El superintendente del distrito escolar, Austin Beutner, un peligro para la educación pública por su entrega a intereses corporativos, privatizadores y a la ultraderecha republicana, alertan

October 11, 2018 - por

El superintendente del distrito escolar, Austin Beutner, un peligro para la educación pública por su entrega a intereses corporativos, privatizadores y a la ultraderecha republicana, alertan

Austin Beutner y el magnate Eli Broad, ejes de la privatización educativa angelina.

El distrito escolar angelino está gobernado por poderosos intereses económicos, por privatizadores de la educación, por antisindicalistas, por ultraderechistas republicanos. A eso responden las frecuentes reuniones del superintendente Austin Beutner con miembros de esas élites. La intención: destrucción paulatina de la educación pública y sustituirla por chárters.

Este es el análisis de tres importantes miembros de la comunidad latina en Los Angeles: Armando Guerra, ex director del diario La Opinión, el retirado maestro John Fernández y el líder de la Coalición por los Derechos Plenos de los Inmigrantes, Juan José Gutiérrez.

Los tres llaman a la comunidad a enterarse de este peligro para la educación de los hijos del pueblo latino, que en un 76% forman parte de la población estudiantil angelina. Gutiérrez, quien está en la brega social desde hace tres décadas y media, revela, además, que miembros de su organización – mexicanos y centroamericanos- saldrán a las calles a solidarizarse con el gremio magisterial y con su lucha en defensa de la educación pública.

“Nuestra obligación moral es combatir a Beutner por atentar contra el futuro de una generación de estudiantes”, planteó Guerra, quien estuvo al frente del rotativo angelino durante la década de los 80.

Y resaltó que el superintendente es un traidor de los principios de maestros, madres, padres y alumnos. Por ello, llamó a impedir que prosperen esos “planes macabros de quienes sabemos desde hace mucho tiempo están fraguando dejar sin oportunidad educativa a familias de escasos recursos”.

Periodista y escritor, Guerra aseguró que Beutner en lugar de tener un estricto cumplimiento de su deber profesional, se ha distinguido por coquetear con los intereses de los que hacen negocio de la enseñanza.

Estableció, asimismo, que urge poner en alerta a la comunidad para tener planes de acción contra este intento de privatizar las escuelas.

La Educación pidió a los tres su opinión sobre las actividades de Beutner –hechas públicas por una acción legal de la Federación Americana de Maestros- con titulares de corporaciones, dirigentes de organizaciones de chárter, con multimillonarios como Eli Broad y con republicanos. Ha llamado y tenido reuniones con ellos en sitios de lujo y el consumo lo ha pagado el superintendente con la tarjeta de crédito que le dio el distrito escolar.

La Federación Americana de Maestros – que cuenta con más de millón y medio de miembros a nivel nacional- dio a conocer el vínculo de Beutner con la Secretaria de Educación de la administración Trump, Betsy DeVos.

CRISIS ESCONDIDA

John Fernández.

El maestro Fernández afirmó que el distrito escolar no expresa objetivamente la crisis de la educación en Los Angeles para la que no tiene respuesta.

Destacó que hay 300 planteles tradicionales que fallan, acusan un bajo nivel de enseñanza. El distrito, agrega, no tiene estrategia para encarar el problema y por eso asume como alternativa de solución la privatización educativa.

“El distrito escolar no está danto las estadísticas reales de la crisis de la educación”, reiteró el maestro Fernández, quien ejerció el magisterio durante 31 años, 24 de ellos en la preparatoria Roosevelt.

Dijo que las relaciones del superintendente con los sectores pudientes van de la mano de la privatización.

Y es tajante:

“Quieren destruir a la educación pública”.

El maestro Fernández, quien está por lanzar el libro “Mexicanos y latinos y su lucha por la educación y la igualdad”, también acusó a demócratas de haber dañado a la educación pública ya que desde los 90 la cambiaron al promover legislaciones en favor de la expansión de las chárter.

RESPALDO A UTLA

Gutiérrez aseguró que en la medida en que caen máscaras y corre el velo que mantiene en la oscuridad a los más afectados por las políticas reaccionarias en contra de la educación pública, la lucha  se extenderá y se intensificará.

Dijo que el Sindicato de Maestros de Los Angeles (UTLA, siglas en inglés) es la única entidad pública en el sur de California que lucha por rescatar y preservar lo que queda de la educación pública.

Explicó que esta lucha la viene dando en alianza con una creciente coalición que incluye a padres de familia, organizaciones pro inmigrantes, el movimiento obrero organizado, el sector ecuménico y otros actores sociales.

