Arzobispo de San Francisco arremete contra alcaldía por las restricciones en iglesias. “Se están burlando de Dios”, dice

September 24, 2020 - por

Arzobispo de San Francisco arremete contra alcaldía por las restricciones en iglesias. “Se están burlando de Dios”, dice

SAN FRANCISCO

El arzobispo de San Francisco arremetió contra lo que considera “restricciones injustas” contra la Iglesia católica a causa del coronavirus y les pidió a sus miles de feligreses ejercer presión contra la alcaldesa London Breed para que se relaje el mandato de salud que solo permite la entrada de una persona a los templos religiosos de la ciudad.

“¿Una persona a la vez en esta gran Catedral para rezar? Qué insulto. Esto es una burla. Se están burlando de todos los católicos en esta gran ciudad y, peor aún, se están burlando de Dios”, dijo el arzobispo Salvatore Cordileone a través de un comunicado.

Luego de que el domingo pasado cientos de católicos salieron a las calles para exigir el regreso de las misas dentro de las iglesias, la Arquidiócesis volvió a recurrir a sus feligreses para ejercer presión contra las autoridades de San Francisco, a quienes les pidió llamar a la oficina de la alcaldesa y recitar un guion sobre el respeto de las reglas de seguridad por parte de los líderes religiosos y la “discriminación” que sufre la comunidad católica, entre otros puntos.

La Arquidiócesis dijo que unas 17,000 personas han recibido las indicaciones a través de una carta firmada por el arzobispo Cordileone, quien ha calificado las reglas de reapertura para las iglesias como “poco realistas y asfixiantes” para el “derecho natura y constitucional” de profesar la religión católica.

En la misiva, Cordileone volvió a comparar las restricciones a las que están sujetas las iglesias con las de los comercios minoristas y centros comerciales, que desde el pasado 1 de septiembre reabrieron al 25% de su capacidad.

“Discriminación. No hay otra palabra para esto. ¿Por qué la gente puede comprar en Nordstrom al 25% de su capacidad, pero las puertas de nuestras propias iglesias están completamente cerradas para los servicios de adoración? ¿Es esto igualdad? No, no hay ninguna razón para estas reglas excepto el deseo de poner a los católicos al final de la línea”, acusó el arzobispo.

La ordenanza de salud de San Francisco permite que solo una persona pueda entrar a las iglesias para realizar oración. Crédito: Benedict Institute

San Francisco permite desde el 14 de septiembre la presencia de una sola persona para oración privada dentro de las iglesias, pero hasta 50 para misas realizadas al aire libre. Se espera que para finales de septiembre los templos puedan retomar sus servicios religiosos en interiores con un límite de 25 personas o al 25% de su capacidad total, lo que sea menor.

El domingo pasado, durante una homilía al aire libre a la que asistieron cientos de personas, Cordileone subió de tono sus señalamientos contra las autoridades municipales. “El ayuntamiento los ignora a ustedes. Ha quedado muy claro para mí que a ellos no les importan. Déjenme repetirlo: ¡Para el gobierno municipal, ustedes no importan!”, señaló enfático.

Decisiones basadas en la ciencia

Si bien para sus feligreses la postura del arzobispo de San Francisco ante las restricciones para las iglesias tiene lógica, los líderes de la ciudad continúan apelando a la ciencia y los datos duros para defender el proceso de reapertura en la ciudad.

“Cada día aprendemos más sobre cómo se transmite el virus: a puerta cerrada sin usar cubrebocas o sin guardar distancia social, en congregaciones masivas y durante la realización de actividades que pueden transmitir las partículas del virus a una mayor distancia, como cantar, bailar y tocar instrumentos de viento”, dijo un vocero del Centro de Comando para el COVID de San Francisco en un correo electrónico enviado a Noticias Univision 14.

Las ordenanzas para mitigar la propagación del coronavirus, continuó el portavoz, están basadas en los indicadores de salud y en la capacidad de las autoridades para responder a la pandemia, tomando en cuenta principalmente la capacidad de camas en los hospitales y los recursos para realizar pruebas y labores de rastreo de contactos de personas infectadas.

La Arquidiócesis argumenta que desde “hace meses” le presentaron a la ciudad un plan de seguridad que incluía el uso de mascarillas y la práctica del distanciamiento social, tal cual lo han hecho los negocios y centros comerciales que en las últimas semanas han retomado sus operaciones. Sin embargo, siguen en espera de una respuesta de las autoridades municipales.

Decenas de feligreses escuchan las palabras del arzobispo Salvatore Cordileone durante el fin de semana de marchas para exigir la reapertura de las iglesias. Crédito: Benedict Institute

Sin embargo, durante la procesión del pasado domingo hubo momentos en los que se relajó la práctica del distanciamiento social entre los feligreses que asistieron al evento.

Además, en los meses que llevamos de pandemia, la Fiscalía de San Francisco ha señalado a la Arquidiócesis por negarse a “proporcionar garantías de que protegería la salud del público general” y también la acusó de realizar varias misas ilegales a puerta cerrada e incurrir en “una falla alarmante para seguir los protocolos de seguridad de sentido común”.

Los incidentes ventilados por las autoridades incluyen una boda clandestina para 100 personas en la Iglesia de San Pedro y San Pablo que originó un brote de coronavirus en el que los novios salieron contagiados.

El arzobispo Cordileone, por su parte, le está pidiendo a la alcaldesa London Breed que adopte como mínimo las reglas menos restrictivas recomendadas por el gobierno estatal, a las que también calificó como discriminatorias, “pero no tan mal y tan absurdamente como San Francisco”.

Iglesias en California desafían al coronavirus y dan comunión a los feligreses en misas improvisadas

En medio de las protestas en California para que se reabran los servicios religiosos, la iglesia de Santa Elizabeth en Oakland ha organizado misas que desafían al coronavirus y violan el toque de queda vigente en el condado de Alameda.
Univision