Pueblo y gobierno mexicano: ante graves amenazas de Trump, no dejen sólo al pueblo mexicano migrante

June 20, 2019 - por

Pueblo y gobierno mexicano: ante graves amenazas de Trump, no dejen sólo al pueblo mexicano migrante

Juan José Gutiérrez llama a la solidaridad entre mexicanos para resistir a Trump.

LOS ANGELES, CAL

La noche del 17 de Junio, el presidente Donald Trump escribió textualmente en un tweet: “La semana próxima, agentes del Departamento de Inmigración darán inicio al proceso para remover millones de personas ilegales que de forma ilícita pudieron ingresar a los Estados Unidos”. Y rematóo: “Serán deportados tan rápido como estos ingresen”.

Esta declaración constituye una grave amenaza en contra de los trabajadores indocumentados en general, pero muy en particular amenaza a su sector mayor, la comunidad mexicana que reside, trabaja y paga miles de millones de dólares en impuestos a los gobiernos federal, de los estados, municipios y las ciudades y pueblos de la nación.

Todos los mexicanos tenemos la obligación de asimilar que esta declaración de guerra contra nuestro pueblo trabajador inmigrante, es una amenaza tan grave como cuando este anuncio, también a través de un tweet, su decisión de imponerle aranceles a todos los productos que México importa a los Estados Unidos, iniciando con un 5% a partir del pasado día 10 de Junio hasta alcanzar hasta un 25% a partir del mes de octubre de este año.

Incontables politólogos y comentaristas  en ambos lados de la frontera México/EU, han descartado tomar en serio estas amenazas. Se equivocan. No podemos olvidar que hace cuatro años cuando Trump anuncio en la Ciudad de Nueva York su candidatura para presidente de la nación, estos mismos expertos tacharon su esfuerzo como condenado al fracaso prediciendo que ni siquiera sobreviviría las primarias del Partido Republicano. Lo exhibieron como un payaso político.

Quienes hemos acompañado a nuestra comunidad mexicana inmigrante durante los últimos treinta y tres años y vivimos en carne propia el sistema político norteamericano y la indiferencia de las autoridades mexicanas, en todo momento alertamos sobre la obligación que teníamos de hacer todo lo posible para movilizar el voto de los millones de ciudadanos norteamericanos de origen mexicano y latinoamericano para detener al entonces candidato Donald Trump ya que percibimos que este sería  muy peligroso para los intereses de México y de todos los mexicanos.  Nos ignoraron.

En lugar de tender puentes de solidaridad desde México hasta los Estados Unidos para apoyarnos, el Gobierno de México, violando los protocolos vigentes, invitó al candidato republicano a la residencia oficial. Con esta acción, armada y ejecutada por el entonces Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, México propicio el repunte de la campaña de Donald Trump a escasos dos meses de los comicios presidenciales. Que no quepa la menor duda, tanto el ex-secretario Luis Videgaray, así como el ex-presidente de México, Enrique Peña-Nieto, jugaron un papel importantísimo, aunque nefasto, en la elección ganada por Trump. Esto, sin que las autoridades de México repararan para nada en la interminable campaña de insultos vulgares por parte de Trump en contra de México y de todos los mexicanos.

ADVERTENCIA MALEVOLA

Para que no quedara la más mínima duda de sus intenciones, sembró pánico en las comunidades inmigrantes mediante su anunciada campaña de arrestos y deportaciones masivas. Una advertencia malévola que proconizó hasta el delirio durante su masivo mitin político en Orlando, Florida.

Todo esto fue precedido por importantes cambios hechos en la administración ejecutiva en el Departamento de Inmigración. En abril, el director Interino ,Ronald Vitello, fue sustituido por Mark Morgan, quien fungió como oficial tanto del FBI (Buro Federal de Investigaciones) y de la Patrulla Fronteriza. Está claro que  Morgan favorece drásticas acciones para arrestar y deportar a los indocumentados. Esta posición también se ve favorecida por Mathew Albence, vicedirector de la agencia de Inmigración y Aduanas (ICE), y por sobre todos esta política cuenta con todo el apoyo de Stephen Miller, el asesor principal de Trump en política de inmigración. Morgan, Albence y Miller constituyen un tipo de triángulo perverso de servidores públicos que no sólo odian a los trabajadores indocumentados sino que gozan destruyendo a sus familias.

Durante 1930 y 1950, cerca de tres millones de mexicanos y mexicanas fueron repatriados desde el vecino del norte a México. Muchos eran residentes y ciudadanos de los Estados Unidos. De nada sirvieron las leyes federales y constitucionales  para salvaguardar los derechos de este sector.

Trump entiende que su base electoral dura, alrededor de un 30% del total de votantes que sufragan  durante las elecciones presidenciales, quieren hechos no sólo palabras y retórica altisonante en contra de los trabajadores indocumentados.

Los mexicanos en Estados Unidos estamos convencidos que a partir de la semana entrante nos enfrentaremos a diez-y-ocho-meses de arrestos y deportaciones masivas. Ante este desolador panorama, queremos informar al pueblo de México y a sus autoridades que nos hemos declarado en una campaña permanente de participación cívica, desde ahora hasta las elecciones de noviembre del año próximo. Ante este gravísima amenaza, les adelantamos que vamos a organizarnos y movilizarnos como nunca. Al pueblo y al gobierno de México nuestro mensaje es: no nos abandonen a nuestra suerte. En otras palabras, no nos dejen morir solos. Necesitamos, también como nunca, de la solidaridad de todo el pueblo y el gobierno de México.

*Juan José Gutiérrez, es Coordinador Nacional de la Coalición Derechos Plenos Para los Inmigrantes en los Estados Unidos de Norteamérica.