Narro Robles, al rescate del PRI; si es presidente del tricolor no se opondrá a todo lo que haga el gobierno de AMLO, resalta

April 28, 2019 - por

Narro Robles, al rescate del PRI; si es presidente del tricolor no se opondrá a todo lo que haga el gobierno de AMLO, resalta

Narro Robles. Foto: Orlando Sifuentes.

___________________________________________________________________________________________

Médico, docente y político nacido en Saltillo, el ex rector de la UNAM y ex secretario de Salud, busca la dirigencia nacional de ese partido.

_________________________________________________________________________________________

SALTILLO, Coahuila.

José Ramón Narro Robles, saltillense de 70 años de edad recién cumplidos, dejó al gran amor de su vida: la UNAM y casi 40 años de una brillante trayectoria académica, para ir a rescatar al PRI porque, sostiene, está convencido de que en México se necesita fortalecer la democracia y tener instituciones políticas fuertes.

Decidido a convertirse, primero en candidato, y después en presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, Narro Robles recorre el País pagando de su bolsa, con su tarjeta de crédito, en espera de que los otros aspirantes a la dirigencia tricolor –entre ellos Alejandro Moreno, gobernador de Campeche– hagan lo mismo.

Para el coahuilense, médico de profesión y político por convicción, fue más difícil dejar la Universidad Nacional Autónoma de México, de la que fue Rector, que decidir casarse con su esposa –a quien conoció hace 55 años–, e irse a estudiar al extranjero un posgrado, y eso se lo recuerdan sus amigos, porque tenía una estabilidad y una certeza, además que ha hecho toda una carrera en la academia.

Entre sorbo y sorbo de café, en entrevista con VANGUARDIA, el doctor Narro no vacila ni un momento en asegurar que en el PRI no todo está perdido, que, efectivamente, se cometieron errores, pero que es momento de refundar y mantener la unidad.

Sin embargo, alega que es muy pronto para desmenuzar el quehacer del Gobierno Federal que encabeza su contemporáneo Andrés Manuel López Obrador, de 66 años; pide unos meses para hablar de la Cuarta Transformación, pero aclara que, como oposición, si llega a ganar la dirigencia del PRI, no se opondrá a todo.

 Siendo el partido histórico, (el PRI) es el partido que construyó buena parte de las instituciones del siglo 20, que todavía tienen vigencia en el País. Fueron producto de las políticas, gobiernos y planteamientos que recogió el PRI. No olvidemos que la Revolución Mexicana se cristaliza en un partido político, en un partido que fue partido de Estado, originalmente, hegemónico después y mayoritario en su siguiente etapa. Después ha sido un partido como los otros, con éxitos y con fracasos”.
JOSÉ NARRO ROBLES, ASPIRANTE A LA DIRIGENCIA NACIONAL DEL PRI

UNA MUY DIFÍCIL DECISIÓN

¿Finalmente se animó a competir por la dirigencia nacional del PRI? Sí, fue sin dificultades. Fue un paso personalísimo. Fue la decisión más importante de mi vida. No fue escoger esposa. Conocí a mi señora esposa con la que sigo felizmente casado cuando ella tenía 14 años, yo tenía 15, la conocí hace 55 años, duramos ocho de novios. Fue muy natural casarnos, tener hijos era lo natural. No fueron decisiones difíciles, irme al extranjero a estudiar mi posgrado no fue difícil. Dejar la UNAM (sí) fue muy difícil. La decisión más complicada, pero lo hice convencido de que este País necesita fortalecer su democracia y para fortalecerla se requiere de instituciones políticas fuertes, y se necesita de una oposición madura, sensata, clara y honesta.

¿Por qué rescatar al PRI? Porque es el partido histórico de México, es el partido que tiene 90 años y de los vigentes es el más antiguo, porque ha tenido muchos aciertos y también algunos desaciertos; pero en mi contabilidad, muchos más aciertos que desaciertos porque, siendo el partido histórico, es el partido que construyó buena parte de las instituciones del siglo 20, que todavía tienen vigencia en el País. Fueron producto de las políticas, gobiernos y planteamientos que recogió el PRI. No olvidemos que la Revolución Mexicana se cristaliza en un partido político, en un partido que fue partido de Estado, originalmente, hegemónico después y mayoritario en su siguiente etapa. Después ha sido un partido como los otros, con éxitos y con fracasos.

