Seré el campeón de la educación pública de California, asegura Tony Thurmond, virtual ganador de la elección de Superintendente Estatal de Instrucción Pública

November 20, 2018 - por

Seré el campeón de la educación pública de California, asegura Tony Thurmond, virtual ganador de la elección de Superintendente Estatal de Instrucción Pública

Con seguidores.

Cuatro horas después del cierre de las casillas de la elección del 6 de noviembre, el primer resultado daba a Marshall Tuck una ventaja de 86 mil 457 votos sobre Tony Thurmond. Las autoridades no advirtieron que faltaban de contar al menos dos millones de votos. Ese vacío informativo llevó a asumir como ganador al candidato de los magnates privatizadores y de las chárter al cargo de Superintendente de Instrucción Pública de California.

Pero también a partir de ese momento, a medida que se iniciaba el recuento de los votos por correo y de los provisionales, se empezaba a escribir la página de mayor dramatismo en una elección para este cargo en  California. Día a día las cuentas infernales mostraban cómo el abanderado de la educación pública, el asambleísta Thurmond. emparejaba, hasta empatar y  tomar delantera en un ambiente de máxima emoción como ocurre cuando en el cierre de la recta final de la carrera estelar los caballos galopan palmo a palmo, nariz con nariz,  produciendo tal frenesí que la adrenalina entre asistentes, con la respiración contenida, permea hasta el último rincón de los hipódromos.

Y Thurmond empezó a aventajarlo a grado tal que el sábado 17 de noviembre –once días después de la elección- Tuck admitió que la distancia de su oponente era inalcanzable y se comunicó con él para admitir que había perdido. Fue una decisión tomada, incluso, cuando la autoridad electoral aseguró que a más tardar el 6 de diciembre dará a conocer el resultado final. Tuck y sus expertos en cálculos electorales estaban convencidos que no podrían ya remontar la cuesta.

Como corolario, Thurmond cantó victoria y con él sus millones de seguidores – maestros, sindicalistas, miembros de la comunidad, padres, estudiantes, demócratas – respiraron profundo y con la esperanza de que a la educación pública aguarda un destino inmejorable bajo la administración del humilde hijo de una madre panameña y un padre afroamericano, quien fue víctima del rostro desencajado de la pobreza y que salió adelante con el apoyo de la educación y la asistencia social.

En aquellos momentos en que la balanza parecía inclinarse a Tuck, en las filas de los defensores de la educación empezaron a formularse escenarios para enfrentar el vendaval privatizador que se avecinaba con neoliberales conduciendo la nave de la educación californiana.

El conteo de sufragios, sin embargo, ha ido en otra dirección y al momento de escribir esta nota, la noche del 20 de noviembre, Thurmond ha acrecentado su ventaja al lograr 4 millones 932 mil 751 votos, 50.9%, mientras que Tuck tiene 4 millones 752 mil 517 sufragios, 49.1%, o sea, una diferencia de 180 mil 234.

De esta manera, se sigue escribiendo esta página de la historia, que, también ha de consignar a estos comicios como los más caros en la historia de Estados Unidos, tratándose de un titular de Educacion ya que la erogación fue de casi 60 millones de dólares.

Ha sido, además, un mentís a los poderosos apoyadores de Tuck que consideran que con caudales de dinero se ganan las elecciones, como lo han venido haciendo, sobre todo en Los Angeles, donde sus candidatos han llegaron a ser mayoría en la Junta Educativa a partir de su poder económico y de campañas sucias, como ocurrió también con Thurmond.

Tuck recibió 36 millones de dólares, provenientes de la Asociación de Escuelas Chárter de California, de Bill Bloomfield, Reed Hastings, CEO de Netflix y el filántropo Eli Broad, entre otros. La campaña oficial de Tuck recaudó otros 5 millones.

Potentados, quienes también en junio pasado sufrieron otro descalabro ya que destinaron 20 millones de dólares para apoyar la candidatura al gobierno de California del mexicoamericano Antonio Villaraigosa, quien fue derrotado por el ahora gobernador electo Gavin Newsom.

Thurmond obtuvo 16 millones de dólares, en su mayoría aportados por los sindicatos de maestros y el Partido Demócrata y simpatizantes. Su campaña recaudó 3 millones.

En Sacramento.

