Estados Unidos y México colaboran en simulacro de “crisis de seguridad nacional” contra caravana migrante

November 23, 2018 - por

Estados Unidos y México colaboran en simulacro de “crisis de seguridad nacional” contra caravana migrante

Foto/AFP

Tijuana

Gases lacrimógenos y helicópteros en vuelos rasantes fueron hoy parte del despliegue de fuerza mostrado por el gobierno de Estados Unidos a través de elementos militares y de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) durante un simulacro de “crisis de seguridad nacional” en su frontera con México, en el que participó la Policía Federal de nuestro país.

Mientras decenas de miembros de la Caravana centroamericana estacionados en esta ciudad se congregaban en el paso peatonal del Chaparral -a menos de un kilómetro de la garita de San Ysidro, donde se hizo el operativo- se realizó el simulacro mediante el cual el país vecino verificó que todas las dependencias y personal que resguardan su frontera con México tuvieran un desempeño óptimo ante la eventualidad de un cruce masivo de migrantes.

Mediante un altavoz, un funcionario estadunidense anunció el inicio de las acciones que comenzaron con la detonación de granadas de gases lacrimógenos, y mientras un helicóptero de la Guardia Nacional y otro de la Patrulla Fronteriza sobrevolaban el área, decenas de agentes del CBP se colocaron a lo largo de la línea bloqueando todas las entradas, incluso frente a los carriles que desde principios de mes permanecen cerrados con vallas de concreto y alambre de púas.

Como parte de su aviso anunció que se estaba llevando a cabo un ejercicio y que el cruce a su territorio continuaría “en unos minutos”, por lo que agradecía la espera a usuarios de la garita.

Del lado mexicano, apenas separados por las boyas amarillas que marcan la división entre ambos países, policías federales hicieron su propia valla y al momento en que Estados Unidos dio una señal, los agentes de este lado de la frontera indicaron a los periodistas que cubrían la nota que despejaran un área de unos 10 metros hacia el sur para permitir que agentes y militares estadunidenses hicieran maniobras de retiro de las barreras de concreto -que previamente habían colocado ante la presencia de integrantes de la caravana migrante en esta frontera- con apoyo de grúas, para lo cual ingresaron con sus armas a territorio mexicano.

En tanto, cientos de automovilistas que hacían fila para cruzar aguardaban que abrieran las puertas de entrada para llegar a su destino. Algunos aprovecharon para tomar imágenes del operativo, y otros se dijeron desesperados por la tardanza de más de dos horas.

Pasados 40 minutos de operativo, de nuevo por altoparlante, una voz masculina anunció -en inglés y en español- que el operativo había concluido. Al finalizar el despliegue de fuerza, los agentes federales mexicano hicieron labores de tránsito para indicar cuáles vehículos pasaban y cuáles debían esperar su turno, todo bajo la dirección de los oficiales estadunidenses porque al principio el ingreso fue de tres en tres autos por cada carril abierto.

En tanto, los oficiales del CBP y militares estadunidenses seguían retirando las barreras de concreto y alambres de púas colocados en los carriles de ingreso de autobuses y de línea Sentri, cuyos usuarios habían sido desviados a otras líneas.

Por su parte, los centroamericanos que desde mediodía se trasladaron de la Unidad Deportiva Benito Juárez al Chaparral continuaron en el lugar para pedir ser recibidos por Estados Unidos, aunque no pudieron llegar hasta donde se encontraban las autoridades del país vecino porque el paso permaneció bloqueado por agentes de la Policía Federa. Cayendo la tarde, varios grupos se prepararon para acampar, siembre bajo vigilancia de los policías que incluso bloquearon el paso al puente que conecta con la avenida Revolución.