Activistas ambientales arriesgan la vida para salvar el planeta

August 3, 2019 - por

Activistas ambientales arriesgan la vida para salvar el planeta

Amy Goodman y Denis Moynihan.

Amy Goodman y Denis Moynihan

Hace poco más de un año, el 31 de julio de 2018, al salir de su hogar en la ciudad de Jersón, Ucrania, la vicealcaldesa Katerina Handziuk sintió que un líquido le salpicaba la cabeza y el rostro. Un agresor le arrojó un litro de ácido sulfúrico, lo que la dejó cerca de la muerte, con quemaduras en la mitad de su cuerpo. En los meses previos al ataque, Handziuk había acusado a varios funcionarios locales de connivencia con la tala ilegal en el cercano bosque de Oleshky. Pasó varios meses convaleciente en el hospital y finalmente murió a causa de sus heridas el 4 de noviembre. Tras las protestas y la presión internacional, varios sospechosos fueron arrestados, pero la familia y los partidarios de Handziuk alegan que hubo un encubrimiento para proteger a quienes planificaron el ataque que se eleva a las esferas más altas de la élite política ucraniana.

El brutal ataque contra Katerina Handziuk es solo uno de los 164 asesinatos de ecologistas y defensores de la tierra y el agua acaecidos en 2018, catalogados en un nuevo informe titulado “¿Enemigos del Estado?: De cómo los gobiernos y las empresas silencian a las personas defensoras de la tierra y del medio ambiente”. Publicado por Global Witness, una organización internacional sin fines de lucro que trabaja para proteger los derechos humanos y el medio ambiente y denuncia la corrupción, el informe señala que “probablemente la cifra real sea mucho mayor, porque los casos a menudo no se registran y rara vez se investigan”.

El informe tiene un carácter global. Entre los lugares más peligrosos para los defensores de la tierra en 2018 se encuentran Filipinas, Guatemala y Brasil. El ritmo de la violencia en Brasil no ha dejado de acelerarse desde que el reaccionario de extrema derecha y negador del cambio climático Jair Bolsonaro asumió la presidencia en enero de este año.

Carlos Rittl, secretario ejecutivo del Observatorio del Clima, una red de organizaciones de la sociedad civil brasileña, expresó en una entrevista para Democracy Now!: “Jair Bolsonaro fue electo tras prometer llevar adelante una campaña anti medio ambiente. Lamentablemente, está cumpliendo con lo prometido. El departamento responsable de combatir la deforestación, el Ministerio del Medio Ambiente, fue virtualmente desmantelado”. Desde que Bolsonaro asumió el cargo, la tasa de destrucción de la selva amazónica ha aumentado en casi un 40%. Conocida como “el pulmón del planeta”, la selva tropical juega un papel vital en la regulación del clima mundial. En mayo, ocho ex ministros de Medio Ambiente brasileños advirtieron: “Nos enfrentamos al riesgo de una deforestación descontrolada de la Amazonia”. Como dijo una de ellos, Brasil se está convirtiendo en un “exterminador del futuro”.

A fines de julio, Emyra Wajapi, líder de la tribu indígena wajapi de la Amazonia, fue asesinado por un grupo de entre 10 y 15 hombres armados que formaban parte de una operación minera ilegal. La alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Michelle Bachelet, también expresidenta de Chile, calificó su asesinato de “trágico y censurable en sí mismo”. También dijo que era un inquietante síntoma del creciente problema de la invasión de tierras indígenas —especialmente bosques— por parte de mineros, madereros y agricultores en Brasil.

Otro país donde Global Witness señala numerosos asesinatos de activistas es Colombia. La guerra civil de 50 años entre el gobierno colombiano y las FARC, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, se resolvió en 2016 con un histórico acuerdo de paz. Sin embargo, desde que las FARC depusieron las armas y sus miembros se unieron a la sociedad civil colombiana, más de 500 líderes sociales y comunitarios han sido asesinados. Muchos culpan al gobierno derechista del presidente Iván Duque por no implementar disposiciones clave del acuerdo de paz.

Luis Gilberto Murillo, exgobernador del estado predominantemente afrocolombiano de Chocó y ex ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, declaró al ser entrevistado en “Democracy Now!: “Las personas están siendo asesinadas por exigir derechos básicos. En particular, los derechos de acceso a la tierra y de ser libres en sus territorios. La forma de evitar estos asesinatos es implementar totalmente el proceso de paz, porque este proceso tiene algunas disposiciones para proteger a los líderes sociales. Por ejemplo, hay una comisión nacional para garantizar la protección de los líderes sociales en el país y esa comisión no ha sido convocada regularmente por el gobierno actual”.

Recientemente salió a la luz un impactante video que muestra los momentos posteriores al asesinato de la reconocida activista comunitaria Maria del Pilar Hurtado en Colombia, en el que se ve a su hijo gritar y llorar junto a su cadáver. Ese video desató un día nacional de protestas, con miles de personas congregadas en Bogotá, la capital de Colombia, así como manifestaciones en solidaridad por todo el mundo. Murillo se encontraba entre los manifestantes que protestaron frente a la residencia del embajador colombiano en Estados Unidos, ubicada en Washington D.C.

Los defensores de la tierra y del agua que se encuentran en la primera línea de batalla están haciendo todo lo posible para salvar el planeta a costa de poner en riesgo su libertad y sus propias vidas. Lo menos que podemos hacer en Estados Unidos, el país más poderoso de la Tierra, es exigir un mundo donde las personas que se dedican a esta tarea crucial y urgente puedan hacerlo sin persecución, daño o incluso la muerte. Necesitamos que esta lucha épica para evitar la catástrofe climática crezca aún más rápido que el calentamiento global.


Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

*Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.