Informe Mueller: sin cargos criminales ni exoneración de Trump

April 18, 2019 - por

Informe Mueller: sin cargos criminales ni exoneración de Trump

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Foto Afp.

Nueva York. 

Cuando primero fue nombrado el fiscal especial para investigar al presidente, Donald Trump exclamó “ya me chingué” esperando que marcaría fin de su presidencia, según el informe final de la indagación que este jueves obsesionó a Washington y que lejos de poner fin a las preguntas sobre las relaciones de la campaña electoral del magnate con Rusia y si cometió obstrucción de justicia, sólo intensificó las controversias que han sitiado a esta Casa Blanca durante dos años.

Al final, la versión ligeramente censurada del informe de 448 páginas elaborado por el fiscal especial Robert Mueller divulgado al público este jueves no formula cargos criminales pero explícitamente no exonera al presidente.

Aunque afirma que por “evidencia insuficiente” no se puede formular una acusación de una conspiración criminal con los rusos durante la campaña presidencial, el informe detalla intentos “sistemáticos” rusos para interferir en las elecciones a favor de Trump, y múltiples contactos con el equipo del entonces candidato -algo que Trump repetidamente negó.

Muchos -incluso casi todos los medios nacionales y los demócratas y sus aliados- desde un inicio apostaron casi todo en que se revelaría una gran conspiración entre el equipo y hasta familia de Trump con intereses rusos ligados al Kremlin, pero todo eso sufrió un grave revés con las conclusiones de la investigación de Mueller reveladas el mes pasado cuando el procurador Ggeneral William Barr emitió un resumen de 4 cuartillas sobre el informe.

El informe revela mucho de lo que ya se sabía sobre contactos constantes entre subordinados de Trump con oficiales y operadores rusos, pero Mueller y su equipo concluyeron: “Al final, la investigación no estableció que la campaña coordinó o conspiró con el gobierno ruso en sus actividades de interferencia electoral”.

El informe afirma que los rusos impulsaron un esfuerzo de desinformación y jaqueo en las elecciones estadunidenses y que hubo muchas más interacciones por parte de la gente de Trump con los rusos de los que hasta ahora se conocían.

Trump se ha pasado dos años insistiendo que no hubo ninguna relación con los rusos pero el informe de hoy, sobre este asunto y otros relacionados a la investigación, documenta que el presidente mintió repetidamente, sobre todo en acusaciones falsas contra los medios. Sin embargo, como todos saben, que Trump mienta o engañe ya no es noticia.

Justicia descarrilada

Pero como suele ser con la delincuencia política en Washington, los esfuerzos para encubrir un delito son más dañinos que el delito que se intenta ocultar, como en el caso de Watergate y el escándalo de Iran-Contra.

Según el informe, Mueller y sus investigadores detectaron por lo menos 10 “episodios” que podrían ser calificados como esfuerzos para obstruir la justicia. El informe registra constantes actos desesperados del presidente para descarrilar la investigación, entre ellos el despido del jefe de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) James Comey, quien hasta entonces encabezada la investigación sobre la colusión con Rusia, esfuerzos para encubrir los detalles sobre la famosa reunión en la Torre Trump con representantes rusos, y su comportamiento en torno a su ex abogado personal Michael Cohen, entre otros.

En junio de 2017, Trump ordenó a su abogado de la Casa Blanca Don McGahn, que girara instrucciones al Departamento de Justicia para que despidieran a Mueller. McGahn se rehusó y con ello evitó un escándalo. Algo parecido ocurrió en varios de los otros episodios, donde el presidente fue salvado de cometer graves actos posiblemente ilícitos de obstrucción sólo porque sus subordinados se negaron a cumplir con sus ordenes, según el informe.

Mueller y su equipo dejan claro que, en relación a la obstrucción de justicia, hay amplia evidencia pero que por razones legales decidieron dejar el asunto de formular cargos en manos del Congreso.

En su informe explica que “si tuviéramos confianza, después de una plena investigación de los hechos, que el presidente claramente no cometió obstrucción de justicia, lo declararíamos. Sin embargo, basado en los hechos y las normas legales aplicables no podemos llegar a ese juicio. Por lo tanto, mientras que este informe no concluye que el presidente cometió un delito, tampoco lo exonera”.

El juego político

Los máximos dirigentes demócratas, la presidenta de la cámara baja Nancy Pelosi y el líder de la minoría demócrata del Senado Chuck Schumer emitieron un comunicado conjunto enfocándose sobre la obstrucción de justicia, acusando que era muy diferente los que afirmaba el informe y la versión del resumen de Barr. “Una cosa queda clara: el procurador general Barr presentó una conclusión de que el presidente no obstruyó la justicia mientras que el informe de Mueller parece minar esa conclusión”.

Varios demócratas contemplan invitar a Mueller a comparecer ante el Congreso. A la vez, aunque la dirigencia ha indicado que no desean proceder hacia un proceso de impeachment, otros aún lo consideran después de que evaluar el informe.

Trump y los republicanos declararon una y otra vez -incorrectamente- que el presidente quedó este jueves “plena y completamente exonerado”, a pesar de que el informe de Mueller afirma lo opuesto.

El presidente continuó su ataque contra la investigación a lo largo del día, calificando todo esto como “hostigamiento del presidente”. Trump declaró que esta investigación que calificó como “una farsa… nunca deberá pasarle a otro presidente jamás” y poco después, por tuit, envió una imagen de él dando la espalda estilo Juego de Tronos, con las palabras “El juego se acabó” (en referencia a la temporada final de esa serie).

Pero el presidente no siempre estaba tan confiado que lograría escaparse de esta investigación. Según asuntos contemporáneos de Jody Hunt, jefe de equipo del entonces procurador general Jeff Sessions -quien se había recusado de la investigación lo cual su hasta entonces jefe Trump nunca perdonó- la reacción del mandatario al nombramiento de Mueller fue esta: “el presidente se hizo para atrás en su silla y dijo, “o Dios. Esto es terrible. Esto es el fin de mi presidencia. Ya me chingué”.

Mientras tanto, este jueves en la Casa Blanca la banda oficial de Marines decidió tocar la canción Edelweiss, famosa por ser parte de la película The Sound of Music, cantada por el capitán Von Trapp como una oda a su país Austria que tiene que dejar y salir junto con su familia al exilio ante la ocupación Nazi. La canción también fue utilizada como tema en la nueva serie de televisión Man int he High Castle, que se trata sobre un Estados Unidos bajo un régimen fascista. Brotó un intenso debate en Twitter sobre el significado (o no) de eso.

El informe oficial: https://urlzs.com/WtHk

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