“Corresponde a la comunidad latina y a su liderato político colocarse a la vanguardia de este importantísimo movimiento social. En esta lucha que nos afecta a todos, los latinos no podemos quedarnos con los brazos cruzados porque se está jugando no sólo el futuro de nuestra juventud, sino de nuestro pueblo”, puntualizó.

A continuación se publican íntegros los textos del ex director de La Opinión y de Gutiérrez, quien en octubre de 1994 organizó la hasta entonces mayor marcha latina en la historia de Estados Unidos, en protesta contra la Proposición 187, impulsada por el entonces gobernador republicano de California, Pete Wilson, que negaba servicios públicos a los indocumentados, entre ellos los educativos y médicos y obligaba a servidores públicos, a doctores, enfermeras y maestros a denunciar a esos inmigrantes ante autoridades del servicio de inmigración:

SUPERINTENDENTE NO ENTIENDE SU FUNCION

Armando Guerra/ periodista y escritor

Armando Guerra.

Cuando todo indica que tenemos bien identificado al enemigo haciendo hasta lo imposible por impedir la educación de nuestros hijos, de nuestros nietos también si somos personas mayores, nuestra obligación moral es combatirlo por atentar contra el futuro de toda una generación de estudiantes. Pero si esa persona tiene como responsabilidad y no la cumple de defender todas las oportunidades de instrucción escolar, debemos señalarla sin dudas como traidora a los principios de quienes dedican su vida a enseñar en las escuelas y, por lo tanto, debemos unir criterios de profesores, padres y madres de alumnos para impedir los planes macabros de quienes sabemos desde hace mucho tiempo están fraguando dejar sin oportunidad educativa a las familias de escasos recursos.

En Los Angeles el movimiento contrario, enemigo declarado, de la instrucción pública, gratuita y de calidad tiene contemplado abrir de par en par las puertas a las llamadas “escuelas chárter” para seguir aumentando la comercialización, privatizar y ganar cada vez mayores cantidades de dinero a cambio de enseñar desde los niños y jóvenes dejando a quienes no tienen recursos monetarios sin la necesaria enseñanza para poderse defender en la vida con conocimientos. De todos conocida es la mayoría del alumnado “latino” en los planteles de enseñanza elemental y secundaria, comunidad con muy bajos sueldos para el sostén familiar y aún menos para pagar colegiaturas cada vez más altas.

El Distrito Escolar Unificado de Los Angeles debe ser el defensor natural de la educación  apropiada de los niños y jóvenes de todas las esferas sociales. El Superintendente de esta importante rama del servicio público, Austin Beutner, tiene como obligación de su puesto revisar las operaciones diarias y las planeaciones a largo plazo del Distrito Escolar y trabajar con directores (principals) así como profesores sobre el manejo de los dineros para la operación educativa, buscando recursos de gobierno cuando no son suficientes las cantidades asignadas para otorgar educación de calidad. En lugar del estricto cumplimiento de sus deberes profesionales, este mister Beutner se ha distinguido por su abierto coqueteo ¿o tal vez entrega? a los intereses de los comercializadores de la enseñanza.

Ante las sospechas bien fundadas de los defensores de la educación gratuita, la Federación Americana de Maestros, con la legitima amenaza de levantar denuncia forma,l lo obligó a hacer pública su agenda de actividades donde se confirmaron sus frecuentes contactos con  los patrocinadores y promotores de la privatización escolar, destacando que entre el 18 de mayo y el 18 de septiembre invitó a varios gordos empresarios de la educación privada a comer en restaurantes de lujo donde, of course, Beutner pagó con la tarjeta de crédito que le expidió el Distrito Escolar angelino, comelitonas donde se trataron asuntos nada favorables a las escuelas públicas a las cuales debería servir con entrega profesional. ¿Y qué creen ustedes? En todo ese tiempo sólo en contadas ocasiones se dignó visitar escuelas de ese su distrito. donde los problemas crecen al por mayor.

Urge poner en antecedentes a la comunidad para tener planes de acción contra este intento de hacer privadas las escuelas, de lo cual hablaremos en otra ocasión.

CAEN MASCARAS Y CORRE EL VELO DE LOS ENEMIGOS DE LA EDUCACION PUBLICA

Juan José Gutiérrez /Coordinador de la Coalición de los Derechos Plenos de los Inmigrantes en Los Angeles.

Juan José Gutiérrez durante una marcha contra Donald Trump en el centro angelino.

El Distrito Escolar De Los Ángeles es el segundo distrito más grande del país ya que cuenta con un cuerpo estudiantil de cerca de 900,000 estudiantes si a los más de 600,000 estudiantes regulares se les suman los casi 300,000 estudiantes adicionales, quienes son adultos o están en cursos para adquirir su diploma de High School denominado-GED.

