Muere la viuda de Octavio Paz

July 26, 2018 - por

Muere la viuda de Octavio Paz

La viuda del Nobel de Literatura, durante la inauguración de la muestra 'En esto ver aquello, Octavio Paz y el arte', en Bellas Artes, en septiembre de 2014. Foto José Antonio López

“En alguno de sus múltiples viajes con Octavio Paz, al llenar el formulario que reparten las azafatas antes del aterrizaje, Marie Jo le preguntó: ¿Qué pongo?, en el renglón que se refiere al trabajo: Pon musa, le dijo Octavio”.

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CIUDAD DE MEXICO

Marie-Jo Paz falleció este jueves, informó la secretaria de Cultura federal, María Cristina García Cepeda.

En su cuenta de Twitter, la funcionaria escribió: “Lamento profundamente el fallecimiento de Marie-Jo Paz, viuda de Octavio Paz y amiga entrañable. Comparto mi pena con sus amigos cercanos y la comunidad intelectual”.

En un artículo publicado en estas páginas en febrero de 2016, Elena Poniatowska habla así de la musa de Paz:

Nunca en mi ya larga vida había conocido a una mujer que viviera sólo en función de un hombre. Nunca hasta que conocí a Marie Jo Tramini, segunda mujer de Octavio Paz. Vivía para él, por él, con él, a través de él. Por eso, cuando encontré en el libro Octavio Paz y el Reino Unido, publicado por el Fondo de Cultura Económica y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y leí lo que escribe de ella el poeta inglés Richard Berengarten me emocioné y pensé en la Marie Jo sobreviviente, la que hoy habita un departamento en Polanco, en la noche se comunica con Octavio y durante el día lee y corrige la obra de jóvenes creadores en torno a una mesa, frente a una tasa de café o simplemente accede a satisfacer su curiosidad sobre la vida y la obra del gran poeta mexicano.

El poeta laureado Richard Berengarten escribe: “Por mi parte no puedo dejar de mencionar lo espléndidos que fueron los momentos que pasé en compañía de Octavio y Marie Jo. Ese año se vio vitalizado por su presencia. Ambos tenían una chispa, un brillo, una joie de vivre contagiosa. Marie Jo contribuía enormemente a eso. Una mujer exquisitamente hermosa, de Córcega, con sus delicadas características aquilinas, cabello largo hasta los hombros y una elegante figura normalmente envuelta en faldas hasta el piso.

Octavio Paz y su esposa.

“Tenía estilo y una gracia natural y elegante. Todo lo que se le acercaba fluía como ella misma. Era hospitalaria, interesada en lo que hacíamos y a menudo muy graciosa. A todos sus amigos en Cambridge, Octavio y Marie Jo les parecía la pareja perfecta. Cuando se dirigía a ella, ya fuese de frente o desde otra habitación decía ‘Marie Jo’, con ese tono afectuoso y crepitante tan suyo que siempre sugería la necesidad de consultar su opinión… urgentemente. Y, aunque cada uno aparentaba ser una personalidad fuerte, quedaba claro que el uno pertenecía al otro y que él no podía estar sin ella. Cuando se fueron de Cambridge, éste parecía un lugar mucho más aburrido y monótono.”

En alguno de sus múltiples viajes con Paz, al llenar el formulario que reparten las azafatas antes del aterrizaje, Marie Jo preguntó a Octavio: ¿Qué pongo?, en el renglón que se refiere al trabajo: Pon musa, le dijo Octavio. Tenía razón. Marie José sigue siendo la más leal, la más solitaria, la más atribulada de las musas.