Inicia el Foro Mundial de Pensamiento Crítico contra Neoliberalismo y neofascismo

November 20, 2018 - por

Inicia el Foro Mundial de Pensamiento Crítico contra Neoliberalismo y neofascismo

Cristina Fernández de Kirchner, ex presidenta argentina. Foto Afp

Buenos Aires.

Ante miles de asistentes, las ex presidentas Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina, y Dilma Rousseff, de Brasil, inauguraron la mañana de este lunes el Foro Mundial del Pensamiento Crítico, con fuertes exposiciones en que la primera caracterizó la grave crisis instalada por el gobierno del mandatario argentino Mauricio Macri que llevó al regreso del Fondo Monetario Internacional (FMI) y produjo un enorme endeudamiento en los últimos tres años, al llamar a la unidad como respuesta, y la segunda consideró como un “ciclo trágico”, lo que se inicia en Brasil con Jair Bolsonaro, remarcando que “la salida es tener un corazón antineoliberal y antifascista”.

Al abrir el foro, como comienzo de la Octava Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales (CLACSO), Fernández de Kirchner (2007-2015) destacó que esta no es una ”contra cumbre” -de cara a la cumbre del G-20 que arranca aquí el 1 de diciembre. “Como espacio progresista debemos acostumbrarnos a no presentarnos como la contra, sino como el espacio político y social que excede la categoría de izquierdas y derechas para ingresar decididamente en una nueva categoría de pensamiento, y es la de pueblo”, dijo.

Resaltó que el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) fue el único que desendeudó al país y defendió los intereses nacionales. Resaltó su visión sobre el neoliberalismo imperante, la deuda extraordinaria que en estos tres años contrajo el gobierno de Macri, y el desempleo. “Pocas veces en la historia se pueden contraponer dos modelos de gobierno con tan poco tiempo de diferencia”, comentó.

“El neoliberalismo es una construcción política del capitalismo…exacerba el individualismo y la meritocracia. Si tenés trabajo es porque te lo ganaste vos, y si no, es porque no tenés la capacidad. No es más un problema del Estado, es un problema tuyo”, afirmó.

Refiriéndose a los que preguntan por qué ha soportado el pueblo esta situación, sostuvo: “Se aguanta el ajuste porque hay un colchón del entramado social que construimos nosotros”, como los planes y proyectos sociales de su gobierno.

Fustigó la gran manipulación de la prensa hegemónica, y el “blindaje” alrededor de Macri, que oculta toda información negativa para su gobierno y las grandes protestas, así como las cifras reales reales sobre la dramática situación social.

A llamar a la unidad, sentenció: “No puede haber una división entre los que rezan y los que no rezan. División que no es nacional y popular” y apuntó contra “algunos Hitler modernos que acusan a los inmigrantes de tener la culpa de que no haya trabajo”, al añadir que cuando se agota la argumentación del capitalismo en algunas sociedades comienzan a surgir los movimientos de extrema derecha que tratan de explicar los problemas encontrando culpables.

En su tuno, Rousseff, que fue víctima de un golpe de Estado jurídico, mediático y parlamentario en agosto de 2016, advirtió que su país y la región “corren el riesgo de salir de la democracia y entrar en un estado de excepción, con una variante neoliberal y neofacismo”.

Señaló que todos los países de América Latina deben preocuparse por lo que pasa con el tema de la justicia, al advertir que la operación Lavado Rápido no se dedicó a combatir la corrupción, sino que se convirtió en una “justicia contra el enemigo” en este caso para perseguir en su mayoría a los gobiernos progresistas.

Rousseff recordó que “la extrema derecha estaba latente en la sociedad brasileña” lo que hizo posible la victoria de Bolsonaro y destacó que en la transición democrática de Brasil no se juzgó el proceso de terrorismo de Estado, lo que dejó grandes secuelas sociales. “Las secuelas de 300 años de esclavitud. Siempre la dictadura encontró a la violencia con método de control principal en Brasil”.

Dijo que la proscripción y encarcelamiento del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, favorito para ganar las elecciones posibilitó que se llegara al escenario actual ya que era “inimaginable que en Brasil la extrema derecha ganara un proceso electoral”.

Se refirió a la “guerra sucia” mediática, a la campaña masiva de las redes sociales, la utilización de mensajes de Whats App de una forma nunca vista para instalar la figura de Bolsonaro y sus mensajes fascistas.

En esta mesa las acompañaron Nacho Levy, dirigente de la Garganta Poderosa, y José Pepe Mujica ex presidente de Uruguay, y el rector de la Universidad Metropolitana para el Estudio y el Trabajo, Nicolás Trotta.