PRIMER MENSAJE DEL THURMOND TRIUNFADOR

Tan pronto se sintió ganador, Thurmond invocó a la educación pública como su credo. “Lucharé por sus valores todos los días, porque sólo mediante ellos se podrá crear una vida mejor para todos en California”, estableció.

Y expresó definiciones que normarán su acción:

1.- Evitar que la agenda contra la educación de Donald Trump y Betsy DeVos se acerque a las escuelas públicas de California.

2.- Apoyo a los maestros y no demonizarlos.

3.- Dar a cada niño la oportunidad de tener éxito en el siglo 21, no solo a los que muestran el mayor potencial.

4.- Financiar las escuelas públicas en los niveles que merecen, no verter dinero en cárceles y prisiones.

5.- Brindar tratamiento de salud mental a los niños, no armarlos con armas.

6.- Garantizar que todos los niños comiencen la escuela con el mismo pie y que proporcionen educación preescolar universal a los niños de California.

7.- Oponerse a que haya desvío de dinero de escuelas públicas a chárter.

“Tengo la intención de ser un campeón de las escuelas públicas”, dijo Thurmond en un comunicado en el que anunciaba su victoria.

Y exaltaba:

“Todos los estudiantes, sin importar sus antecedentes y desafíos, pueden tener éxito con una excelente educación pública”.

ORIGEN HUMILDE

Thurmond nació en Fort Ord, California, y superó humildes comienzos. Su madre era una inmigrante de Panamá, quien fua a San José, California, para convertirse en maestra. Su padre,  un veterano de Vietnam que conoció cuando tenía casi 40 años. Después de que la madre de Thurmond murió cuando él tenía 6 años, Thurmond se mudó a Filadelfia con su hermano y fue criado por un primo a quien no conocía.

Con la ayuda del sistema de educación pública y la asistencia pública, Thurmond asistió a la Universidad de Temple, donde se convirtió en presidente del cuerpo estudiantil.

Thurmond ha dedicado su carrera al servicio público, específicamente a jóvenes en riesgo. Como trabajador social, pasó 20 años en contacto con familias y jóvenes, dirigiendo servicios escolares de salud mental y enseñando educación cívica, habilidades para la vida y capacitación profesional.

Más tarde, se desempeñó en su consejo local de la ciudad, la junta escolar y fue elegido para la Asamblea Estatal de California en 2014, donde   redactó una ley que amplía el programa de almuerzo gratuito y transfiere fondos directamente del sistema de justicia penal a los distritos escolares. Se desempeñó como Presidente del Comité Selecto de Asamblea de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Educación Matemática.

Afirma, asimismo, que la educación cambió su vida.

Por ello su empeño porque mejorar el financiamiento educativo de los estudiantes de California.

California –precisa- es la quinta economía más rica del mundo, sin embargo, se encuentra entre los últimos en financiamiento por estudiante en la nación.

“Mi prioridad principal será aumentar los fondos para la educación pública para que nuestras escuelas públicas sean las mejores de la nación”, expresó.

SU PLAN

El plan de Thurmond para hacer de las escuelas públicas de California las número 1 en la nación incluye:

  • Mantener a los estudiantes a salvo de la violencia con armas de fuego en las escuelas.
  • Liderar la lucha contra los esfuerzos de Donald Trump y Betsy DeVos para privatizar el sistema de educación pública.
  • Aumentar la transparencia en la financiación de la educación pública y garantizar la rendición de cuentas de las escuelas concertadas.
  • Crear un plan de estudios del siglo XXI centrado en la educación STEM que preparará a estudiantes para los trabajos del futuro.
  • Apoyar a los English Learners (estudiantes de inglés) y educación bilingüe.
  • Renovar el compromiso con la educación especial para estudiantes con todos los niveles de capacidad.
  • Crear escuelas inclusivas que protejan a los estudiantes LGBTQ del acoso escolar.
  • Pagar más a los maestros y capacitarlos para inculcar el pensamiento crítico y la creatividad en los estudiantes, no enseñar sólo para los exámenes
  • Priorizar la educación temprana y los programas después de la escuela para cerrar la brecha de logros.
  • Proporcionar servicios de salud física y mental en la escuela para todos los estudiantes.
  • Hacer que las vías universitarias y profesionales sean accesibles y asequibles para todos los estudiantes.
  • Mantener a los niños en la escuela y fuera del sistema de justicia penal.