La situación de la educación pública se ha complicado con la administración Trump. Ante esto, el sindicato de maestros de Los Angeles intensifica acciones para defenderla, por ser base y bienestar de la nación, en tanto que los padres de familia desencadenan una campaña tendiente a que los millonarios –proclives a la privatización-aporten recursos para que el proceso educativo beneficie a todos, sin distingo, y no sólo a unos cuantos, como lo hacen las escuelas chárter.

Los padres han enviado cartas a los magnates para advertirles que si en verdad quieren mejoras sensibles en la educación, -argumento que esgrimen para respaldar a los planteles autónomos- deben canalizar dinero a los planteles oficiales, donde estudian casi diez milllones de alumnos en California, latinos, un 54.24 % de ellos, de acuerdo a cifras oficiales.

Y les advierten que en caso de que no tengan esas muestras de solidaridad con la causa de la educación pública, irán a sus mansiones a hacer demostraciones de descontento.Este tipo de expresiones no tienen precedente.

Juan Ramírez, vicepresidente del Sindicato de Maestros de Los Angeles (UTLA, siglas en inglés), así lo hizo saber durante una entrevista en la que evaluó lo realizado por su organización en este 2017 y sus banderas en favor de la comunidad, incluyendo a la población indocumentada, por la que – también en hecho sin paralelo- abogan y reclaman recursos al distrito escolar, como parte de 24 demandas que forman parte de las negociaciones contractuales.

Incluso, en caso de que el distrito escolar no responda favorablemente a los planteos, la organización magisterial no descarta la posibilidad de una huelga.

EN RIESGO, CONQUISTAS DE MAESTROS

Ramírez aseguró, asimismo, que Betsy DeVos, titular de Educación, pone en peligro lo que los maestros han luchado y conseguido al través de los años.

Y agregó:

“No hemos quitado el dedo del renglón. Insistimos que la educación pública es especial y debe mantenerse. Tiene que haber más recursos para los estudiantes, no sólo para ricos ya que la educación pública es todos”.

Lamentó que por desgracia, no todas las personas piensan de esa manera.

En tanto, dijo,  las chárter siguen atacando a la educación pública. La Junta Educativa del distrito escolar , en su mayoría – 4 de 7 integrantes- cree que la privatización, las chárter son lo mejor. Son puntos de vista opuestos a UTLA.

En cuanto a sus negociaciones con el distrito escolar, UTLA ha avanzado en el ramo de beneficios, pero faltan temas de primera magnitud como salarios de maestros, tamaño de aulas, fondo de un millón de dolares para el apoyo legal a alumnos indocumentados y sus familias indocumentados en caso de tener que acudir a un tribunal de inmigración, etc.

Ramírez indicó que acentúan en la necesidad de que haya más recursos para los alumnos ya que es penoso que California, la sexta economía mundial, ocupe el lugar número 46 en cuanto a gasto por alumno al que sólo destina 10,200 dólares al año. UTLA lleva una campaña para que en el 2020 esa cantidad sea elevada a 20 mil dólares.

En la entidad, hay 6 millones, 228 mil 235 alumnos que estudian en la educación pública, mientras que en las chárter 602 mil 835 alumnos, según el Departamento de Educación.

Además, Ramírez hizo notar que con Trump, los sindicatos se encuentran bajo ataque.

“Hay que entender que los sindicatos son muy importantes en la vida y construcción del país. Los trabajadores son la base de la nación”, dijo.

UTLA, con unos 33 mil miembros, es la organización sindical más grande de California.

Este es el video de la entrevista al dirigente: