La Educación

Al Servicio del Pueblo Latino de California

Traductor:

English Español Português Français Deutsch

Texto íntegro del discurso de Claudia Sheinbaum en su cierre de campaña en el Zócalo de la capital mexicana

May 29, 2024 - por

Texto íntegro del discurso de Claudia Sheinbaum en su cierre de campaña en el Zócalo de la capital mexicana

Claudia Sheinbaum en el Zócalo capitalino a reventar, lo mismo que arterias adyacentes. Foto: Cristina Rodríguez/La Jornada.

Muchas gracias, gracias a todas y a todos que vienen de distintos lugares de nuestra hermosa República, de la Ciudad de México, gracias a militantes distinguidos de nuestro movimiento, por supuesto a este gran presídium, símbolo de unidad de nuestro movimiento.

El día de hoy cerramos la precampaña, 60 días de realización de asambleas y reuniones, de escuchar, dialogar y consolidar nuestro movimiento en toda la República. Desde que iniciamos el proceso por la Coordinación Nacional, hemos recorrido más de 24 mil kilómetros, pero sobre todo hemos sentido y vibrado con el fervor que hay en nuestro pueblo, por el momento histórico de esta hazaña monumental que se consolida en una verdad que nadie puede negar: Estamos viviendo la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México.

Compañeros y compañeras, amigos y amigas, ¡ganamos la precampaña! La distancia entre nosotros y el segundo lugar es, en el peor de los escenarios, de 20 puntos de diferencia.

Quiero destacar algo de lo que todas y todos debemos sentirnos orgullosos. Llegamos a este momento previo al inicio de la campaña formal, unidas y unidos, fuertes y victoriosos. Por ello, quiero agradecer la presencia de las dirigencias de los partidos políticos: del Partido Verde, del Partido del Trabajo y de nuestro partido Morena. De todos, todos, los que participamos en los procesos de las encuestas.

No creo exagerar al decir que somos el movimiento social político más fuerte de todo el planeta, porque sabemos que la unidad se da en la lucha, en las acciones, en las definiciones, en nuestra democracia interna, en los principios y que la unidad es con el pueblo y para la Transformación. ¡Que viva la unidad de nuestro movimiento!

Somos mayoría en nuestro país, porque hemos logrado ir construyendo un consenso histórico con el pueblo de México, que no es cupular, que no está sustentado en acuerdos en lo oscurito, porque sabemos que nuestra unidad es legítima, porque sostenemos que México es grandioso y que nuestra cohesión se basa en la democracia, en la justicia, en la la dignidad del pueblo de México, que la prosperidad es compartida o no será y en el principio humanista de que por el bien de todos, primero los pobres.

Sí, hablo de democracia. Porque la defensa de la democracia en nuestro país no es un arma de la derecha, del conservadurismo, no, es una arma de la lucha del pueblo de México. La lucha por la democracia es el origen de nuestro movimiento. Nosotros luchamos contra los fraudes electorales y antes, por la democracia sindical, por la democracia en las universidades. Las grandes marchas contra el fraude electoral en 1988, contra el desafuero en 2004 y 2005, contra el fraude electoral en el 2006. Cómo puede hablar de democracia, quien se benefició de la violación más elemental del principio constitucional que viene de Morelos, de los Sentimientos de la Nación, de que el poder dimana del pueblo.

La democracia electoral, participativa, interna, como forma de vida y de enseñanza es nuestra reivindicación, nuestra bandera y nuestra esencia, la democracia en la boca del “haiga sido como haiga sido”, o de quien usó el Instituto Electoral para beneficio de un grupo y validó compra de votos y fraudes electorales, es hipocresía, o por decir lo menos, un mal chiste.

La democracia es y seguirá siendo una reivindicación del Humanismo Mexicano.

Vayamos ahora a la libertad, que parece ser ahora una reivindicación del conservadurismo, de la derecha, que en nuestro país se reivindica en la alianza del PRI y del PAN. ¿Cuál libertad? ¿La de los regímenes que callaron y censuraron periodistas? ¿La de quienes encarcelaron líderes sociales? ¿La de los que dispararon contra los estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas? ¿O contra los maestros? ¿O la de la reivindicación del peón que compraba en la tienda de raya? ¿O la del jornalero agrícola que no podía darle educación a sus hijos? ¿O la de la falsa libertad del que debe cruzar kilómetros para migrar por pobreza? ¿O la de la falsa libertad del poder de compra con un salario de hambre? ¿O la reivindicación de Porfirio Díaz que recrudeció el esclavismo de pueblos originarios? ¿O la de convertir todo en mercancía y olvidar la carta de los derechos de las personas? ¿ O la libertad de acabar con el planeta? Esa es una falsa libertad.

La libertad de aplastar al más débil, la libertad solo puede ejercerse en un régimen democrático y basada en los derechos de las personas. Hay que decir las cosas por su nombre.

Juárez decía “La democracia es el destino de la humanidad; la libertad su brazo indestructible”. Y nosotros somos herederos del juarismo y por tanto de la democracia y de la libertad.