Además es el partido en donde yo he militado 46 años y he sido muy cuidadoso. Cuando tuve responsabilidades universitarias nunca participé en nada que tuviera que ver con mi partido.

Foto: Orlando Sifuentes

NO SE NECESITA CIRUGÍA

¿Quién gana si el PRI regresa a los primeros planos de la política? Si regresa el partido, que va a regresar, no tengo duda, va a ganar México. ¿Por qué? Porque va a regresar un partido que fue capaz de explicarse y de explicarle a la sociedad las fallas que se tuvieron. Fue un partido que fue capaz de ofrecer disculpas a la militancia y a la propia sociedad; que fue un partido capaz de reconocer errores, de solucionarlos, de transformarse y de tener nuevas fuerzas, y de convocar particularmente a los jóvenes y al conjunto de la sociedad.

¿Qué le parece la propuesta de cambiarle el nombre al PRI? Digo que todo debe ponerse en la mesa, en el análisis de las condiciones que nos llevaron a la derrota, en el análisis de las soluciones que se deben seguir. Sin embargo, yo no creo, lo digo con mucha convicción, que sólo el cambio de denominación nos haga diferentes. No. Es como si alguien que es horrible por dentro, se hace una cirugía plástica. Es el mismo. Lo que tenemos que hacer es ver qué requiere la sociedad mexicana, y tenemos que regresar a muchas de las banderas que también olvidamos. El partido ha sido de causas, creo en un PRI que sea de causas: la lucha contra la pobreza, la lucha por el progreso, la lucha a favor de la educación, de la salud, de sus instituciones, ese es el PRI en el que yo creo. El PRI comprometido con la gente, con la mayoría de la población. El PRI a favor de generar riqueza, pero para distribuirla mejor, y el que impulsa el desarrollo del empleo, vivienda y nutrición.

‘Corruptos a la cárcel, sin contemplación’

La corrupción es un pesado lastre de la política en México, pero ningún partido, incluido el PRI, puede ser acusado de generar solo ese y otros males, dice Narro

Con una trayectoria impecable en la medicina y en la academia, al grado de llegar a dirigir la UNAM, la más importante universidad del País, el saltillense José Narro Robles, inició el camino para buscar encabezar al PRI.

En entrevista con VANGUARDIA, el también ex secretario de Salud del sexenio de Enrique Peña Nieto, asevera que los políticos corruptos de todos los partidos deben ser sancionados conforme a la ley, pero también deben tomarse acciones, educando en casa y en las escuelas, para prevenir actos delictivos.

“No sólo es un asunto de discursos y de mensajes, es un asunto de la vida cotidiana, todos tenemos mucho que hacer en esa dirección”, declara.

Foto: Orlando Sifuentes

¿Con los actos de corrupción de militantes del PRI a lo largo de su historia se puede mantener todavía vigente al partido? Sí. Si usted me dijera que la corrupción en el País es una persona o un partido. Si eso es lo que explica todo el sistema de corrupción que existe en México, yo diría: “Acabemos con esa persona, metámosla a la cárcel y se acabó la corrupción”, o “Acabemos con ese instituto y se acabó la corrupción”, pero no esa así. Ahí están todos los casos que demuestran que esa no es la potestad de un sector, de un grupo o de un partido. No. El tema de la corrupción no es siquiera un tema que nació en el partido o desde el partido; si somos honestos y revisamos los problemas de México, porque la pobreza no es del siglo 20, la desigualdad tampoco es del siglo 20, ni la corrupción, ni la inseguridad. Tiene momentos en donde se recrudece o somos más críticos desde la sociedad, sí, pero la corrupción no es ni producto ni patrimonio de un grupo o de una institución, y lo que tenemos que hacer, porque nos afectada a todos en la vida cotidiana, es desaterrarla.

