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Oposición: viviendo engañados

May 19, 2024 - por

Oposición: viviendo engañados

Monterrey, N.L.

El poder permite que seas tratado de forma “diferente”, con preferencia y preponderancia.
Los que “aspiran” a estar en los niveles de los poderosos, aspiran precisamente a ser tratados así.
Por eso ¿de qué carajos sirve el poder, si todos son tratados en forma “igualitaria”? De nada. Por eso, también, para el privilegiado, la igualdad es opresión. Y usarán su poder (económico, político, académico, hasta social), para evitar dicha “igualdad”.
Porque cuando la democracia permite dicha igualdad, para los privilegiados de la antigüedad, eso era ya una “oclocracia”. Hoy, le llaman “populismo” (sic).
Es que, cuando el voto del privilegiado cuenta igual que el voto del más humilde de sus empleados y/o subalternos, para el privilegiado, algo “no marcha bien”.
Lo anterior, solo demuestra que muchos solo tienen un “barniz de democracia” por fuera. Pero, por dentro, padecen del más feroz autoritarismo. Autoritarismo que se manifiesta como clasismo y elitismo. Clasismo y elitismo que se muestran, precisamente, cuando la mayoría, el “populacho” (según el privilegiado), no comparten el mismo pensamiento político, mucho menos la misma preferencia politica, de dicho privilegiado.
Ver que Claudio X. González es “ninguneado” en la manifestación opositora de hoy, y un policía le pregunta: “Y usted ¿quién es?”, es un golpe muy duro para los privilegiados. Porque muestra su peor temor: que el “poder”, de cualquier tipo, no les sirva para nada. Y, ¡horror de horrores!, que sean tratados como tratan a los “demás”. Precisamente, el populacho.
Ver que ahora los privilegiados hacen cosas que antes criticaron ácidamente, como tomar las calles para manifestarse y ¡usar chalecos!, confirma que su desesperación es muy grande. Porque, al estar imponiéndose la democracia, el ser “un poderoso privilegiado” ya no significa lo que solía ser. Y los “aspiracionistas” ¿a qué pueden aspirar ahora?
Lo mejor: ver los encuentros verbales entre maestros y opositores, cuando hubo una época donde los primeros fueron perseguidos por los segundos, y ahora “pelean” una “plaza” para manifestarse; solo confirma que muchos siguen sin aceptar que la vida es una tómbola. Y, si un día estás “arriba”, al otro día puedes estar abajo.
La oposición hoy sale a manifestarse porque está desesperada. Porque ven que su sistema de vida está “amenazado”. Pero no por el “autoritarismo”, como ellos “argumentan”.
Paradojicamente, la democracia es la “amenaza” para ellos. Porque con la democracia, muchos opositores perderán su “poder”. Repito, poder político, económico, académico y/o social.
Esperar que no tuvieran una reacción, hubiera sido muy infantil por parte de la población que lucha contra el autoritarismo opositor. Pero, esperar que los opositores resulten “vencedores” en esta confrontación, es no sólo infantil e ingenuo por parte de los opositores. Es hasta un delirio alucinante.
Porque, o aceptan que México deja de ser una democracia (con la consiguiente pérdida de tratados comerciales internacionales, y la pérdida de negocios para ellos); o aceptan que, si México es una democracia (no una simulación), pues, tendrán que aceptar el resultado de las urnas. Y se van a abstener de querer ganar en tribunales, lo que no ganaron en las urnas.
Porque no van a poder simular una “democracia”, en forma tramposa, para poder seguir con sus negocios internacionales.
Ese es el temor que tienen: que, de hacer trampa, conserven el poder los opositores. Pero pierdan los tratados comerciales, sobre todo con la Unión Europea; al confirmar que dichos opositores violaron la cláusula democrática suscrita para poder tener un intercambio comercial.
Lo anterior, los tiene más desesperados. Porque pensaron que podían “engañar” a los extranjeros, fingiendo que, ahora ellos, la oposición, eran “democráticos” y “defensores de los DDHH”. Y engañando al pueblo, al mostrar solo mentiras de sus oponentes, para que el pueblo votará solo por los candidatos de los hoy partidos opositores.
Pero, como dice el refrán: “Puedes engañar a todos un corto tiempo. Puedes engañar a pocos, todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todos, todo el tiempo”.
Y aquí, los únicos que van a terminar sin aceptar su engaño, es la actual oposición.
Solo seguirán viviendo en su propio engaño. Hasta, que la realidad, los alcance.