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“La ultraderecha no pasará”, afirman migrantes mexicanos en LA en marcha de apoyo a AMLO

November 27, 2022 - por

“La ultraderecha no pasará”, afirman migrantes mexicanos en LA en marcha de apoyo a AMLO

Migrantes mexicanos marcharon en el centro de Los Angeles. Fotos: Mario Villa.

Los Angeles, Cal

“La ultraderecha no pasará”, rezaba la manta principal de la marcha que este domingo hubo en céntricas calles angelinas en apoyo al presidente López Obrador y a la Cuarta Transformación.

Y abajo la tesis tajante: “Para México, el mejor camino es la Cuarta Transformación”.

Los hijos ausentes, migrantes mexicanos en un número cercano a los tres mil, fueron del Palacio Municipal a la Plaza Olvera, que por ser domingo estaba muy concurrida ya que es el sitio donde una cuarentena de mexicanos fundaron Los Angeles en septiembre de 1781 y allí está enclavada la iglesia de La Placita, la preferida por los mexicanos, y la primera casa que hubo en esta cuenca: la de Adobe. En ese perímetro se respira, flota la mexicanidad.

En las escalinatas del Palacio Municipal de Los Angeles. 

Entre los marchistas y los que se les unieron en el lugar, serían casi cinco mil. Fue una jornada política, festiva, en orden en la que también ese grupo de mexicanos reclamó, exigió que se hagan realidad sus derechos políticos en México, sobre todo el voto, que se les ha negado durante más de cien años.

Y allí, los partidarios del presidente López Obrador se congregaron para expresarle su adhesión y para dar testimonio de un nuevo fenómeno: el interés que ha despertado la palabra y acción del mandatario en el pueblo migrante, desde el modesto trabajador de limpieza, el obrero, el estudiante, la ama de casa, la empleada, el empresario, el profesionista, el maestro. Es la primera vez que un Jefe de Estado de México concita un interés de esta naturaleza.

Ese contacto y empatía con el mandatario se ha evidenciado desde que AMLO estuvo acá  primera vez que vino en esta región de la Tierra Prometida, en el 2005 cuando pretendía ser candidato presidencial. Y se ha fortalecido en sus posteriores cuatro visitas para adentrarse en el consciente mayoritario de los migrantes.

Esa línea de contacto  se nutre a diario con la conferencia “Mañanera” del mandatario en Palacio Nacional, en donde con frecuencia se refiere a los migrantes, como lo hizo este mediodía desde el Zócalo de la Ciudad de México – tras la mayor marcha que se tenga memoria en la historia nacional ya que participaron 1.2 millones de compatriotas- desde donde se dirigió al gobierno de Estados Unidos y a los sectores derechistas para exigirles respeto a los mexicanos radicados en el país. Respeto a sus derechos.

Hubo mexicanos, sobre todo, de los estados mayormente expulsores de migrantes: de Zacatecas, Jalisco, Michoacán, Guanajuato, el Estado de México, la Ciudad de México, Veracruz, Oaxaca. En las escalinatas del Palacio Municipal hicieron pronunciamientos, aunque donde se registró el mayor número de discursos fue en la Plaza Olvera.

“AMLO: en ti confiamos. Con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, decía una manta y en otra se expresaba un “repudio total al traidor Ricardo Monreal”, calificado como “pripanista de closet”.

Los marchistas, los oradores hablaban con azoro de la extraordinaria multitud que participó en la más importante movilización popular en México.

Y no faltó quien recordara que más de millón y medio de mexicanos, de latinos, marcharon en la urbe angelina en el 2006 para protestar en contra de una propuesta del congresista  republicano, James Sensenbrenner ya que en su Acta The Border Protection, Antiterrorism, and Illegal Immigration, criminalizaba a los migrantes como en la Proposición 187, de 1994 en California que negaba los servicios públicos a los indocumentados, en especial la atención médica y educativa y facultaba al personal médico y a maestros a delatarlos ante el Servicio de Inmigración. Ante esos embates republicanos, el gobierno mexicano no respondió con la firmeza que se requería y sólo lo hizo con retórica débil. Dejaron solos a los migrantes, a quienes esas agresiones sirvieron como aguijón para organizarse hasta derrotar esos embates.

Marchistas mexicanos en el  centro angelino.

Por eso hoy, los migrantes mexicanos celebran que su presidente los defiende ante el gobierno y congreso de EU. A ello se debió que  ese núcleo de mexicanos le contestó al presidente López Obrador con sus propias tesis.

Los migrantes – destacó el dirigente Juan José Gutiérrez- son maderistas, al igual que el mandatario. Y, por tanto, le exigen que haga efectivo con los migrantes el credo del asesinado mandatario por la dictadura huertista: hacer realidad el sufragio efectivo para los migrantes.

Dijo que ha transcurrido un siglo sin que los gobiernos mexicanos concedan ese derecho a los migrantes, esos migrantes a los que AMLO califica de “héroes”, porque sus remesas – que este año llegarán a la cifra récord de 60 mil millones de dólares- son la principal fuente de ingresos del país.

Más que calificativos y reconocimiento, los migrantes quieren hechos, no bonitas palabras. Quieren que las autoridades electorales mexicanas vengan a Estados Unidos y expidan credenciales a los migrantes para que voten en comicios de su patria, pero en suelo del Tío Sam, según el razonamiento de Gutiérrez, un líder histórico que organizó el movimiento inmigrante que derrotó a la Proposición 187.

Oriundo de Jalisco, Gutiérrez llevó a cabo, además, la marcha en contra de esa resolución republicana del entonces gobernador Pete Wilson. Y la realizó a pesar de que el FBI, la policía del sheriff, de la Ciudad de Los Angeles y diversos funcionarios locales le pidieron que no lo hiciera. Resultó a la postre en la mayor movilización latina en la historia de Estados Unidos hasta ese entonces.

Hoy, Gutiérrez, miembro de Morena y de su Consejo Nacional hasta hace meses, afirmó ante los asistentes al evento, que el movimiento de la Cuarta Transformación va en ascenso en California y en los estados donde existe un fuerte asentamiento de mexicanos.

Pero, subraya la premisa que contiene derechos y deberes para ambas partes. No la ley del embudo de la que habla AMLO.

Gobiernos del PRI y del PAN sólo se interesaron en las remesas de los migrantes y los trataron como mexicanos de segunda clase, los marginaron, los engañaron con reiteradas promesas incumplidas, es su reflexión.

Quieren sentirse mexicanos plenos en el exterior cuando puedan ejercer el voto como lo ordena su Carta Magna.