La Educación

Al Servicio del Pueblo Latino de California

Traductor:

English Español Português Français Deutsch

Acapulco y reformas

June 12, 2024 - por

Acapulco y reformas

Monterrey, N.L.

“Acapulco somos todos”: Eslogan publicitario.
Ayer, alguien me reclamó porque empecé hablando de la reconstrucción de Acapulco, y terminé criticando la falta de cultura médica en colegas míos. Tal vez se vio como algo sin relación alguna, pero eso es un error. Todo está relacionado, y se los voy a demostrar.
Voy a empezar comentando que platiqué con un botones de un hotel, y me tocó también en suerte de compañero de viaje, un ingeniero capitalino que está colaborando en la reconstrucción de un hotel de la costera de Acapulco. Ambos me dijeron lo mismo: la Bahía en sí va en un 50% de reconstrucción, y reconstruyeron antes el área alrededor del centro de convenciones por la urgencia de no quedar mal con los compromisos contraídos. Ahora, lo único que esperan es que el resto del país no les falle, y acudan de turistas a Acapulco para poder apoyarlos y que salgan adelante.
Investigué, y tienen un montón de eventos. Desde un “Ironman” y un “Spartan”, pasando por “El Tour de Francia, fase Acapulco”, y terminando con un sinfín de conciertos, de artistas de la talla de Luis Miguel y Gloria Trevi. Creo que yo solo podría agregar que no sean muy “manchados” (“mandados” se decía antes); con los precios, y que recuerden que un gran segmento de la población no puede pagar bufés de mariscos de $750 pesos por persona. Pero mientras sigan apostando a un turismo “caro”, y no a un turismo más “democrático”, pueden tardar un buen tiempo en reponerse.
Ahora, siendo sinceros, ya haciendo cuentas, entre comidas, cenas, y compra de insumos oftalmológicos, solo me gasté $7 mil pesos. Una bicoca. Sí, ya sé: salió mi “espíritu” regiomontano. Pero entre descubrir que el restaurante de mi hotel no era tan caro, y lograr algunos desayunos y comidas gratis por parte de los laboratorios, me ahorré una buena cantidad de dinero (mi otro yo diciéndome “eres piedra -avaro-, acéptalo”).
En fin. Lo que sí puedo aseverar es que, en menos de un mes, viví las dos versiones de México que existen actualmente: la de los “chairos” y la de los “fifís”. La primera, capacitando gente para la defensa del voto. La segunda, por medio de un Congreso médico de mi especialidad, en un sitio turístico muy exclusivo.
Y confirmó que son dos mundos no solo completamente antagónicos. Son dos mundos que nunca, pero nunca, se van a poder poner de acuerdo. De entrada, ayer, durante mi viaje de regreso a Monterrey, un opositor de derecha quiso burlarse de una publicación mía, diciéndome: “¿A poco los chairos dan propinas?” Siguen sin entender que no entienden, y siguen insultando. No alcanzan a comprender que les vamos a enseñar a ser educados a base de votos. O, tal vez lo sepan, pero se niegan a aceptar que tienen que ser “educados” de nuevo.
Lo cual me lleva con los compañeros médicos que no sabían el nombre de un síndrome que presentas cuando tienes una insuficiencia renal aguda. Sé que todos los que estuvieron en ese panel de expositores son opositores. Y confirmo que, así como son con la medicina; son con la política, la economía, la sociología y hasta la historia. No aceptan que no están capacitados para saber, para apreciar, para comprender el cambio de paradigmas que vamos a tener. En otras palabras, no entienden que no entienden. Pero siguen manifestando que ellos son los únicos con la “capacidad” para “salvar” al país (sic).
Y esa soberbia es la que los está perdiendo. Puedo confirmar que, si fuimos solo un puñado de oftalmólogos los que nos acercamos a los trabajadores para preguntarles su opinión sobre el gobierno y sobre la reconstrucción, fuimos tal vez demasiados. Y yo entre ellos, obviamente. Porque los “fifís” aplican el mismo silogismo que aplicaban los patricios romanos con sus esclavos. Simplemente, la servidumbre no “existía” para ellos. Punto.
Así que la combinación de ignorancia y soberbia termina por dar una ecuación muy peligrosa. Y así como no quieren entender la reconstrucción de Acapulco, no quieren entender, mucho menos aceptar, la reconstrucción de la vida política nacional. La “regeneración” de dicha vida, como lo nombra el movimiento actualmente en el poder. Siguen aferrados a un México que la mayoría quiere que quede atrás, solo como un proceso de aprendizaje. Porque perjudicó a la mayoría, simple y llanamente.
Hoy, Grupo Reforma publicó titulares “escandalizados” por no solo buscar la 4T la votación de una gran cantidad de jueces, sino porque se busca elegirlos en el curso del próximo año. Y, como ya había vaticinado, van a seguir con los insultos, con los improperios, con las descalificaciones y las calumnias igual o peor que durante el proceso electoral. Porque dicho Grupo defiende a quienes se beneficiaron con el sistema antiguo de cosas, que ahora la mayoría quiere cambiar.
Alguien me comentaba el por qué Sheinbaum quiere hacer una consulta, si la votación se puede tomar como un plebiscito. Simplemente, porque una consulta nos permite tener papeles escritos, documentos, que registran que la mayoría quiere las reformas. Así, vamos a eliminar la posibilidad de que nos puedan tachar de “dictatoriales” y “totalitarios”.
En síntesis: Acapulco se reconstruye, México se reconstruye. Ambos padecieron fenómenos que golpearon mucho a la población. El primero, un fenómeno atmosférico (un huracán). México, un fenómeno económico (el neoliberalismo). Esperemos que, más temprano que tarde, solo queden como malos recuerdos en la psique de la mayoría.