Video: El premio internacional de cine que cambió a los niños de una de las zonas más marginadas de México

October 30, 2018 - por

Video: El premio internacional de cine que cambió a los niños de una de las zonas más marginadas de México

Vista de Tláhuac desde la estación 'Nopalera' del metro. Paola Morales / RT.

Casas inacabadas, en espera de ser pintadas o de un techo, que conviven con hoteles de paso que no conocen la clasificación por estrellas junto a centros comerciales con tiendas de marca, las mismas en todos lados. Esa es la vista que tiene quien viaja en metro a la alcaldía de Tláhuac, al sur de Ciudad de México.

Una demarcación en la que sus niños toman el valor para salir a ver los cuervos que los asustan, donde más allá de todo lo malo que pueda decirse del sitio, está el orgullo de superar la adversidad, de saber que para entender lo que pasa en Tláhuac, debes estar en Tláhuac.

Al menos así es para 12 niños de la escuela pública de nivel básico Nuevo Milenio, afectada por el sismo de septiembre de 2017 en México que aún aguarda para su recuperación. Sin embargo, en medio de la catástrofe de un año escolar casi perdido, de tener una escuela a medias, de vivir en una alcaldía con altos niveles de violencia y pobreza, los estudiantes han encontrado en el cine una ventana, una donde pueden reflejarse, pero también abrirla y volar.

Daños provocados por el terremoto en Tlahuac, México, 18 de octubre de 2017. Henry Romero / Reuters

En agosto pasado, estos niños y niñas ganaron el premio al ‘Mejor Cortometraje Latinoamericano‘ con el corto animado ‘La Fiesta del Maíz’, otorgado por el jurado ‘Jóvenes Cineastas’ del 7º Festival Internacional de Cine para Niños, Niñas, Jóvenes ‘Ojo de Pescado’, celebrado en la ciudad de Valparaíso, en Chile.

‘La Fiesta del Maíz’ fue producido por La Matatena, una asociación de cine para niñas y niños, resultado de una intervención de septiembre a noviembre de 2016 en el marco del taller ‘Fábrica de Sueños: Alas para la Igualdad’, con el objetivo de promover la reflexión en torno a la igualdad de género y favorecer la construcción de identidades de género libres de violencia entre la comunidad escolar.

Megan Camacho, una de las niñas realizadoras, se entusiasma y su risa se llena de orgullo cuando habla de lo que significa haber sido premiados en Chile. “Estoy muy orgullosa de haber tenido el premio, fue muy divertido y muy entretenido porque nos enseñaron a hacer un cortometraje y yo no sabía cómo hacerlo”.

 “Nunca va a poder ganar”

“Nunca va a poder ganar”. “Es muy pequeña”. “Es una hembra, cómo se atreve”. “Quédate mejor en tu casa”. Son las sentencias que una cuervita recibe al decidir participar en la carrera del maíz, hasta que se determina a salir a ver a los cuervos que la asustan.

Aunque parecen frases de cuando nuestra abuela era joven, muchas décadas después están en el lenguaje de niños y niñas del siglo XXI y fueron recogidas por ellos en el cortometraje animado.

“Mi nombre es Yaretzi, fue muy importante grabar este cortometraje, porque nos ayudó a entender más esta situación del género y a representarlo de una manera que todos lo podamos ver y entender mejor”, dice quien además le dio voz a la cuervita.

Para Sandra Judith Luna Ulloa, directora de la primaria Nuevo Milenio, el proyecto impactó a toda la escuela, la cual recibe a 679 alumnos de nivel básico en dos turnos, que provienen, principalmente, del paraje Tempiluli, un poblado en el que no hay agua, drenaje ni electricidad, pero también del multifamiliar La Draga o los barrios de la Conchita Zapotitlán y Ampliación Conchita, zonas de alta marginalidad.

“Lo que vemos en la comunidad es que hay situaciones de violencia, de agresión, de drogas, de familias disfuncionales, personas de escasos recursos, y este proyecto impactó a toda la escuela. Vimos un cambio, si no erradicando la cuestión de violencia y discriminación, sí logramos que la brecha sea menor y las niñas sean tratadas de  manera respetuosa; estamos viendo que en la escuela las niñas no se sienten tan dominadas por los hombres”, apunta Luna Ulloa.

Angelique, de 12 años, explica por qué ‘La Fiesta del Maíz’ fue importante para ella: “Nos dio a entender que no por ser mujeres o niñas te deben de hacer menos y…“, después lo que impera es su risa tímida.

