Sentirse más joven ayuda a vivir más tiempo

November 26, 2019 - por

Sentirse más joven ayuda a vivir más tiempo

Foto: Getty Images.

No es raro que Paula Lester se quede boquiabierta cuando ve la edad de un paciente en su historial. La geriatra con sede en Nueva York trata a muchas personas en sus 90 que fácilmente podrían pasar por 70. También tiene pacientes de 70 años que dicen que se sienten décadas mayores.

La noción de la edad que sientes frente a la edad que realmente tienes ha atraído más la atención de investigadores y profesionales médicos. Estudios recientes han relacionado la edad subjetiva —la edad que sientes— con una variedad de problemas de salud, que incluyen depresión, demencia y longevidad. Los resultados: cuanto más joven te sientas, mejor estarás.

Los adultos que se sienten más jóvenes reportan menos trastornos crónicos que los que se sienten mayores. También toman menos medicamentos, visitan al médico con menos frecuencia y tienen más probabilidades de mantener un peso normal, según datos de un estudio nacional sobre la salud y el bienestar dirigido por University of Wisconsin.

La biología podría influir cuando se trata del vínculo entre sentirse más joven y vivir más tiempo. Recientemente, los investigadores identificaron biomarcadores más favorables asociados con la función hepática y renal en adultos mayores de 55 años que informaron sentirse más jóvenes que su edad cronológica, en comparación con aquellos que dicen sentirse de su edad o más. Este hallazgo podría ayudar a explicar la menor prevalencia de enfermedades relacionadas con la edad entre los adultos que se sienten más jóvenes, dice el patólogo Bharat Thyagarajan, autor principal del estudio y profesor adjunto de Medicina de Laboratorio y Patología en University of Minnesota.

Encuentra lo que te hace sentir joven

Preguntar a los pacientes de qué edad se sienten todavía no es una práctica médica común. Pero Thyagarajan dijo que es algo “bastante fácil” de incluir durante una visita médica de rutina, y hacerlo podría ayudar a identificar a los pacientes con mayor riesgo de enfermedades relacionadas con la edad para que puedan ser evaluados más a fondo.

Sin embargo, un problema al plantear la pregunta es que la mayoría de los médicos no están capacitados para “ayudar a guiar a las personas a sentirse lo mejor que pueden”, dice Lester, quien ejerce en el NYU Winthrop Hospital y es profesora clínica adjunta de medicina en NYU Langone Health.

No es tan fácil como decirles a los pacientes que se identifican con una edad subjetiva mayor que “tengan pensamientos jóvenes”, dice Lester, especialmente si ese paciente está lidiando con un trastorno debilitante. En cambio, alienta a los adultos que se sienten de su edad o mayores a “pensar en lo que es importante para ellos” y hacer lo que los hace sentir jóvenes.

“Algunas personas pueden sentirse más jóvenes si salen a caminar o, si no pueden caminar, si alguien los lleva en una silla de ruedas afuera”, dice Lester. “Alguien podría sentirse más joven si juega un juego de cartas o realiza una actividad que hacía cuando era más joven… Se trata de encontrar lo que disfrutan y, si tienen que adaptarlo, encontrar una forma de hacerlo”.

Lester también aconseja a sus pacientes, que oscilan entre los 65 y los 105 años, que establezcan prioridades en sus días, que se den cuenta de que las largas listas de tareas pendientes pueden ser más difíciles de abordar y que establecer objetivos inalcanzables puede desalentarlos.

“Comienzas todos los días con un balde de energía, y tienes que decidir cómo quieres usar ese balde”, dice Lester. “¿Quieres usarlo para lavar el piso y pasar la aspiradora? O quieres usarlo para hablar con un amigo, jugar bingo o ir al cine, o lo que sea”.

Y asegúrate de llevar asistencia donde la necesites. Un andador podría hacer realidad tus objetivos de paseo matutino; un audífono podría mejorar el tiempo de calidad con amigos y familiares, lo que podría ayudarte a sentirte más joven. Cuando los pacientes se resisten a estos dispositivos, Lester les recuerda: “Es mejor usar un poco de ayuda para poder hacer cosas y disfrutarlas. Y a veces necesitas un poco de ayuda para evitar mucha ayuda”.