Neonazis, antiinmigrantes y el KKK, infiltrados en la Policía

June 8, 2020 - por

Neonazis, antiinmigrantes y el KKK, infiltrados en la Policía

Miembros del National Socialist Movement, un grupo neonazi considerado como promotor del racismo, en una manifestación de la organización supremacista Ku Klux Klan en South Carolina en 2015. Crédito: John Moore/Getty Images

Desde 2006, el FBI ha emitido alertas sobre cómo simpatizantes de la extrema derecha, grupos antigubernamentales y de ideologías nacionalistas, penetran a policías locales y las Fuerzas Armadas. Dos posibles casos fueron detectados en las protestas contra el racismo por la muerte del afroestadounidense George Floyd.

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“Estoy soñando con una forma de matar a casi todas las personas de la tierra”, advertía un correo electrónico pleno de expresiones de racismo describiendo un plan que contemplaba lanzar una plaga biológica, usando ántrax y toxinas para crear botulismo o gripe mortal.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) asegura que el autor de la misiva es Christopher Paul Hasson, un teniente de la Guardia Costera de Estados Unidos al que considera un “terrorista nacional” con una remarcada ideología supremacista blanca.

Hasson fue detenido en febrero de 2019 y al registrar su vivienda encontraron un peligroso armamento y una lista con los nombres de sus objetivos: líderes demócratas, candidatos presidenciales y periodistas. En sus perturbadores mensajes pedía usar la “violencia” para “establecer una patria blanca”, de acuerdo con documentos judiciales presentados en una corte federal en Maryland.

No es caso aislado. En los últimos años, el FBI ha emitido advertencias sobre policías y militares con ideología supremacista, ya sea que son miembros de grupos de odio o que simpatizan con su forma de pensar.

Al tiempo que departamentos policiales han despedido a uniformados que eran parte del Ku Klux Klan (KKK), castigaron a los que realizaron comentarios ofensivos hacia las minorías e incluso terminaron tras las rejas algunos oficiales que cometieron actos ilícitos por motivaciones racistas.

La preocupación sobre la infiltración de estas organizaciones en las agencias del orden han revivido, tanto por las acusaciones de que ese era el caso del policía blanco Derek Chauvin, quien enfrenta cargos de asesinato en segundo grado por supuestamente asfixiar con su rodilla al afroestadounidense George Floyd, como por dos incidentes en que oficiales mostraron su aparente vínculo con la extrema derecha en las protestas que se realizaron en California y Nueva York por la muerte de Floyd.

“Si tienes a policías con una mentalidad supremacista, entonces habrá violencia cuando éstos patrullen comunidades de negros y latinos, porque los tratarán como ellos los consideran: subhumanos”, advierte el autor y activista afroestadounidense Earl Ofari Hutchinson, en una entrevista con Univision Noticias.

“No dudo de que esa ideología esté detrás de tiroteos, golpizas y brutalidad policial que han ocurrido en vecindarios habitados mayormente por minorías”, alertó Hutchinson.

Un par de incidentes registrados en las manifestaciones por la muerte de Floyd encendieron las alertas de las autoridades.

El primero sucedió en Nueva York, donde un policía blanco hizo una seña con la mano que significa ‘White Power’. “Por favor, denuncia esto”, pidió la Fiscal estatal Letitia James a quien compartió el video en Twitter.

tra grabación que se difundió en Reddit originó una investigación interna en el Departamento del Sheriff del condado de Orange (OCSD), en California. En las imágenes se observa a uno de sus agentes que porta un parche con símbolos relacionados con milicianos de la extrema derecha. Ocurrió el lunes en una manifestación contra la brutalidad policial en Costa Mesa.

“La decisión de este agente de usar estos parches y la implicación de su asociación con un grupo extremista, es inaceptable y profundamente preocupante para mí”, dijo el sheriff de Orange, Don Barnes, en un comunicado difundido en Twitter.

El oficial, que se encuentra en permiso administrativo, mostraba símbolos de Oath Keepers, que es catalogado como un grupo de odio que tiene “doctrinas antigubernamentales extremas” y que defiende el derecho a la portación civil de armas.

Los “patriotas” contra un “gobierno tirano”

“El grupo Oath Keepers se enfoca en reclutar policías y militares, en funciones y retirados”, dijo a este medio Joanna Mendelson, subdirectora del Centro sobre Extremistas de la Liga Antidifamación (ADL).

“Se ven a sí mismos como guardianes de la república, pero esencialmente son una organización en contra del gobierno y de extrema derecha que es parte de los milicianos, un movimiento extremo y violento”, describe Mendelson.

“Creen en una conspiración de un mundo bajo un gobierno tirano llamado ‘Nuevo Orden Mundial’, el cual priva a los estadounidenses de sus derechos”, agrega.

Al menos 576 grupos antigubernamentales estaban activos en este país en 2019, 36 menos comparado con las 612 organizaciones de ese tipo que operaban un año anterior, de acuerdo con el más reciente informe sobre grupos de odio del Southern Poverty Law Center (SPLC).