La defensa de la libertad también es guía y seguirá siendo guía del Humanismo Mexicano, pero quiero agregar un concepto: La dignidad humana, que proviene de los derechos humanos, del derecho a una vida digna. Porque el pensamiento político que reivindica la vida, pero no reivindica la dignidad de las personas y sus derechos humanos no cree en la democracia, no cree en la libertad y no cree en la vida.

Quien no reivindica los derechos humanos, reivindica los privilegios. Nosotros reivindicamos el derecho a tener un empleo digno, un salario digno, una vivienda digna, el derecho a la educación pública, a la salud pública, a la tierra del campesino o campesina, hablamos de la defensa de la dignidad humana y de la fraternidad, en pocas palabras, hablamos del humanismo. No todo es mercancía, hay derechos establecidos en la Constitución que los viejos gobiernos neoliberales, se encargaron de ir desapareciendo. El gobierno de la Transformación se ha ido encargando de fortalecerlos, los derechos, la vida dignamente, la democracia y la libertad, esa es esencia del movimiento de la Cuarta Transformación de la Vida Pública.

El pueblo de México no quiere regresar a la miseria salarial o a la destrucción de un sistema de bienestar y de seguridad social que promovieron los gobiernos del pasado.

La dignidad humana significa reivindicar los derechos y erradicar el clasismo, el racismo, el machismo, la discriminación que son propios del pensamiento conservador, que hoy está revinidicado por el PRIAN y quienes lo manejan.

Por ello, la defensa de la justicia, y de los derechos universales, también es guía del Humanismo Mexicano.

Con orgullo decimos que nosotros por ello, reivindicamos a nuestros héroes, nosotros no somos herederos de quienes fueron al extranjero a pedir que un emperador austriaco nos gobernara para que los liberales no encabezaran el gobierno de la República; no, nosotros somos herederos de Hidalgo, de Morelos, de Leona Vicario, de Josefa Ortíz de Domínguez, de Benito Juárez; de los liberales mexicanos, de Madero, de Villa, de Zapata, de los Flores Magón, de Felipe Carrillo Puerto, de Elvia Carrillo Puerto, del general Lázaro Cárdenas, del general Mújica, de Felipe Ángeles, de las Adelitas, de las sufragistas, de los estudiantes de 1968.

De millones de hombres y mujeres que lucharon por la democracia, la libertad, la justicia y la vida digna del pueblo de México. Ellos son herederos de Iturbide, de Santa Anna, de Porfirio Díaz y de otros neoliberales que no vale la pena mencionar.

Ellos son el pasado, nosotros somos la esperanza de México.

El primero de julio del 2018, el pueblo de México decidió, no elegir a un presidente más, sino cambiar el rumbo de su historia para iniciar la Cuarta Transformación de la Nación. El pueblo de México dispuso dejar atrás el régimen de corrupción y privilegios, dejar atrás el neoliberalismo y comenzar a escribir un nuevo capítulo en su historia, bajo el liderazgo del mejor Presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Y desde aquí decimos ¡es un honor estar con Obrador!

Bajo su mandato, estamos viviendo un momento extraordinario. México ha cambiado profundamente, para bien, en lo económico, en lo político, en lo social, pero también en la consolidación de esta nueva forma de pensamiento, el Humanismo mexicano basado en nuestra historia y en un profundo sentido de fraternidad. El humanismo mexicano es un modelo propio, basado en nuestra historia, se trata -miren nada más- de que bajo el sistema actual del libre comercio, el estado siga teniendo el papel fundamental en la vida de la nación, que no todo se deje al mercado, que no renuncie a construir un verdadero estado de bienestar, que garantice seguridad, al paz, la soberanía y la prosperidad.

Se trata de promover la inversión privada, sin corrupción, garantizando ganancias justas, pero también empleo y salarios dignos, que caminemos hacia la garantía de los derechos constitucionales.

Que fortalezcamos la soberanía energética y alimentaria, que profundicemos la democracia y las libertades, y que dejemos de trabajar para los indicadores macroeconómicos y trabajemos para que México sea una potencia de bienestar y de sustentabilidad; que compartamos la prosperidad y la fraternidad y que dejemos la avaricia como máxima del desarrollo.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha llevado a cabo un cambio radical en apenas poco más de cinco años. Ha sentado las bases de la Transformación, recuperado el Gobierno para ponerlo al servicio de la nación y del pueblo.

Hoy México es respetado en el mundo entero y es una referencia, es ejemplo de buen desempeño económico, por la fortaleza del peso, la recuperación de la soberanía, la autosuficiencia energética, la reducción de la pobreza y la desigualdad y por el mejoramiento del nivel de vida de la gente.

El Presidente López Obrador ha levantado el ánimo nacional, se los decimos porque hemos recorrido el país, hay felicidad, hay alegría y entusiasmo por la Cuarta Transformación y por el Presidente de la República.

Vale la pena mencionar esos logros del Presidente, porque si otros los quieren esconder, nos corresponde defenderlos.