José Francisco, un pequeño con problemas de habla, es el más entusiasta al explicar la génesis del cortometraje: “Hicimos teatro de sombras de diferentes temas y nos gustó el de la igualdad y el género, pues representaba algo muy bonito que poca gente ahora sigue, estuvimos muy unidos y utilizamos eso (la igualdad) también entre nosotros”.

Doce de los 17 pequeños y pequeñas que realizaron ‘La Fiesta del Maíz’. / Paola Morales / RT

Liset Cotera, directora de La Matatena, destaca que en el proceso los niños y niñas aprendieron a trabajar en colectivo, a consensuar, a escuchar y, pese a diferir, no denostarse.

“Además del premio, lo más bonito es que pudimos convivir con personas de otros grupos, hasta que al final pudimos hacer bien el cortometraje, sin que nos estuviéramos diciendo ‘es que tú estuviste mal en esto'”, dice uno de los pequeños.

Frida Ximena, de 12 años, destaca que el proyecto le enseñó sobre la igualdad de género, pero también a no evadirlos problemas, como “no tener escuela por el sismo del año pasado y tener que estar en otra escuela”.

Tras el sismo del 19 de septiembre de 2017 en Ciudad de México, las bardas perimetrales, los pisos, los patios y la instalación eléctrica de la escuela Nueva Milenio tuvieron afectaciones y el nuevo ciclo escolar, que arrancó en septiembre pasado, tuvo que iniciarse con las instalaciones en plena reconstrucción.

“El año pasado fue casi un año perdido para los chicos, estuvimos trabajando con guías de estudio y una escuela nos abría las puertas dos días a la semana, después ya no nos aceptaron, tuvimos que regresar; como los patios sufrieron daños, los niños estuvieron sin tiempo para el recreo ni clases de educación física y todo el día estaban en el salón de clases. Ha sido duro para ellos”, narra la directora, quien hace un llamado a las autoridades educativas y de Ciudad de México para atender los daños de las instalaciones de la escuela Nuevo Milenio.

Premio al ‘Mejor Cortometraje Latinoamericano’. / Paola Morales / RT

En el sismo del 19 de septiembre de 2017, tuvieron afectaciones 1.900 planteles de educación básica en Ciudad de México y aunque 97% de ellos arrancó el nuevo ciclo escolar –en septiembre de 2018– con las adecuaciones necesarias para estar operativos, la reconstrucción total de las escuelas afectadas estará lista para julio de 2019.

“Les pedimos que vean el trabajo que nuestros pequeños con un poquito de apoyo pueden realizar, lo que necesitamos es que nos volteen a ver, porque nos tienen olvidados, siempre los que más tienen les dan más y a los que menos tienen, nos dejan olvidados”, concluye Luna Ulloa.

Las alcaldías de Ciudad de México con mayor incidencia de pobreza son: Milpa Alta (49,2%), Tláhuac (39,2%) y Xochimilco (40,5%), con base en la ‘Medición de la Pobreza en la Ciudad‘, presentada en febrero de este año.

“Tláhuac no es como dice la gente, que roban un montón”

Los niños hablan con esa vergüenza que nace en la voz cuando tu madre o tu padre te obligan a hablar con un desconocido, sin embargo, Luis Felipe, de 11 años, lo hace con fuerza: “Vivir en Tláhuac no es como dice la gente, que roban un montón, tienes que entender y vivir aquí para que sepas qué es lo que pasa en Tláhuac”.

En el tercer trimestre de 2018, Tláhuac se sitúo entre las alcaldías de Ciudad de México con más altos índices en homicidio doloso y robo a casa habitación, siendo la que tuvo el mayor crecimiento en dicho delito con 78%, se desprende del último informe de Observatorio Ciudadano de Ciudad de México, presentado el 24 de octubre pasado.

“Lo que significa vivir en Tláhuac es respeto, aunque tengas problemas de dinero, sigue siendo un hogar, lo voy a querer hasta el fin”, resalta José Francisco.

Mientras tanto La Matatena, por su parte, ha iniciado un esfuerzo para que las escuelas de educación básica en México incluyan materiales cinematográficos en sus planes de estudio, “para que los niños se vean reflejados, que el cine sea espejo, donde se reconocen y entienden de lo que hablan”,  concluye Liset.

La idea es compartida por una de las pequeñas realizadoras: “Lo que más me gustó fue que, por ejemplo, todos teníamos las mismas ideas, es decir, todos teníamos algo en común, no es que fuéramos muy diferentes”.

Hasta el 9 de octubre, fecha en que recibieron un reconocimiento en Ciudad de México, el resto de los estudiantes de la Nuevo Milenio desconocía que estos chicos y chicas le habían dado a su escuela un premio internacional, en un lugar a más de 6.522 kilómetros, llamado Valparaíso, en Chile.