El distrito escolar trabajará con el Condado de Los Angeles para terminar la crisis de salud pública a fin de regresar a las escuelas de la manera más segura posible, anuncia Beutner

November 11, 2020 - por

El distrito escolar trabajará con el Condado de Los Angeles para terminar la crisis de salud pública a fin de regresar a las escuelas de la manera más segura posible, anuncia Beutner

Supervisora del Condado de Los Angeles, Janice Hahn.

El distrito escolar va a trabajar  con la Junta de Supervisores del Condado, las autoridades de salud y el Condado de Los Angeles para poner fin a la crisis de salud pública para que los estudiantes puedan regresar a las escuelas tan pronto como sea posible de la manera más segura posible.

Así lo hizo saber el Superintendente Austin Beutner sobre la resolución de la Supervisora Janice Hahn para estudiar los sitios escolares para la vacunación COVID-19

“La mejor manera de proporcionar servicios de salud muy necesarios a los niños es en las escuelas, donde están casi todos los días. El distrito escolar  está embarcando en un esfuerzo líder en la nación para proporcionar pruebas para COVID-19 para estudiantes y personal en las escuelas. Esto ayudará a identificar y aislar a las personas con el virus o aquellas con las que pueden haber estado en contacto y proteger la salud y la seguridad de todos en la comunidad escolar”, expresó.

Indicó que un sistema de salud basado en la escuela como este también puede ser la mejor manera de proporcionar una vacuna COVID-19 a los niños y las familias en todas las comunidades a las que servimos.

Recordó que en 1954, los primeros niños recibieron una vacuna contra la poliomielitis en la Escuela Primaria Arsenal en Pittsburgh, Pensilvania.

75 MILLONES DE COMIDAS REPARTIDAS, SIN PRECEDENTE

El distrito escolar angelino ha proporcionado ya 75 millones de comidas y más de 10 millones de artículos necesarios para estudiantes y sus familias. Este esfuerzo de socorro rebasa en un 50% el número de despensas que se dieron a víctimas del huracán Katrina en el 2005 -uno de los más destructivos que han afectado al país, con un saldo de dos mil muertos, en la costa atlántica- y es la mayor contribución social que un sector educativo haya realizado en la historia del país.

El Superintendente de LAUSD, siglas en inglés del distrito escolar, Austin Beutner, dijo lo anterior en su informe del lunes pasado. Señaló  que esa acción se ha emprendido desde el 18 de marzo, ya cuando estaban cerrados los campus escolares, hace ocho meses. Los gastos han provenido de la dependencia y de donaciones de miles de personas y empresas que han permitido recaudar 29 millones de dólares.

Las cifras van desde millones, a los 70 dólares en promedio. Sin embargo, Beutner destacó lo realizado por Claire, una estudiante de cuarto grado, que recaudó 600 dólares.

Unas empresas proporcionaron juguetes y artículos recreativos, cientos de miles de libras de chocolates, más de seis millones de pañales y toallitas.

El funcionario hizo un llamado a colaborar al menos con 20 dólares que sirven para el almuerzo de una semana de “un niño hambriento”. Para conocer la manera de enviar las donaciones hay que visitar la studentsmostinneed.org.

Anteriormente, hizo saber que ni el gobierno de la Ciudad de Los Angeles ni del Estado han contribuido con el distrito escolar para contribuir a esta causa.

Indicó que el 80% de las familias atendidas por el distrito escolar estaban luchando para salir de la vida antes de que comenzara la pandemia y las estimaciones indican que en tres cuartas partes de ellas al menos un miembro ha  perdido su empleo debido a la COVID-19.

“Cada familia está agobiada por la necesidad de equilibrar el trabajo y sus hijos que participan en clases en casa. Todos sentimos el malestar y el dolor del aislamiento y los desafíos que experimentamos y las luchas que vemos en la comunidad que nos rodea”, expuso en su informe semanal.

En tanto – agregó- el personal del distrito hace todo lo posible para proporcionar una buena educación a los estudiantes y mantener una red de seguridad para ellos y sus familias.

Del regreso a clases presenciales, resaltó que de momento no serán inminentes porque el coronavirus sigue creciendo en Los Angeles. La semana pasada hubo récord de casos, el mayor número de los últimos tres meses cuando la temperatura promedio era de casi 80 grados, lo que constituye un mentís a quienes aseguran las  bajas temperaturas propician mayor propagación del micro organismo.

“Todos tenemos que hacer nuestra parte para ayudar a reducir la proliferación  del virus”, indicó.

Aseguró que es necesario planes del gobernador Newsom, de la legislatura estatal, de condados y gobiernos locales ya que se requieren protocolos clares sobre cómo devolver a los estudiantes a las escuelas de la manera más segura posible.

Beutner también manifestó que también se ha establecido un precedente en el programa de pruebas COVID-19 ya que fueron proporcionadas más de cien mil a estudiantes y personal escolar. Para lograr mayor cobertura, se ampliaron los horacios y los sábados también se están atendiendo a solicitantes.

Con más de 700 mil alumnos, 1,413 escuelas repartidas en 710 millas cuadradas, señaló que el distrito escolar comparte la información que arrojan las pruebas a nivel de distrito escolar para mostrar la prevalencia general del virus y cómo varía según la edad.

También se observan tendencias que son comparadas con las del área general de Los Angeles. A nivel comunitario, los grupos de escuelas de un vecindario son comparados con la propagación del virus en esa comunidad.

Explicó que a nivel comunitario, se observa aun grupo de escuelas en un vecindario y se compara con la propagación del virus en la comunidad local.

Beutner hizo notar que se comparte información sobre un pequeño grupo de personas en una escuela, lo que ayudará a identificar y aislar cualquier persona que resulte positivo y a aquellas personas con las que tuvo contacto.

“Toda la información personal se mantiene confidencial”, indicó.

También manifestó que en las escuelas secundarias se han iniciado actividades de acondicionamiento deportivo para los estudiantes en los campus. Atletas y entrenadores son sujetos de pruebas de COVID-19 antes de comenzar. Los grupos son de un máximo de doce personas.

Igualmente, dijo que la Medida RR, aprobada por los votantes en las elecciones del pasado día tres, permitirá fondos para ayudar a crear escuelas seguras y actualizadas.

“Los estudiantes son los verdaderos ganadores”, expresó. Agradeció, además, a los socios laborales, empresarios y comunitarios que promovieron dicha medida.