De estudiante, Gavin Newsom fue rechazado en una secundaria particular y ya como gobernador de California se alía con privatizadores, denuncian

July 19, 2019 - por

De estudiante, Gavin Newsom fue rechazado en una secundaria particular y ya como gobernador de California se alía con privatizadores, denuncian

Gobernador Gavin Newsom.

En su adolescencia, el gobernador Gavin Newsom, con dislexia, fue rechazado en una escuela privada y no tuvo otra opción que inscribirse en una escuela pública. La revelación la hizo Jane Nylund, quien fue condicípula del mandatario californiano.

“Así que tienes experiencia de primera mano con la idea de que las verdaderas escuelas públicas inscriben a todos los niños, no sólo a los fáciles”, le escribió Nylund.

Por ese antecedente, Newsom no puede fallar a la educación pública, de acuerdo al espíritu de una misiva que le envió para reprocharle  las enmiendas que hizo a la iniciativa AB 1505, que – de ser aprobado por los legisladores- otorgará a los distritos escolares más discreción para aprobar o negar nuevas peticiones para crear escuelas chárter y reducirá el proceso de apelaciones para las solicitudes denegadas.

Junto con la AB 1505, otro proyecto legislativo aprobado en miércoles pasado por el Comité de Educación del Senado fue la  AB 1507, que cerraría un resquicio en la actual política de las chárter del estado que  permite a algunos distritos escolares aumentar sus presupuestos mediante la aprobación de los planteles autónomos fuera de sus límites.

El medio Ed Source indicó que fue “sustancial el número de enmiendas” hechas por la oficina de Newsom a la AB 1505. Ello ocurrió durante las discusiones entre sus asesores, representantes de chárter y el autor de ese proyecto de ley, el asambleísta Patrick O’Donnell.

La intervención de Newsom desnaturalizó la iniciativa original en favor de las chárter al quitarle los elementos más restrictivos, aunque la presidenta del Comité de Educación del Senado, Connie Leyva, se muestra “cautelosamente optimista” de que las cuestiones restantes puedan ser resueltas durante el verano ya que la votación final  será en el otoño.

Como se propuso originalmente, AB 1505 habría dado a todos los distritos escolares una autoridad amplia para rechazar o aceptar la solicitud y renovación de una chárter después de considerar el impacto financiero en las escuelas del vecindario y del distrito. Esa disposición se ha limitado a los distritos escolares ya certificados en crisis financiera.

“Las leyes de la escuela chárter están obsoletas. Este proyecto de ley fortalece el control local al proporcionar a los distritoes escolares más herramientas para evaluar cómo las nuevas escuelas chárter afectarán a todos los estudiantes en el distrito, incluido el impacto financiero”, dijo O’Donenell.

En la carta al gobrnador Newsom, Jane Nylund, precisa:

“ Tu y yo tenemos algo en común: ambos asistimos a escuelas secundarias públicas. Fuiste a Redwood High School en Marin y yo asistí a Mirante High School en Orinda, ubicado en lo que ahora es uno de los suburbios más  ricos de la Bahía Este. Que suerte.”.

Nylund, sin embargo, advierte sobre la posible alianza del ejecutivo californiano con grupos privatizadores como la Asociación de Escuelas Chárter de California (CCSA, siglas en inglés).

En su blog, Tultican señala vínculos de Newsom con importantes privatizadores y cita que su jefa de gabinete  y principal asesora de Hillary Clinton, Ann O’Leary, fue – según la revista Fortune- una voz clave en la creación de la ley No Child Left Behind.

“Para aquellos que trabajamos en las aulas en el 2001, quedó claro que la ideología educativa de O’Leary perjudicaba a los estudiantes y facilitó la privatización de las escuelas públicas. Su teoría proviene de la mentalidad empresarial neoliberal que venera las soluciones basadas en el mercado y la competencia. El escritor Anand Giridharadas calificó esta filosofía como “MarketWord”, citó Tulticán.

El diario Los Angeles Times ha señalado la relación de Newsom con Gordon y Ann Getty, herederos del multimillonario Paul Getty, quienes “lo vieron como un hijo”.

El gobernador también tiene vínculos con Doris Fisher, quien junto con su esposo Don fundaron la firma The Gap. Fueron los primeros contribuyentes importantes a las escuelas chárter KIPP. Don fue cofundador del fondo Chárter School Growth.

Doris, cita, impulsa la privatización educativa. La familia Fisher ha proporcionado más de 300 mil dólares en contribuciones a Newsom desde 1998, ha referido Jerry Roberts, ex editor del San Francisco Chronicle.

Otra familia que ha donado a Newson es la Prizker, heredera del imperio del Hyatt Hotel. Desde 1988 le han dado 600 mil dólares.

Tultican afirma, empero, que el gobernador demócrata de California no parece “tan insensatamente pro chárter como el anterior mandatario estatal, Jerry Brown”.

Newsom ha declarado que “el aumento de las inscripciones en escuelas chárter en algunos distritos urbanos está teniendo impactos reales en la capacidad de esos distritos para proporcionar apoyo y servicios esenciales para sus estudiantes”.

El senador republicano John Moorlach advierte que el 85% de los distritos escolares tienen déficit.

Por eso el clamor de amplios sectores defensores de la educación pública de que se ponga freno a la expansión de las chárter y que rindan cuentas y sean transparentes.

Gary Hart, demócrata que representó Santa Bárbara en la Asamblea y en el Senado durante 20 años, fue el autor de la ley de las escuelas chárter en California, en 1992.

Sin embargo, hoy son 1310 chárter en California. No este crecimiento descontrolado sin límites ni sus implicaciones financieras se abordaron en la ley original.

Hoy, afirma el Sindicato de Maestros de Los Angeles, es una necesidad regular a las chárter y decretar una moratoria, como la presentó la senadora María Elena Durazo en una iniciativa que no fue abordada en el actual periodo de sesiones, pero lo será en el próximo.

Ese sindicato ordenó un estudio que concluyó que el distrito escolar angelino destina 590 millones de dólares anuales, cuando ese dinero debe ser canalizado a atender urgentes necesiddes de planteles públicos.