¿Qué hacer con la gente que manchó al partido, porque la gente pide acciones? Sí. No sólo explicaciones. Lo que se necesita en este sentido es explicar, pero no basta; es actuar, y la actuación debe darse, y en muchos casos así se hizo. Hay militantes que fueron expulsados del partido. Hay gobernantes a los que se les ha demostrado, y están en condición de no presentarse, de no comparecer frente a la justicia, o que habiendo estado frente a la justicia, están purgando condenas. Eso es lo que se tiene que hacer. ¿Basta eso? Yo creo que no. Lo digo sinceramente. Creo que debe haber un cambio mucho más de fondo en toda la estructura de la sociedad, tenemos que prevenir.

Soy médico y sé lo que vale la prevención, es muy importante tener la posibilidad de encontrar una respuesta a un problema de salud, pero es mucho más importante evitar que se presente el problema de salud. Qué bueno que tenemos formas para curar, pero qué mejor que pudiéramos prevenir. No se pueden prevenir todas las enfermedades, pero sí muchas. ¿Que tenemos que hacer con la corrupción? Sí. ¿Meter a la cárcel al corrupto? Sí, sin duda, y sin ninguna contemplación. Sin tener atención o consideración, no; frente a la corrupción, no.

Pero también tenemos que prevenir, educando en las escuelas y en casa. No sólo es un asunto de discursos y de mensajes, es un asunto de la vida cotidiana, todos tenemos mucho que hacer en esa dirección.

Foto: Orlando Sifuentes

DEJAR LA SIMULACIÓN

¿Seguramente ahora que se decidió a participar por la dirigencia nacional recibió críticas, sobre todo en el sentido de que está arriesgando su carrera por querer rescatar a un partido, que para muchos está perdido? Amigos me han dicho: “A ver, explícame por qué cambias”, y lo digo con honradez, una posición de enorme categoría. “A ver, por qué cambias ser profesor universitario de la máxima categoría en la carrera académica; por qué cambias la certidumbre, la seguridad de tener una tarea que te gusta”. Yo he sido profesor casi 40 años y me encanta dar clases, me encanta dar conferencias, disfruto enormemente escribir artículos académicos, científicos, haciendo investigación. Me encanta, disfruto eso. Pero yo siento que México requiere en este momento de instituciones democráticas fuertes. Yo creo que en la democracia, en la política, y en las instituciones, y siento que México hoy necesita fortalecer sus instituciones, incluidas las políticas y ahí está el PRI, el partido con el que yo simpatizo y milito, en el que yo he tenido algunas responsabilidades en las que he participado.

¿Qué hará cuando llegue la elección si no resultara ganador de la contienda interna? Tengo muy claro que en los procesos electorales, democráticos, cuando se participa con reglas claras, parejas (se gana y se pierde). Ayer hice una expresión pública de solidaridad, saludé con gusto la iniciativa del CEN del PRI de emitir unos lineamientos para tratar de regular esta etapa que es previa, en la que todavía no hay campaña, no hay convocatoria.

Lo que tenemos que asegurarle a la sociedad entera, y de manera particular a los priistas, es que en esta etapa tenemos un comportamiento ético y que, por supuesto, respetamos la no utilización de recursos públicos para beneficiar o perjudicar a alguien, que tenemos el cuidado para hacer las cosas como se deben hacer. Este proceso debe servirle al partido como parte de su recuperación. Quienes ganemos tenemos que ayudar a mantener la unidad dentro de la diversidad y a tener un comportamiento absolutamente ético y a desterrar un mal terrible que se llama simulación.

 Hay militantes que fueron expulsados del partido. Hay gobernantes a los que se les ha demostrado, y están en condición de no presentarse, de no comparecer frente a la justicia, o que habiendo estado frente a la justicia, están purgando condenas. Eso es lo que se tiene que hacer.”
JOSÉ NARRO ROBLES, ASPIRANTE A LA DIRIGENCIA NACIONAL DEL PRI

GOBIERNO ES LEGÍTIMO

¿Entonces el pago de los viajes por todo el País está saliendo de su bolsa? Llegué anoche, porque a veces falla el vuelo tempranero a Saltillo, y yo dije: “Si le fallo a mis paisanos me van a poner tache, y no quiero que me pongan”. Dormí en Monterrey, dormí en el hotel One, pagué con mi tarjeta de crédito. Claro que yo lo pago. Por supuesto que sí.

