Cierre de una chárter en Inglewood aflora fallas en la supervisión de esos planteles y la protección que reciben de funcionarios electos a cambio de apoyo a sus campañas políticas

January 13, 2020 - por

Cierre de una chárter en Inglewood aflora fallas en la supervisión de esos planteles y la protección que reciben de funcionarios electos a cambio de apoyo a sus campañas políticas

El cierre de una escuela chárter en Inglewood afloró fallas en el sistema de supervisión de esos planteles. Además, se puso de manifiesto el apoyo económico que brindan a campañas políticas de candidatos que las protegen y que el 70% de las apelaciones en la Junta Estatal favorecen a ese tipo de centros escolares.

El diario Los Angeles Times dio a conocer que la junta escolar del condado de Los Angeles votó para cerrar dicha escuela, que acusaba una larga historia de problemas financieros y un rendimiento académico mixto.

Una investigación del rotativo, publicada el año pasado, encontró que los titulares del plantel y de la firma Today’s Fresh Start Charter School ,Clark y Jeanette Parker, de Beverly Hills,  se presentaban como filántropos, han hecho millones de dólares de sus escuelas chárter.

Las escuelas pagaron más de 800 mil dólares anualmente para alquilar edificios que la pareja posee, contrataron servicios a organizaciones sin fines de lucro y compañías de los Parker y pagaron a Clark Parker generosas tarifas de consultoría, todo con dinero de los contribuyentes, difundió el periódico.

Indica que lo más probable es que se presente una posible apelación antes de julio, cuando entre en vigor una nueva ley que limite significativamente el poder de la junta estatal para aprobar escuelas chárter que han sido rechazadas en otro lugar.

Denise Kawamoto, quien laboró en esa compañía ha sido fundamental para conocer los manejos e irregularidades de Today’s Fresh Start Charter School en el sur de Los Angeles.

Aunque estaba recién salida de la universidad, advirtió retraso en  pagos a maestros, cámaras de vigilancia en cada aula,  computadoras viejas y que  el campus no tenía acceso a Internet. Además, los salarios eran bajo y los suministros tan escasos que no daban libros a estudiantes.

Kawamoto vio que los Clark tenían un  Mercedes-Benz y ella pensaba: “Mira tu escuela, luego mira lo que conduces”.

Indica LATimes que la forma en que los Parker han permanecido en el negocio, sobreviviendo a años de acusaciones de malas acciones financieras y académicas, ilustra fallas evidentes en la forma en que California supervisa su creciente número de escuelas chárter.

“Muchas de las personas responsables de regular las escuelas de la pareja, incluidos los miembros de la junta escolar y los funcionarios electos del estado, habían aceptado miles de dólares de los Parker en contribuciones de campaña”, cita.

Agrega que al igual que otros operadores chárter que se han metido en problemas, los Parker pudieron apelar a la Junta de Educación del estado cuando se enfrentaron a la amenaza de ser cerrados; el panel, indica, es conocido por anular las decisiones de los reguladores locales.

Un análisis del Times de las decisiones de la junta estatal ha encontrado que, en los últimos cinco años, se ha puesto del lado de las chárter sobre los distritos escolares locales u oficinas de educación del condado en aproximadamente el 70% de las apelaciones.

La ley de California también permite a los operadores chárter con problemas escapar de la sanción o el escrutinio al mudarse a los distritos escolares más dispuestos a aceptarlos. Los Parker han utilizado esto para su ventaja, manteniéndose un paso por delante de los reguladores.

“Son como gatos”, dijo Kawamoto, quien comenzó a trabajar en una de las escuelas chárter de la pareja en 2006. “Tienen tantas vidas.”