Los miembros de estas agrupaciones que usan nombres como American Guard111% Defense Militia y Three Percent suelen tener más actividad durante las administraciones demócratas. El año pasado había 181 milicias, esto es 35 menos que en 2018, según el análisis del SPLC.

Aunque no tienen una ideología puramente racista, no se descarta que algunos integrantes simpaticen con nacionalistas y neonazis.

El líder de Oath KeepersStewart Rhodes, se jactó en 2009 que entre los 6,000 miembros que asegura que tiene su organización había policías y soldados activos y retirados, y advirtió que jamás entregarían sus armas, aunque fuese ilegal en EEUU.

En medio de las revueltas en varias ciudades, Oath Keepers hizo “un llamado” en Twitter para que veteranos y “patriotas” salieran a defender sus comunidades “de la insurrección de la izquierda”.

Este jueves, el grupo aseguró que algunos de sus miembros montaron guardia afuera de una armería de Elgin, Texas, para alejar a los saqueadores. “Es nuestro deber evitarlo como sea posible”, señala en otro tuit.

Los policías del Ku Klux Klan

En un informe de inteligencia elaborado en 2008, el FBI advierte sobre la “amenaza” por los nacionalistas blancos que se infiltran en las fuerzas del orden buscando interrumpir investigaciones contra sus miembros, reclutar a otros agentes, ganar influencia y tener acceso a políticos y personas protegidas “que puedan ver como objetivos potenciales para ataques violentos”.

El Ku Klux Klan (KKK), la organización supremacista blanca más antigua del país, es citada en dicho memorando como la que más tiene “lazos con policías locales”. Por eso el reporte del FBI, que oculta dos casos de agentes que eran miembros del KKK, pide mayores escrutinios en las contrataciones.

El FBI detectó que una organización nacionalista les pidió a sus miembros ‘ghost skins’, como les dicen a los que no expresan abiertamente sus opiniones racistas, que se volvieran policías.

Ese esfuerzo, indica el memorando, “puede conducir a fallas en una investigación y puede poner en peligro la seguridad de las fuentes o del personal de las fuerzas del orden”.

Un caso relacionado es el de Joe Burge, un detective de la Policía de Chicago que fue despedido y enjuiciado en 2008 al confirmarse que torturó a por lo menos 120 hombres negros utilizando un dispositivo de descarga eléctrica que él llamada la “caja negra”. Simpatizaba con el KKK.

También echaron al veterano policía estatal de Nebraska, Robert Henderson, cuando se descubrió que era miembro activo del Klan.

En 2009, poco después de que Barack Obama llegó a la Casa Blanca, un reporte de inteligencia que elaboraron el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) advertía sobre el “resurgimiento de la extrema derecha” y un posible reclutamiento de “veteranos descontentos” para echar mano de su entrenamiento militar.

Durante el segundo mandato de Obama, en abril de 2015, un informe clasificado del FBI sobre antiterrorismo aseguraba que supremacistas, milicianos y personas con ideologías extremas a menudo “han identificado enlaces activos con agencias del orden”, de acuerdo con The Intercept.

El reporte más reciente del SPLC señala que el movimiento nacionalista blanco, “envalentonado por la elección de Donald Trump”, creció por segundo año consecutivo en 2019, ya que el número de grupos de ese tipo aumentó a 155, un incremento del 55% desde 2017.

“Tenemos una crisis de odio y extremismo en nuestro país, y las ideas tóxicas propagadas por estos grupos de odio no solo conducen a la violencia, sino que erosionan los cimientos de nuestra democracia”, dijo Lecia Brooks, portavoz de SPLC, en un comunicado.

Los neonazis del Sheriff de Los Ángeles

A lo largo de los años han salido a la luz acusaciones contra policías que simpatizan con grupos de odio.

Los departamentos locales han registrado varios incidentes. El Sheriff del condado de Los Ángeles, que patrulla varias comunidades hispanas del sur de California, ha detectado bandas secretas formadas por alguaciles blancos, incluyendo los llamados Little Devils o los Lynwood Vikings, que operó hace casi 30 años y fue considerada “una pandilla supremacista blanca y neonazi” que participó en acciones ilícitas por motivos raciales.

Durante el juicio por la muerte a tiros del afroestadounidense Donta Taylor, en el verano de 2018, se ventiló que entre 10 y 20 alguaciles en la estación de Compton tenían el tatuaje de una calavera con un casto militar, un rifle, llamas y las iniciales ‘CPT’. Se trata de una cofradía que, según los abogados de la familia de Taylor, atacaba a las minorías. El caso sigue bajo investigación.

El activista Earl Ofari Hutchinson cree que algunos policías no están afiliados con grupos neonazis o nacionalistas, pero sí tienen creencias racistas. “Una señal es que constantemente detienen a jóvenes negros o hispanos para acosarlos, preguntarles si son pandilleros, tienen una actitud de confrontación”.

A Hutchinson le preocupan los uniformados de alto rango que pueden influir en los novatos. “Chauvin (el policía implicado en la muerte de George Floyd) tenía una actitud racista y daba entrenamientos. No creo que sea una excepción, estoy seguro de que hay sargentos, comandantes y otros oficiales con la misma mentalidad supremacista y neonazi, y que están en una posición de influenciar a otros”, señaló.