Jeff Koons, con récord mundial en subasta, en el Museo Jumex de la capital mexicana

May 16, 2019 - por

Jeff Koons, con récord mundial en subasta, en el Museo Jumex de la capital mexicana

El artista Jeff Koons, frente a su obra 'Bailarina sentada', escultura de nailon fiable que mide casi 14 metros de altura. Foto Alondra Flores Soto

Ciudad de México.

El artista Jeff Koons, quien ayer rompió el récord de la obra más cara de un artista vivo, llega esta mañana al Museo Jumex, donde el 19 de mayo se inaugura la exposición con su obra y la del conceptual Marcel Duchamp.

En el exterior del Museo en Polanco se colocó la pieza Bailarina sentada,escultura de nailon fiable que mide casi 14 metros de altura. A su arribo a la conferencia de prensa, el famoso artista estadunidense observó la obra antes de ingresar al recinto.

Apariencia Desnuda: el deseo y el objeto es el título de la muestra que reúne a dos influyentes creadores del arte moderno y contemporáneo, la primera en América Latina. Se han traído a nuestro país más de 80 obras, de más de 30 colecciones.

Madrid.

 La casa de subasta Christie’s ha vendido este miércoles 15 de mayo en Nueva York por más de 91 millones de dólares (81 millones de euros) la obra ‘Rabbit’ (‘Conejo’), realizada por Jeff Koons, lo que supone un nuevo récord mundial en una subasta para una obra de un artista vivo.

De esta forma, la pieza de Koons ha superado al ‘Retrato de un artista (Piscina con dos figuras)’, pintado en 1972 por David Hockney, que el pasado mes de noviembre alcanzó un precio record para un artista vivo con 90,3 millones de dólares (79,1 millones de euros).

‘Rabbit’, realizada en acero inoxidable en 1986 con un tamaño de 1,04 metros, ha sido una de las 11 obras de la colección de arte del siglo XX de la familia Newhouse que se han subastado en Nueva York, y cuya subasta ha alcanzado más de 215 millones de dólares.

Otra de las obras destacadas de esta subasta ha sido ‘Buffalo II’, de Robert Rauschenberg, vendida por más de 88 millones de dólares 878,5 millones de euros). Esta obra se exhibió en la Bienal de Venecia en 1964 como parte de una exposición colectiva en la que Rauschenberg se convirtió en el primer estadounidense en ganar el codiciado Gran Premio en Pintura.