El victorioso derechista Alejandro Giammattei afirma que iniciará la construcción de una Guatemala diferente

August 12, 2019 - por

El victorioso derechista Alejandro Giammattei afirma que iniciará la construcción de una Guatemala diferente

Alejandro Giammattei.

Guatemala
Los guatemaltecos amanecieron este 12 de agosto con nuevo presidente, Alejandro Giammattei, del partido Vamos, pero la marcada apatía que se vivió en las urnas deja otro sabor amargo para la historia del balotaje en este país centroamericano.
Giammattei llegó a la segunda vuelta aupado por las encuestas, que no se equivocaron en sus predicciones tanto el 11 de agosto como el pasado 16 de junio.

El candidato marcaba tendencia sobre las 20:00 hora local en el centro de cómputo del Tribunal Supremo Electoral (TSE), el cual se vio obligado a oficializar unos datos preliminares que corrieron a velocidad vertiginosa para acuñar la transparencia que en los comicios generales anteriores le fue negada por acusaciones de fraude.

Vamos, por su parte, dio a su líder ganador anticipado y festejó en su bastión de la zona 10 capitalina la perseverancia de un hombre de 63 años y médico de profesión, que por cuarta vez buscaba las riendas del poder y lo lograba con un ventajoso 58,89 por ciento de las papeletas tras escrutarse el 95,33 por ciento de las mesas receptoras de votos.

Su rival, Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza, quedaba casi 20 puntos por debajo (41,12), en una muestra más de que el balotaje le es totalmente adverso con dos derrotas seguidas en los últimos años.

Desde la sede del partido derechista Vamos, Giammattei agradeció a todos los miembros de la plataforma que lo apoyaron e hicieron posible un triunfo añorado durante su larga carrera política con distintas agrupaciones.

‘No ganó Alejandro Giammattei, ganó el pueblo de Guatemala, vamos a iniciar la construcción de una Guatemala diferente, juntos vamos a ser capaces de superar la desnutrición, vivir en paz, generar desarrollo, progreso y justicia’, fueron sus primeras palabras ante sus seguidores.

‘No van a tener a un presidente, sino a un amigo, al servicio de ustedes… Voy a ser el primer servidor de la nación’, reiteró visiblemente emocionado.

Giammattei recordó que fueron varios años para llegar a la presidencia pero, aseguró, que no lo guía la ambición sino ‘la misión de servirlos a todos’, una promesa trillada, pero al fin y al cabo permisible.

El líder de Vamos por una Guatemala diferente llamó en principio a la unidad de todas las fuerzas a trabajar como país y a aprovechar los cinco meses de transición que por primera vez tendrá para asumir el poder, el 14 de enero de 2020, un periodo que no asume como traba sino a favor de un traspaso más ordenado.

‘Le hemos dicho No a la Corrupción y sí a la renovación, es el momento que nos unamos para trabajar y llevar a Guatemala a un sitial de honor’, puntualizó, una tarea que se avizora bien difícil en un país marcado por indicadores vergonzosos como más del 60 por ciento de su población en la pobreza y pobreza extrema.

Los retos para el futuro Gobierno de Vamos están a la vista y habrá que ver si el Plan de Innovación y Desarrollo propuesto será suficiente para atacar de frente la desnutrición crónica que padece alrededor de la mitad de los niños menores de cinco años, incrementar la actual cobertura educativa de 53 por ciento en preprimaria y un 25 por ciento en diversificado, sin entrar a debatir su calidad, actualmente muy cuestionada.

Analistas apuntan que otro desafío inmenso será mejorar la administración del gobierno, que deberá ser eficiente para que los servicios públicos lleguen a todos, en particular, a los más pobres y siempre olvidados.

Tampoco podrá obviar el tema de la migración, impuesto a última hora en el escenario electoral, y que ha llevado a miles de guatemaltecos a buscar en Estados Unidos el empleo que no encuentran en su país natal para el sustento mínimo de las familias.

Con un reciente acuerdo migratorio firmado con Estados Unidos, del que aún no se conocen sus cláusulas y ha causado bastante malestar, el próximo equipo deberá hilar fino y plantar cara a Washington si no quiere iniciar un mandato con cuotas de impopularidad.

Si bien estos fueron quizá los comicios más tranquilos, también pasarán a la historia como los más apáticos, un llamado de atención permanente para el binomio Giammattei y el abogado Guillermo Castillo a la hora de sopesar el apoyo ciudadano.

Más que en Sandra Torres, el excandidato tuvo en el abstencionismo a su verdadero rival, pues supera el 40 por ciento preliminarmente y pasará a la historia electoral entre los más altos de la era democrática.

Será el sucesor de Jimmy Morales más de lo mismo o lo mismo con más, es una interrogante que tendrá respuesta muy rápido, pues resulta difícil pensar en un rechazo popular mayor al 80 por ciento y con varios señalamientos de corrupción, como acumula en sus cuatro años la administración del Frente de Convergencia Nacional-Nación.

Una vía rápida podría ser acudir a una herramienta digital llamada Promesómetro impulsada por la organización Guatemala Visible y Datum, en la cual se registran los compromisos de los candidatos en sus campañas políticas para poder monitorear si están siendo cumplidas o si fueron espejitos para capturar el voto.

Tras la resaca electoral, Guatemala tiene nuevo Jefe de Estado, pero sigue siendo un país tan rico y diverso como desigual e inseguro; financiado por las élites tradicionales (empresarios, militares, religiosos, políticos) y con los mismos sueños de justicia social que llevaron en 2015 a tumbar en la Plaza a otro Presidente.

*Corresponsal y jefa de Prensa Latina en Guatemala.