Estupor y pánico financiero en Argentina por la derrota de Macri

August 12, 2019 - por

Estupor y pánico financiero en Argentina por la derrota de Macri

El presidente argentino, Mauricio Macri, habla durante una conferencia de prensa, en la Casa Rosada, en la ciudad de Buenos Aires. Foto Xinhua

Buenos Aires.

Después del duro revés electoral que sufrió este domingo el presidente argentino Mauricio Macri, en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el mandatario culpó a la victoria del opositor Frente de Todos (FT), por la caída de hasta 59 por ciento de las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, el desplome de la bolsa porteña en 37.9 por ciento, la pérdida de bonos en 32 puntos porcentuales y la devaluación del peso, que llegó hasta 65 por dólar y cerró a casi 58, además de la disparada del riesgo país.

Como siempre lo ha hecho, el mandatario acusó al kirchnerismo por el desplome de los mercados ya que “no tienen credibilidad, y los instó a “hacerse una autocrítica”, mientras algunos medios sostienen que los “mercados insinúan otra posible crisis con default (cesación de pagos) para Argentina, como en 2001.

Incluso se habla de que existe “una probabilidad implícita de 75 por ciento de que Argentina suspenda los pagos de deuda en los próximos cinco años, en comparación con sólo 49 por ciento al cierre del viernes”, donde hubo una operación de los medios oficialistas tratando de mostrar, en unas pocas horas, que había signos de mejoría en la crisis.

Desde el punto de vista del presidente -que sólo muy levemente dijo que había que revisar algunas medidas de su administración pero manteniéndose siempre en el modelo-, el “kirchnerismo” es rechazado por “los mercados” y “el mundo”.

En realidad fue la estrepitosa derrota de Macri ante el opositor Alberto Fernández que produjo la jornada de estupor y pánico financiero el día después y “los mercados reaccionaron con históricas caídas este lunes al entender que se alejó la posibilidad de una relección del actual mandatario en los comicios de octubre”, sostuvo el diario Ámbito Financiero.

“El derrumbe sufrido por la plaza local fue de 48 por ciento y se convirtió en el segundo mayor de la historia de los todos los mercados del mundo, según datos de 94 países recopilados por Bloomberg en los 70 últimos años (sólo fue superado por una caída de 61.7 por ciento en la bolsa Sri Lanka en 1989)”.

El candidato presidencial, Alberto Fernández, envió, en declaraciones a Radio 10, un mensaje a los inversores: “A los mercados siempre les digo lo mismo, lo único que tienen que entender es que objetivamente siempre los que han sacado las papas del fuego somos nosotros, los que siempre pagamos las deudas somos nosotros, los que siempre sacaron al país somos nosotros”.

Fernández fue jefe de gabinete de Néstor Kirchner, quien asumió el gobierno en mayo de 2003, en medio de la crisis más grandes vivida por Argentina en diciembre de 2001 y sacaron el país adelante inclusive renegociando la deuda. “Tuvimos una enorme experiencia entonces y muy fuerte”, dijo.

Se mantiene la diferencia de más de 15 por ciento

La oficialista coalición Juntos por el Cambio logró apenas 32.08 por ciento de votos en las PASO, muy por debajo del binomio del FT encabezado por Alberto Fernández y la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que conquistó 47.65 por cuento con 98.67 de las mesas escrutadas. Para ganar en una sola ronda en las elecciones del 27 de octubre, se requieren más de 40 por ciento de los votos y una ventaja de al menos diez por ciento.

En las últimas horas se informó que la fórmula presidencial de la coalición Juntos por el Cambio en la que Macri va con Miguel Ángel Pichetto perdió en todo el país, salvo en la provincia de Córdoba, con el FT por 15 puntos (47.85 sobre 32.8) y lo más sorprendente en la provincia de Buenos Aires, que representa 37 por ciento del padrón electoral el FT ganó, en las presidenciales y para la gobernación por 50 por ciento que significa 18 puntos. También perdió en esta capital, donde el intendente Horacio Rodríguez Larreta se impuso aunque con una gran diferencia en relación a 2015, que lo llevará a la segunda vuelta sin dudas. En Córdoba bajó muchísimo la votación en favor de Cambiemos comparada con 2015.

Antes de la conferencia de prensa que dio la tarde de este lunes, Macri reunió de emergencia a su gabinete para pedirle que estudie las medidas a tomar, y sostuvo que van a seguir hasta la presidenciales del 27 de octubre, y también que si se confirma que el “kircherismo” gana en octubre hay mucha gente que se va a llevar el dinero del país (…) es como el fin de Argentina”, sentenció Macri en un evidente intento de sembrar el miedo.

El analista Gabriel Fernández, de Señal Radio, considera que el mandatario intentará “una última jugada desesperada” con el desbande de los mercados, apostando a un escenario “Venezuela” para sembrar terror, pero habrá que explicar pacientemente que el “golpe de mercado”, si se produce, es culpa de Macri y no del triunfo del FT, “ya que fueron sus políticas de desregulación de los mercados y endeudamiento bestiales las que expusieron a Argentina a esta situación”.

Alfredo Zaiat, de Página 12, advirtió que la reacción actual fue ante el resultado inesperado de estas elecciones primarias, que afectaron “al presidente amigable con los mercados, Mauricio Macri”. Los resultados presentan serias dudas sobre las oportunidades de una relección de Macri, ya que las cifras son irreversibles en varios casos.

“Quien tiene que hacerse cargo de la catástrofe de otra megadevaluación es el gobierno de Cambiemos”, añade Zaiat, y señala que “el descontrol de la paridad cambiaria y el derrumbe de acciones y bonos tienen un único responsable. No son los operadores financieros que se ocupan de lo que saben hacer, que es especular con el dólar y activos bursátiles. Tampoco son culpables la mayoría de las encuestadoras que se dedicaron a hacer lo de siempre: vender expectativas positivas al oficialismo, que maneja un billetera más abultada para comprar sondeos electorales y así intentar manipular la opinión pública”.

Más aún consideró que “ninguna responsabilidad puede atribuirse al caos cambiario ni a la fuerza política que arrasó con el macrismo. La desregulación total del mercado cambiario, la apertura irrestricta para el ingreso y egreso de capitales financieros, el endeudamiento desaforado y la inmensa bicicleta con las (bonos) Lebac, primero, y con las Leliq, después, son los elementos de un combo devastador. Las bases de la economía macrista son las que provocaron esta debacle”.

El responsable político es la alianza macrismo-radicalismo que ha arrojado a la sociedad argentina a otra crisis de proporciones, entre las peores que se han registrado, y refirió que los economistas en puestos gubernamentales claves fueron los ideólogos y ejecutores de una política que terminó en este descalabro alimentando una “obscena orgía financiera”. También a los que legitimaron un plan económico que resultó un fiasco.

Pero algo más importante, sostiene que el Fondo Monetario Internacional ha cumplido el papel de avalar un programa financiero y cambiario pésimo para la estabilidad macroeconómica (entregando el crédito más abultado de su historia a un país cuando la economía macrista ya había naufragado, en marzo del año pasado, en el momento que Wall Street le cerró el grifo de dólares)”