Por el trauma de ver morir electrocutado a su esposo una latina recibe más de 12 millones de dólares

September 7, 2018 - por

Por el trauma de ver morir electrocutado a su esposo una latina recibe más de 12 millones de dólares

Araceli Zúñiga y José Mario Flores se electrocutaron en agosto de 2013 al instalar su puesto en Fresno, California. Él murió y ella resultó con graves heridas.Crédito: Suministrada

“Sufrió graves quemaduras en sus manos y pies. Después murió”, detalló el abogado Arash Homampour sobre el fallecimiento de José Mario Flores en un ‘swap meet’ de Fresno. Un panel decidió que los dueños de ese mercado pudieron haber evitado esta muerte.

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Un jurado civil de la Corte Superior de Fresno otorgó una indemnización de 12.25 millones de dólares a la viuda de José Mario Flores, un vendedor de autopartes que murió electrocutado al levantar una pancarta publicitaria sostenida a un poste de metal y tocar líneas de alta tensión en un mercado en esa ciudad del norte de California.

Flores tenía 36 años cuando falleció aquel 24 de agosto de 2013. Entonces él y su esposa, Araceli Zúñiga, se habían instalado por primera vez en un espacio que rentaron debajo de cables de alta tensión en el mercado al aire libre ( swap meet) Cherry Avenue Auction en el sur de Fresno.

“Permitieron a los vendedores usar espacios debajo de las líneas de alta tensión y permitieron el uso de pancartas publicitarias que invadieron la ‘zona segura’ de 10 pies debajo de los cables”, reclamó el abogado de Zúñiga, Arash Homampour, en un comunicado enviado a Univision Noticias.

La pareja había terminado de armar su puesto en los espacios 38 y 39 del lugar. Cuando Flores trataba de colocar un cartel publicitario de 28 pies de alto, adherido a un poste metálico, fue golpeado por una descarga eléctrica. “Sufrió graves quemaduras en sus manos y pies. Después murió”, relató el litigante.

Su esposa, entonces de 25 años, resultó gravemente herida y fue trasladada a un hospital. Ellos se habían casado en 2009. Su matrimonio solo duró cuatro años y medio.

El panel del Tribunal Superior de Fresno le otorgó a Zúñiga 6 millones de dólares por tener que ver morir a su esposo, $3.25 millones por la pérdida de su pareja y $3 millones más por el sufrimiento emocional.

De acuerdo con el jurado, los dueños del swap meet, Mitch y Neil Burson, fueron negligentes por la muerte de Flores. Este hispano había alquilado en ocho ocasiones durante dos meses un espacio en ese bazar, pero su local estuvo alejado de las líneas de alta tensión. Por eso desconocía los peligros al estar debajo de la corriente eléctrica.

“En ningún momento, nadie de Cherry Avenue Auction le dio a Zúñiga instrucciones sobre las pancartas en la parte superior del local”, indicó el abogado.

“Un trágico accidente”

Una fotografía mostrando una pancarta de 34 pies de alto de un vendedor de larga antigüedad fue una de las pruebas presentadas en el proceso judicial para refutar la aseveración de los administradores del mercado de que nunca habían visto un letrero tan alto como el que colocó Flores.

En los argumentos finales la semana pasada, el abogado Homampour dijo al jurado que estaba ofendido por la manera en que los propietarios del swap meet habían mostrado a esta pareja: como vendedores hispanohablantes que no valían mucho porque vendían autopartes.

“Hicieron lo correcto”, expresó el litigante tras conocerse el veredicto favoreciendo a la viuda. “La gente de Fresno debería estar orgullosa de este jurado”, agregó.

El mercado Cherry Avenue Auction, el más grande de esa región, opera en un espacio de 43 acres y abre los martes y sábados. Entre 10,000 y 15,000 visitantes compran en hasta 800 locales que se instalan en dichos días. Para atender a tantos clientes, el negocio tiene 44 empleados.

Durante el juicio, uno de los dueños del bazar, Mitch Burson, calificó lo sucedido como “un trágico accidente”; mientras que su abogado, John Beebe, argumentó que los vendedores hispanos fueron los únicos responsables de la muerte de Flores porque debieron saber que los cables de electricidad son peligrosos y tenían que instalar su local tomando las medidas de precaución.

“Las líneas eléctricas están en todas partes”, dijo Beebe en el tribunal. “El sentido común dice que te mantengas alejado de estas”, añadió.

Los cables que mataron a Flores estaban a 26.5 pies del suelo. El día de su fallecimiento había entre 400 y 500 locales en el mercado y cientos de clientes.