En la actualidad, el 73% del total del estudiantado regular es de origen Latino más cuando se le aumentan los estudiantes adultos o los que están estudiando para lograr su diploma del GED su total supera el 80%.

Sin embargo, en los últimos 25 años, poderosos intereses corporativos orquestaron una campaña para privatizar la educación pública de los niños y de los adultos –buena parte de ellos inmigrantes-  que asisten a las escuelas públicas para aprender inglés o para prepararse para adquirir la ciudadanía por naturalización. El argumento que han esgrimido durante este cuarto de siglo los magnates del Sur de California es que el Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTLA) son los directamente responsables del bajo rendimiento de los estudiantes. Con esa falsa bandera han cabalgado y sostienen que la solución que garantiza elevar la calidad de la educación de los estudiantes tiene todo que ver con que el sector privado ingrese y participe mediante las mal llamadas “Escuelas Chárter” para sobre la marcha del tiempo desplazar al sindicato de maestros de la rama de la educación y hacerse con el control total de lo que todavía se conoce como la educación pública.

La campaña del sector corporativo  que se propone la privatización de la educación pública, ha incluido cuantiosas inversiones económicas que a lo largo de los años suman muchos millones de dólares para financiar candidatos a ocupar puestos de elección popular a la Mesa de la Junta Educativa del Distrito Escolar de Los Ángeles. También le han repartido cuantiosas sumas de dinero a empresas especializadas en promover la imagen de cualquier causa o persona, en este caso para hacer creer a la sociedad en general que la privatización de la educación pública acarreara beneficios superiores a los que tenemos en la actualidad. En la concepción de estos intereses, todo tiene precio, y todo se puede comprar, no importa que en el caso de la educación pública a quien más se perjudique sea la niñez angelina que en este caso viene siendo el futuro del pueblo de origen latino en el Sur de California.

Claro, esta realidad es negada por los oscuros intereses de la forma más tajante. Por esto resulta interesante que recientemente las autoridades escolares seleccionaron a Austin Beutner como el nuevo superintendente del distrito escolar. Lo que nunca se reconoció públicamente es que el Sr. Beutner recibió el visto bueno de todos aquellos que favorecen privatizar la educación pública.

Beutner negó en todo momento sus compromisos con el sector privado y presumió de su sensibilidad a las necesidades académicas de todos los estudiantes pero muy en particular al sector que constituye la abrumadora mayoría del estudiantado, los estudiantes latinos.

Sin embargo, en fecha reciente el superintendente se vio forzado por una demanda promovida por la Federación Americana de Maestros (AFT) a dar a conocer sus horarios públicos.  Dicha demanda se basó en la Ley de Libertad de Información del Estado. Los resultados que esta acción ante los tribunales de justicia dejaron al descubierto son tan asombrosos como para dejar con la boca abierta a cualquiera.

La información comprende el periodo del 18 de mayo al 18 de septiembre de esta año. Es decir, 120 días. Durante esto cuatro meses el flamante superintendente sostuvo 48 eventos con miembros de los sectores corporativo, republicanos, antisindicalistas y privatizadores.

Todo estas actividades por parte del Superintendente dan mucho de qué pensar. Llama la atención que el responsable de la educación pública del distrito programó todas estas actividades en los últimos cuatro meses a sabiendas de que enfrenta negociaciones con el Sindicato de los Maestros para renovar su contrato colectivo de trabajo.

No está de más mencionarlo: El Sindicato de Maestros del Distrito Escolar de Los Ángeles (UTLA) es la única entidad pública que lucha por preservar y rescatar lo que queda de la educación pública en Sur de California. Esta lucha la viene dando en alianza con una creciente Coalición que incluye a padres de familia, organizaciones pro-inmigrantes, al movimiento obrero organizado en general, el sector ecuménico, y muchos otros actores sociales

En la medida en que caen las máscaras y se corre el velo que mantiene en la oscuridad a los más afectados por las políticas reaccionarias en contra de la educación pública, la lucha se expenderá y se intensificara. Corresponde a la comunidad latina y a su liderato político colocarse a la vanguardia de este importantísimo movimiento social. En esta lucha que nos afecta a todos, los latinos no nos podemos quedar con los brazos cruzados porque se está jugando no sólo el futuro de nuestra juventud sino el futuro de nuestro pueblo. La Coalición Derechos Plenos para los Inmigrantes se une al esfuerzo de UTLA para proteger y preservar la educación pública. Los maestros no están solos, cuentan con el irrestricto apoyo de nuestra comunidad inmigrante.