prensa en Varsovia junto a los presidentes del Consejo Europeo y la Comisión Europea, Donald Tusk y Jean-Claude Juncker, antes de participar en una cumbre de la OTAN.

El mandatario dijo estar “horrorizado” por estos sucesos que ocurrieron mientras se celebraba una marcha de rechazo por la muerte esta semana de dos afroamericanos en Louisiana y Minnnesota en indicentes con la policía.

El mandatario recordó que hay “varios sospechosos” de la matanza y que espera saber pronto cuáles fueron “sus retorcidas motivaciones”.

“Cualquier implicado en estos asesinatos acabará rindiendo cuentas. Se hará justicia”, enfatizó.

De momento no está claro si el tiroteo estuvo relacionado con la protesta ya que según las autoridades un ataque de estas características tuvo que ser planeado con anterioridad.

Este jueves por la tarde, Obama condenó duramente el trato que negros e hispanos reciben en Estados Unidos por parte de las fuerzas de seguridad y el sistema judicial. Visiblemente frustrado, Obama aseguró que las muertes de Philando Castile, en Minnesota, y de Alton Sterling, en Louisiana, hablan “de la amplia disparidad que existe en nuestro sistema de justicia”.

El mandatario insistió en que los sucesos de esta semana no afectan solo a afroamericanos o a hispanos “Es un asunto de Estados Unidos, que debería importarle a todos y debería preocuparle a toda mente razonable”.

Dijo que esos ataques policiacos a afroamericanos no eran hechos aislados.


 

Francotirador de Dallas, un joven de 25 años: medios