¿Esas son las reglas de las que está hablando el PRI? Yo quiero pensar que efectivamente así le hacemos todos. Totalmente convencido de que así debe ser.

Usted no tiene cargo público en este momento, pero algunos otros aspirantes sí…

Sí, el que tenga cargo que se haga cargo.

¿Qué le parece la Cuarta Transformación? Se trata de un Gobierno que recibió el voto mayoritario, abrumadoramente mayoritario, para lo que estamos acostumbrados hoy en día en las democracias: 30 millones de votos, la votación más alta, un número importante de espacios en las Cámaras, en el Congreso de la Unión, un número importante en Congresos locales. Uno tiene que decir que ahí hay una completa legitimidad. La legitimidad se recibe un día y se gana todo el tiempo. El tiempo es corto todavía. Hay que permitir que transcurran algunos meses más para poder hacer alguna valoración justa y objetiva.

De ganar, usted sería la oposición, ¿qué tipo de oposición sería? Sí, claro. A mí me gusta el tema y también por eso participé, porque yo creo que a la democracia mexicana le viene bien que tengamos oposiciones responsables, serias y me gustaría formar parte de esos calificativos en todo caso. Yo no creo en las oposiciones que niegan el apoyo a todo, a cualquier medida, están permanentemente en la negativa; eso no es ser oposición, eso es ser negativo, nada más.

Para ser oposición madura, seria, responsable, útil, hay que saber decir sí a lo que conviene al País, a lo que hay coincidencia y donde se pueden conjuntar las voluntades, hay que saber decir no a las actitudes que son contrarias a las instituciones, a la vida del País y a la sociedad, y hay que saber construir del Sí y del No cómo se pueden encontrar, esa es la política.

Foto: Orlando Sifuentes

DESPOJARSE DEL PROYECTO PERSONAL

¿La generalidad está hablando del regreso al centralismo? Yo no estoy de acuerdo. En salud, en educación, en el ejercicio de los recursos, y lo comenté como Secretario de Salud muchas veces, sí creo que México tiene que construir un nuevo federalismo, que sea fuerte y capaz de responder a las nuevas realidades, pero es temprano, todavía hay que esperar a que se desarrollen algunas de las ideas o propuestas, o que se deje de comentar algunas cosas. Todavía no hay muchos hechos para juzgar.

¿Desechó la idea de ser candidato presidencial? Fui uno de los mencionados hace algunos años y me sentí muy honrado de ser mencionado. Tengo la más clara, absoluta y total de las convicciones, lo he dicho recio y también privado. Lo digo públicamente: quien presida el PRI tiene que cancelar absoluta y totalmente cualquier proyecto y aspiración personal para estar en las boletas electorales de 2021 y 2024. Lo digo con claridad: no aspiro a tener ninguna responsabilidad en esa dirección, quien presida el PRI tiene que renunciar a eso, esa mi convicción. Porque el partido requiere de una dedicación completa, requiere de convocar a la unidad y requiere de la transformación y la debemos procesar entre todos, no puede ser para favorecer un proyecto personal. Ya hemos vivido eso en el pasado y ha sido muy negativo.

¿Cómo encuentra el Sistema de Salud en México? Lo que puedo decir con toda contundencia y convicción, con mucho esfuerzo, recursos destinados y trabajo de millones de trabajadores, México ha construido a lo largo de las últimas décadas un sistema de salud, instituciones públicas de salud, que tienen antecedentes previos.

México con mucho trabajo y esfuerzo ha construido un sistema público de salud. ¿Que tiene problemas? Sí. Pero tiene grandes virtudes. Cada día un millón de mexicanos, en promedio, va a las instituciones públicas de salud. Si eso no sirviera pues no iría un millón de mexicanos, y se atienden ahí 4 mil 300 nacimientos diarios, y se practican 10 mil cirugías diarias, desde una sencillas hasta un trasplante de corazón o de hígado; se realizan casi un millón de consultas diarias. Tenemos un sistema perfectible y con necesidades. No se le puede faltar al respeto a los trabajadores y a las instituciones de salud, diciendo que eso es un desastre, no es un desastre. ¿Hay problemas? Sí, sin duda. ¿Se pueden resolver? Sí, sin duda.