Autoridad estatal educativa da prioridad a la atención de la salud mental y emocional a los 6 millones de estudiantes k-12 de California, afectados por efectos de la pandemia y marchas por la justicia racial

June 12, 2020 - por

Autoridad estatal educativa da prioridad a la atención de la salud mental y emocional a los 6 millones de estudiantes k-12 de California, afectados por efectos de la pandemia y marchas por la justicia racial

El distrito escolar de Los Angeles, con casi un 80% de alumnos con familias de escasos recursos, ha distribuido ya 30 millones de comidas en tiempos de pandemia.

El apoyo a la salud mental y emocional de los 6 millones de estudiantes K-12 de California es una prioridad. Han tenido fuertes quebrantos por los efectos de la pandemia y el ambiente creado por las marchas contra la brutalidad policiaca y la justicia racial.

Tony Thurmond, Superintendente de Instrucción Pública de California, hizo la convocatoria ya que los alumnos han experimentado un estrés intenso durante meses, “bajo los mayores desafíos que pueden experimentar en su vida”.

Pidió a grupos de consejería de California que trabajen juntos en un esfuerzo coordinado para ampliar los servicios que cierren brechas en el apoyo de la salud mental.

Dijo que los estudiantes no tienen la conexión de sus compañeros y maestros desde el cierre de los campus escolares. Muchos viven aislados y experimentan sentimiento de ansiedad y depresión, dijo.

“Los jóvenes de toda California están luchando para procesar su propio dolor y enojo por los problemas de injusticia racial, mientras que también están bajo la presión de las circunstancias del hogar, como la inseguridad alimentaria”, expuso.

Hizo saber que hay miles de alumnos en el estado que no se han registrado con sus maestros desde que las escuelas cerraron, hace tres meses.

Anticipó, además, que puede aumentar el número de jóvenes que se identifican como personas sin hogar a medida que continúen los impactos de la pandemia.

“Debemos asegurarnos de priorizar la salud mental y emocional de los estudiantes que probablemente entrarán en un entorno escolar muy diferente este otoño”, dijo Thurmond.

Llamó a líderes en el campo del asesoramiento, la salud mental y el aprendizaje socioemocional para que se unan al Departamento de Educación de California en el esfuerzo por cerrar las brechas en estos apoyos.

El Superintendente pidió a la Asociación de Consejeros Escolares de California, la Asociación de Psicólogos Escolares de California y la Alianza de Servicios para Niños y Familias de California que compartan recursos e ideas para crear un marco y asegurar recursos para los estudiantes necesitados.

INDOCUMENTADOS, MUY AFECTADOS

Los estudiantes indocumentados son doblemente afectados ya que a las razones expuestas por Thurmond agregan la preocupación por la política migratoria de la administración Trump.

“Es una crisis de aula que está perjudicando a toda una generación de estudiantes”, aseguró Mario Valladolid, de la Asociación de Educación de San Diego.

El Proyecto de Derechos Civiles de la Universidad de California-Los Angeles se contactó con dirigentes de 730 escuelas públicas de Estados Unidos y encontró que el 64% de los empleados dijeron que las redadas, en hogares, deportaciones y separaciones, afectaban de manera sensible a los estudiantes.

El 90% de los administradores notaron un aumento en los problemas conductuales y emocionales de los estudiantes migrantes. El 70% reportó un declive académico y un aumento del ausentismo, una disminución del deseo de ir a la universidad fue reportado entre estudiantes inmigrantes mayores.

“Algunos niños son catatónicos. Algunos no comen. El horror que viven es impresionante”, expresó la autora del estudio, la profesora de UCLA, Patricia Gándara.

Señala una estimación de que unos 750 mil estudiantes de K-12 tienen padres indocumentados. Un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en el casi Plyerv.Doe, les permite recibir educación gratuita

De los más de 2 millones de indocumentados que viven en California, el 69% provienen de México y el 11% de El Salvador, Guatemala y Honduras.

Además, indica que más de 28 mil menores se han internado a Estados Unidos solos.

“La ansiedad migratoria agrava el estrés existente entre los estudiantes latinos. Las investigaciones muestran que el 80% vive en la pobreza y un tercio de los estudiantes aprenden inglés. Son intimidados en la escuela y carecen de acceso a la atención médica. Sólo el 12% alcanza un título de cuatro años y los estudiantes indocumentados carecen de acceso a la ayuda financiera federal, lo que hace que la universidad sea menos alcanzable”, indica el estudio.

“Los temas de justicia social e inmigración están estrechamente entrelazados y realmente afectan a nuestros estudiantes”, aseguró Valladolid.

Y finaliza:

“Es muy triste que esto suceda en el siglo XXI en el país más rico del mundo”.