Chárter, tema fundamental en las elecciones de titular de Educación de California, el 6 de noviembre próximo

October 23, 2018 - por

Chárter, tema fundamental en las elecciones de titular de Educación de California, el 6 de noviembre próximo

La senadora y ex Procuradora de California, Kamala Harris, y Tony Thurmond, defensor de la educación pública.

¿Freno a las chárter o su creciente expansión?

Este es un tema fundamental en la elección del Superintendente de Instrucción Pública de California, el próximo 6 de noviembre.

Los candidatos están definidos:

El asambleísta demócrata Tony Thurmond propone “una pausa”en el crecimiento de las escuelas autónomas sin proclamar una moratoria. Exige, además que sean transparentes y rindan cuentas.

Asegura que las chárter deben dejar de succionar recursos de las escuelas oficiales, porque las está llevando a la insolvencia a distritos escolares.

Lo apoyan, fundamentalmente, maestros, sindicalistas, líderes comunitarios y padres de familia.

El reformista Marshall Tuck quiere que las chárter continúen creciendo.

Lo apoyan, la Asociación de Escuelas Chárter de California, empresarios como el CEO de Netflix, la familia Walton, propietaria de la firma WalMart, y otros magnates, incluso de Wall Street, donde Tuck ha trabajado.

Thurmond  y diversos medios relacionan a Tuck con Betsy DeVos, titular de Educación de la administración Trump.

En esta elección, los multimillonarios han recaudado 22 millones de dólares para apoyar a Tuck, contra los 9.6 millones alcanzados por Thurmond, de acuerdo a Ed Source.

Tales gastos sacuden la integridad de las elecciones, indican críticos.

La Asociación de Escuelas Chárter de California gastó 22 millones en la campaña del ex alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, quien enfrentó en las elecciones primarias al demócrata Gavin Newsom, favorito para ganar las elecciones y convertirse en el siguiente gobernador californiano.

En la elección primaria del pasado 5 de junio, Tuck obtuvo 37% de los sufragios y Thurmond el 35.6%.

En la liza electoral se enfrentan, pues, progresistas y neoliberales.

El último sondeo de I SideWith indica que Thurmond tiene 38% de preferencias y Tuck el 31%.

El tema de las escuelas chárter es clave, porque operan con fondos públicos, son manejadas por particulares e impulsadas por magnates privatizadores de la educación. Actualmente, hay 1,275 de esos planteles en California.

El Sindicato de Maestros de Los Angeles (UTLA, siglas en inglés) ordenó un estudio a una acreditada firma, que concluyo que las chárter absorben casi 600 millones de dólares del presupuesto del distrito escolar.

En las negociaciones contractuales con el distrito  ha exigido que se frene esa fuga de dinero y no ha tenido una respuesta concreta.

Ese y otras demandas no respondidas tienen al sindicato magisterial al borde de una huelga.

AUMENTAN DIFAMACIONES

A medida que se acerca el día de las elecciones, en las campañas en los medios los ataques de Tuck y sus seguidores contra Thurmond se han agudizado.

En las pantallas de televisión  se relaciona al asambleísta directamente con los problemas del distrito del West Contra Costa, donde fue miembros de la Junta Educativa: “Tony Thurmond: demandado por la ACLU”; “Tony Thurmond: reprimido por la administración de Obama”; “Tony Thurmond: niños fallidos”; “Tony Thurmond: Mal para el Superintendente del Estado”.

Thurmond ha desmentido cada uno de esos ataques y los ha calificado de difamaciones, de juego sucio.

Recientemente, Bill Evers criticó a Thurmond en una columna publicada en el diario San Francisco Chronicle. Luego se supo que Evers es partidario de Tuck, investigador de la institución Hoover de la Universidad de Stanford y miembro del equipo de transición educativa de Trump.

Thurmond y sus apoyadores destacan el respaldo que Tuck recibe de Evers, y de millonarios vinculados a Betsy DeVos.

Tuck dice que eso no es cierto.

“ Es un hecho que Tuck es apoyado por aquellos que respaldan a la Secretaria DeVos y a Donald Trump”, dijo Thurmond.

Cita, además, el apoyo de Evers, y de los 2.4 millones de dólares para respaldar a Tuck de la familia Walton, que también han destinado recursos para un comité de acción política cofundado por DeVos, según el Centro para la Política Responsiva.