Este mediodía, decenas de ellos, quienes viven en Tijuana acudirán a la garita de San Ysidro para hacer el llamado al presidente estadounidense a fin de que les haga justicia para terminar con el quebranto diario que viven desde que fueron echados del país por el que arriesgaron sus vidas en los campos de batalla.

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Decenas de veteranos de guerra de Estados Unidos, quienes han sido deportados, pedirán este mediodía al presidente Obama que expida una orden ejecutiva para ser repatriados. Claman apoyo humanitario.

Y piden que cesen las deportaciones ya que continúan y en grandes números, de acuerdo a la Unión Americana de Libertades Civiles.

Portando sus uniformes militares e insignias obtenidas por méritos en los campos de batalla, acudirán este mediodia a la garita de San Ysidro –el sitio de entrada de México a California, colindante con Tijuana- para hacer un llamado al mandatario estadounidense  ya que aseguran que posee las facultades legales para poner fin a sus tribulaciones cotidianas desde que fueron echados de la Unión Americana.

Son miles de veteranos deportados a 25 países, aunque la cifra no se ha precisado por parte de las autoridades migratorias.  Ellos estuvieron en las trincheras, defendiendo la causa estadounidense, en las guerras de Vietnam, Golfo Pérsico, Kosovo, Irak y Afganistán. Ingresaron a las filas castrenses para lograr su legalización migratoria.

Esto, aducen, viene ocurriendo desde 1996, con el consecuente impacto en cada uno, que en su mayoría llegaron de niños o adolescentes a Estados Unidos, hablan perfectamente el inglés, incluso mejor que las lenguas de sus países de origen, asumieron sus costumbres, cultura y valores . Prueba de su asimilación es su correspondencia al país, incluso, arriesgando su vida en conflictos bélicos, de acuerdo a lo expresado por diversos deportados.

Se trata de seres hechos al modo de vida estadounidense, pero expulsados de la nación donde echaron raíces , formaron sus vidas y sus familias, debido –en múltiples casos- a la comisión de delitos, buena parte de ellos menores.

Pueden ser hasta 40 mil, entre mexicanos, centroamericanos y europeos, de acuerdo a organismos que los defienden.

“Si Obama quiere honrar a los veteranos, debe frenar las deportaciones y repatriarlos, porque los afectados han sido leales al país y pusieron en riesgo sus vidas por defender a Estados Unidos”, aseguró Héctor Barajas, director de Veteranos Deportados,  que apoya una casa en Tijuana , dondes alberga a decenas.

Y destacó que el presidente estadounidense puede remediar esta situación expidiendo una orden ejecutiva que frene las deportaciones y que permita el regreso al país de ellos. Incluso, agregó, una decisión de esta naturaleza tendría el apoyo bipartidista.

Desde que fueron arrancados del seno de sus familias, de su modo de vida, de sus vecindarios, los deportados son afectados por la separación de sus seres queridos,  por el estres emocional y psicológico y por las penurias económicas.

La Unión Americana de Libertades Civiles considera que el gobierno de EU ha fallado a quienes sirvieron en el servicio militar, quienes siguen siendo deportados “en numerosas cantidades”.

Y destaca  que todos merecen el derecho a la ciudadanía estadounidense.

MILES EN LA FRONTERA MEXICANA

Defensores de este grupo de deportados estiman que hay unos dos mil veteranos del ejército que viven en el norte de México, muchos en ciudades fronterizas como Tijuana y Ciudad Juárez y trabajando en telemercadeo y en sector de servicios debido a su dominio del inglés.

Casi un millar se encuentran en Tijuana, de acuerdo con la organización Veteranos Desterrados.

La Oficina de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) no hace un seguimiento de la historia militar de deportados, por lo que es difícil saber exactamente cuántos veteranos han sido afectados

Durante gran parte de su historia de tiempos de guerra, Estados Unidos ha ofrecido la naturalización a los no ciudadanos que se enlistaron en el ejército y completaron el entrenamiento.

La práctica se interrumpió después de la guerra de Vietnam y luego se reanudó una generación más tarde por el ejército en 2009 y la Marina después de eso.

Un informe del Pentágono, publicado en 2008 en medio de dos guerras, estimó que alrededor de ocho mil no ciudadanos se enlistan en el ejército cada año.

CASOS QUE LLAMAN A LA REFLEXION

Fabián Rebolledo,  de Cuernavaca, Morelos, fue llevado a California desde los tres años de edad y a sus 43 años fue deportado, tras haber servido en las fuerzas de paz en Kosovo, según la agencia XEU.

Él lamenta que tras haber “ido a defender la Constitución de Estados Unidos,  que trabajamos toda la vida para ese país y que algunos de nosotros recibimos hasta  una medalla por nuestro valor, hoy seamos deportados bajo el argumento de que cometimos infracciones menores: pasarnos una luz de tránsito o conducir bajo influjo del alcohol”.

El mismo castigo, la deportación, se aplica si el veterano  altera el orden público o se resiste al arresto, esto con base la reforma a la Ley Migratoria que permite la deportación de residentes permanentes desde 1996.

Otro caso es el de Valente Valenzuela, veterano de Vietnam, deportado por haber cometido infracciones de tránsito.

Valenzuela es un condecorado con la Estrella de Bronce, que recibió por su valor, “me la dieron porque yo maté al enemigo en el combate y salvé algunas vidas”, dijo a XEU.

Víctor Manuel Partida es otro veterano, pero de la Guardia Nacional,  fue deportado el 21 de diciembre de 2011, año en el que participó en el robo a una tienda de material de construcción, cuyo botín fue de 400 dólares.

“Quiero regresar porque allá tengo a mi familia, aparte de que quiero a ese país, amo a ese país”, dice.

Barajas  fue parte del Batallón 182 Helitransportado,  pero  fue deportado a México  en 2011 por haber disparado un arma en la vía pública. A diferencia del resto de sus colegas, él encontró trabajo por su juventud y fortaleza, como encargado de una casa de retiro para norteamericanos jubilados en Rosarito, donde fundó la organización denominada Banished Veterans o los Veteranos Desterrados.