El 1 de junio, ya sin sana distancia, no significa que saldrán todos a la calle a realizar actividades, porque seguirán las restricciones, afirma López Gatell

May 22, 2020 - por

El 1 de junio, ya sin sana distancia, no significa que saldrán todos a la calle a realizar actividades, porque seguirán las restricciones, afirma López Gatell

Hugo López-Gatell. Imagen tomada de video.

El 30 de mayo termina la jornada nacional de sana distancia, pero eso ni significa que primero de junio se volverá a la normalidad y saldrán todos a la calle a realizar actividades, porque seguirán las restricciones. Así lo expresó el doctor Hugo López Gatell, Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, r

“La mayoría de las grandes ciudades amanecerán el primero de junio en el color rojo del semáforo y esto implica que continúan las restricciones de las actividades que ocurren en el espacio público tanto laborales, sociales como escolares”, explicó durante la conferencia de prensa diaria en Palacio Nacional:

Pidió a la población que esto se entienda correctamente.

Al referirse al incremento de casos de Covid-19 registrados en Iztapalapa, destacó que “no es deseable para el control de la epidemia que las personas salgan de casa. El mensaje es claro: Quédate en casa. Todavía nos quedan ocho días de la jornada nacional sana distancia”.

Dijo que esos ocho días no hay que desaprovecharlos, son valiosísimos. Ha sido una restricción masiva en al menos 76 millones de personas, fuera de la circulación del espacio público.

López Gatell enfatizó que es necesario que no se relajen las medidas, sobre todo en el Valle de México, que es donde se concentra la mayor transmisión de COVID-19 del país.

“Percibimos que se han relajado las medidas”, insistió. “ Cuando salen las personas a la calle pueden ser contagiadas o contagiar”.

Señaló, asimismo, la dificultad para encontrar un punto de óptimo balance en dos aspectos fundamentales: unos estados del país pueden estar en la cuarta parte de la curva epidémica y otros ya se encuentran en tránsito a la nueva normalidad.  El otro está relacionado con dos bienes públicos imprescindibles: la salud y la vida y el bienestar social y económico.

En este punto, explicó:

“Nadie debe confundirse cuando hablamos de economía que nos interesa la economía por encima de la salud y la vida. Quien pretenda tener esa idea lo invitamos a revisar la información que hemos dado todos los días. Es un balance”.

Precisó las realidades de cada mexicano: hay  cantidades enormes, la mitad del país, que viven el día, “porque vivimos en un país desigual en términos económicos. Estas restricciones llevan a personas que viven al día a sufrir.  La restricción de movilidad lleva a las personas que viven al día que no tengan su sustento diario y eso también afecta la salud y la vida. Es complejo, porque cada quien vive una realidad. Quien tiene un familiar en el hospital, quien ha perdido a un ser familiar, es comprensible que su enfoque sea el tema del sufrimiento”.

Dijo que en ambos casos, esas personas merecen empatía, respeto y simpatía. “En México y el mundo es difícil encontrar el punto exacto del balance”.