El presidente de México no puede, ni debe, ser juez y parte

June 24, 2020 - por

El presidente de México no puede, ni debe, ser juez y parte

CIUDAD DE MEXICO

En el comienzo de los años 90 al crearse el Instituto Federal Electoral, transformado en 2014 en Instituto Nacional Electoral, se atendió la demanda de los partidos políticos para que el Gobierno Federal dejara de ser juez y parte en la organización, realización, supervisión y calificación de los resultados que arrojaran las votaciones personales y secretas de la ciudadanía.

Hasta las elecciones presidenciales de 1988 los comicios estuvieron a cargo de la Comisión Federal Electoral, que presidía el titular de la Secretaría de Gobernación, el director de Gobierno de esa dependencia y el director general del Registro Nacional de Electores. También formaban parte, de la Comisión, el más antiguo Notario Público de la Ciudad de México que fungía como secretario, así como un representante de cada partido político y los respectivos de las Cámaras de Diputados y de Senadores.

Es necesario precisar que las primeras reformas constitucionales, en cuanto a la legislación electoral, marcaron el inicio de la apertura democrática y dar paso a la participación de los partidos de oposición en la integración del Congreso de la Unión.  El 22 de junio de 1963, a iniciativa del presidente Adolfo López Mateos se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma –aprobada por el Congreso de la Unión y las legislaturas estatales– a los artículos 54 y 63 para establecer el sistema de diputados de partido, precedente de la representación plurinominal.

Más adelante y frente las circunstancias políticas y sociales, los partidos de oposición insistieron en que no debería continuar la intervención del Gobierno Federal en el desarrollo de los procesos electorales federal, estatales y municipales. Era necesario que un órgano autónomo fuese el encargado de los comicios. Máxime que en 1988 los resultados de la presidencial favorecieron al candidato del PRI, tras la tristemente célebre “caída del sistema” que anunció el entonces titular de la Segob, Manuel Bartlett Díaz.

Recuerdo que al iniciarse el sexenio 1988-1994, el Presidente de la República llamó al jurista mexiquense Emilio Chuayffet Chemor para solicitarle hiciera un proyecto de la estructura jurídica del organismo que supliría las funciones de la Comisión Federal Electoral. El licenciado Chuayffet era Procurador Federal del Consumidor y su comisión se mantuvo en la secrecía oficial. El trabajo se realizaba sábados y domingos, para no interferir en la atención correspondiente a la Profeco.

“SACAR AL GOBIERNO”, UNA META

Durante veinticuatro años el funcionamiento del Instituto Federal Electoral, a partir de 1990, cumplió con la meta exigida por el electorado: sacar al gobierno de las elecciones, dejarlo fuera de todo, por ende la reforma constitucional era aplicable al jefe del Poder Ejecutivo Federal, sí, al mismísimo Presidente de la República. Una de las voces que era oída en el país, era precisamente la del tabasqueño que en dos ocasiones no reconoció su derrota como candidato presidencial perredista.

Nos dijo la colega Soledad Durazo, en su comentario televisivo del martes 23, que le recordaba, con todo respeto, al Señor Presidente de México que él como opositor político exigió que los organismos electorales fueran autónomos e independientes, porque así ganaban más credibilidad los trabajos electorales, como hace apenas dos años cuando el hombre postulado por Morena triunfó arrolladoramente y entre los guardianes de las urnas estuvieron  hombres y mujeres de su propio partido.

Bueno, pues el comentario  surgió porque el hombre de las conferencias mañaneras, en Palacio Nacional, ha manifestado y reiterado que será “guardián de las elecciones”  y Soledad Durazo, mi estimada colega sonorense, pidió al tabasqueño que mejor sea guardián de nuestra seguridad, guardián de las fuentes de trabajo, guardián de la educación y guardián de nuestro futuro”.

YA ESTÁ EN CAMPAÑA

También cabe comentar que el fundador y líder, moral, material y efectivo, de Morena no oculta su preocupación por todo lo que está ocurriendo al interior del partido, al atravesar por una situación más compleja que la vivida en las filas del Partido de la Revolución Democrática, donde las 12 tribus pelearon poder, cargos y prerrogativas. Hoy ni “Los Chuchos” se aparecen.

En esta etapa está abierta la lucha entre el expriista y hoy presidente de Morena y la secretaria general que fungió como presidenta interina. El diputado con licencia Alfonso Ramírez Cuéllar presentó una acusación contra Yeidckol Polevnsky Gurwitz, pidiendo que la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción investigue los pagos que por 395 millones de pesos hizo la hoy delegada de Morena en el Estado de Jalisco. También el dirigente de “El Barzón” fue a la Fiscalía General de la República para demandar a su compañera por los daños patrimoniales que ocasionó al partido.

Ante tal situación y además la pérdida de popularidad que experimenta el hijo predilecto de Macuspana, Tabasco, el hombre decidió salir de Palacio Nacional para dedicar los fines de semana a recorrer los Estados para hacer buen ambiente a los candidatos y las candidatas a las diputaciones federales, pues quiere mantener el control de la Cámara Baja y proceder a reformar más la Constitución, con el ánimo de reelegirse, a pesar de sus declaraciones de que no lo hará. Es tan contradictorio que nadie le cree una sola palabra.

No será extraño que en aquellos distritos donde no ganen sus candidatos, argumente que hubo fraude electoral. Tampoco deberá de sorprender que él quiera dirigir el conteo de votos. En fin, no hay que especular y sí esperar el 6 de junio de 2021 y días subsecuentes.

PREGUNTA PARA MEDITAR:

¿En el Instituto Nacional Electoral aceptarán que sutilmente el Presidente de México siga en precampaña política electoral?

jherrerav@live.com.mx