Docentes, líderes de la transformación educativa en el contexto de la crisis por COVID-19

October 5, 2020 - por

Docentes, líderes de la transformación educativa en el contexto de la crisis por COVID-19

En este Día Mundial de los Docentes hacemos un reconocimiento al esfuerzo y trabajo realizado por las y los docentes durante los últimos meses y a su rol fundamental en la respuesta educativa durante la pandemia por COVID-19. Como en otras emergencias, los docentes se han destacado por su creatividad, trabajo innovador y colaborativo para encontrar soluciones y crear nuevos entornos de aprendizaje que aseguren el derecho a la educación de sus estudiantes.

Desde la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago) hemos hecho un seguimiento cercano a la respuesta de los sistemas educativos durante la crisis para conocer la situación del profesorado en este período, facilitando encuentros para compartir sus experiencias y retos con la enseñanza a distancia. Asimismo, trabajamos de la mano del profesorado, de las instituciones formadoras de docentes y de los gobiernos para actualizar la Estrategia Regional sobre docentes que lleva más de una década apoyando a estos actores educativos para responder a necesidades emergentes.

La necesidad de adaptarse a la educación a distancia ha enfrentado a las y los educadores con un conjunto de responsabilidades y demandas que han exigido un aumento significativo en el tiempo de trabajo para preparar clases, asegurar conexiones adecuadas y dar seguimiento a sus estudiantes de una manera diferente.

Aunque la pandemia tomó a todos por sorpresa, las y los maestros han ido modificando y adaptando los planes de estudios y han adecuado las actividades para poder dar continuidad al proceso de enseñanza, ya sea de manera virtual, a través de los teléfonos móviles, la televisión, la radio, o enviando materiales a sus estudiantes a través de otros medios físicos o electrónicos. Hemos encontrado experiencias maravillosas, pero también grandes desafíos y brechas que se han acrecentado durante estos meses.

El camino no ha sido fácil y la necesidad de adaptarse a la educación a distancia ha enfrentado a las y los educadores con un conjunto de responsabilidades y demandas que han exigido un aumento significativo en el tiempo de trabajo para preparar clases, asegurar conexiones adecuadas y dar seguimiento a sus estudiantes de una manera diferente.

Por ejemplo, en Chile, una encuesta de la iniciativa público-privada Elige Educar encontró que el 65% del profesorado considera que están trabajando más o mucho más que antes de la crisis. Más de la mitad considera que tiene menos o peores condiciones para enseñar bien, e indican que hacen malabares para equilibrar el trabajo doméstico y la labor docente. Para las mujeres esta situación suele ser aún más pesada, dado que tienden a asumir más responsabilidades en las tareas domésticas y de cuidado infantil. Este dato es muy relevante, ya que en América Latina y el Caribe existe una marcada feminización de la profesión docente: 95,5% en preescolar, 78,2% en educación primaria y 57,8% en educación secundaria (UIS-UNESCO, 2018).

Para las docentes mujeres la situación suele ser aún más pesada, dado que tienden a asumir más responsabilidades en las tareas domésticas y de cuidado infantil.

95,5%

en preescolar

78,2%

en educación primaria

57,8%

en educación secundaria

Algunas de las prácticas o iniciativas que se han podido mapear de manera preliminar son, por ejemplo, docentes que preparan paquetes de materiales para que el estudiantado los lleve a casa, debido que buena parte no cuenta con acceso a Internet. Otros docentes han publicado sus lecciones en línea para que todos sus estudiantes puedan acceder a ellas. Muchos se han puesto en contacto con sus estudiantes mediante WhatsApp, o formado comunidades de intercambio de prácticas y grupos de apoyo a través de redes sociales como Facebook y Twitter. Los maestros y maestras están mostrando una gran capacidad y flexibilidad para adaptarse a una situación en constante evolución, con el fin de conseguir que niñas, niños y jóvenes sigan aprendiendo.

Hablar del liderazgo docente en relación con la respuesta a las crisis no sólo es oportuno, sino que también resulta fundamental en lo que respecta a las contribuciones que las y los educadores han realizado recientemente para proporcionar aprendizaje a distancia, apoyar a grupos de población vulnerable, reabrir escuelas y garantizar la mitigación de las brechas de aprendizaje.

En el marco de la pandemia actual, el personal docente y de apoyo se ha enfrentado a un escenario que modifica, sin precedentes y de manera profunda, las condiciones en las que se desarrolla su tarea pedagógica. Esta situación trae consigo desafíos en múltiples áreas, tanto laborales como personales, durante y después de este periodo pandémico. Estos desafíos implican transformaciones, necesidades y preguntas que requerirán respuestas por parte de las políticas educativas y en la capacitación y el apoyo que se les brinde a los maestros.

Será necesario diseñar e implementar programas de formación, desarrollo profesional e iniciativas de apoyo para fortalecer sus competencias y entregar soporte a las educadoras y educadores que tengan enfoques y estrategias curriculares y pedagógicas pertinentes a lo que será la educación después de la pandemia. Asimismo, es importante no perder del horizonte y discutir respecto a la continuidad de los contratos y el aseguramiento de las condiciones laborales adecuadas para sostener la tarea pedagógica.

En la celebración del Día Mundial de las y los Docentes destaco el liderazgo del profesorado, labor esencial para conseguir una educación inclusiva y de calidad, para que nadie se quede atrás.