Pensión universal a más de 12 millones de adultos mayores, más de 22 millones de estudiantes becados en educación básica, media superior y superior; 2.8 millones y medio de jóvenes que han tenido acceso a construir su futuro, fertilizantes gratuitos, cerca de 500 mil campesinos que siembran vida, recursos a las madres y padres de familia para mejorar sus escuelas, apoyo a madres trabajadoras, un millón de maestros de educación básica basificados. Construcción del Tren Maya, el Interocéanico, apertura del concurso para 10 parques industriales en el Istmo y otros dos ahora para Chiapas; refinerías, presas, puertos, carreteras, aeropuertos, mejora de espacios públicos e infraestructura, planes de justicia para pueblos originarios.

Se promueve la cultura, caminos artesanales, nacionalización del Litio, la planta solar más grande de América Latina, el Plan Sonora, la ampliación de los distritos de riego para garantizar la soberanía alimentaria, obras estratégicas para garantizar el el derecho al agua; un nuevo modelo de salud pública, un aumento salarial del doble, desaparición del outsourcing, modificación de las pensiones en consenso con los empresarios del país  y todo ello sin endeudar al país respetando la autonomía del banco de México, pero eso sí, erradicando la corrupción.

Apoyar a los de abajo, fortalecer la inversión pública y privada, erradicar la corrupción y los privilegios no solo es ético, sino que además funciona y da resultados.

Tan solo un dato, entre 1992 y 2018 el número de personas pobres por ingresos pasó de 46.1 a 61.1 millones. Entre 2018 y 2022, disminuyó en más de cinco millones, es decir, en el neoliberalismo se amplió la pobreza, con el Humanismo Mexicano disminuyó la pobreza.

En el periodo de Calderón, la desigualdad por ingreso fue de 35 veces entre los ricos y los más pobres, pues el Presidente López Obrador ha disminuido históricamente de 35 a 15 veces, es una disminución histórica de las desigualdades.

En la ciudad, como jefa de Gobierno creamos la beca universal para niños y niñas de preescolar a secundaria como un derecho y nos la vamos a llevar a todo el país; creamos siete nuevas preparatorias donde ya estudian 5 mil jóvenes; la preparatoria a distancia pilares donde estudian 25 mil, dos nuevas universidades públicas donde ya estudian 50,000 jóvenes. Tres nuevos hospitales, más de 100 mil acciones de vivienda, los dos teleféricos más grandes del mundo, un segundo piso para trolebuses, inversión en el histórica en el Metro, una tarjeta de movilidad, 17 parques, reforestación, más de 35 millones de plantas y árboles sembrados, multiplicamos por cinco el apoyo al campo y a la conservación de bosques.

Obras de agua potable y drenaje, mantenimiento de vialidades, 294 centros comunitarios, digitalización y simplificación de trámites, somos la ciudad más conectada del mundo, entre otros logros.

Y todo ello, dejando una ciudad menos endeudada de la que recibí y sin subir impuestos en términos reales. Disminuimos la desigualdad y la pobreza y la ciudad es la entidad con la mayor Inversión Extranjera Directa del país.

El día de hoy el Presidente, o ayer, el Presidente en la mañanera mostró los resultados de seguridad, y repito es importante decirlos, porque nadie más los menciona: una disminución de más del 20 por ciento en homicidios dolosos entre 2018 y 2023.

Se preguntaban cuando hice campaña por la ciudad, si una mujer era capaz de enfrentar la inseguridad, les platico, en cuatro años disminuimos en 59 por ciento los delitos de alto impacto, y en 50 por ciento los homicidios y en 30 por ciento los feminicidios.

Lo primero es honestidad, atención a las causas, y sobre todo, un verdadero sistema de justicia, por eso, también por la seguridad, vamos por el Plan C.

Hace poco más de un mes presenté un grupo plural que está fortaleciendo el Proyecto de Nación presentado por intelectuales y activistas de mi partido. Vale la pena mencionar los ejes de trabajo y decirles que los diálogos continuarán en este periodo de intercampaña, por supuesto, en el marco de la Ley Electoral. Tengan por seguro que el Proyecto de Nación, que me tocará encabezar, porque de que vamos a llegar, vamos a llegar, el Proyecto de Nación será incluyente y dará un futuro promisorio para nuestra patria, pero estará basado -que nadie tenga duda- en nuestros principios, en nuestras causas de nuestro movimiento y aprovecho para mencionar algunos de los ejes que hemos mencionado previamente.

  1. Mantener la Austeridad Republicana, la disciplina financiera y fiscal.

No va a regresar el estado mayor presidencial, ni el avión presidencial. Los servidores públicos viviremos en la justa medianía, no van a regresar las pensiones a expresidentes, ni los lujos ni privilegios de los gobernantes.

Mantendremos el principio juarista de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre.

No habrá gasolinazos, ni aumento a las tarifas de luz.

Se mantendrá la autonomía del Banco de México, el equilibrio razonable entre deuda y Producto Interno Bruto, no habrá condonación de impuestos a los grandes contribuyentes y continuará el combate a la evasión fiscal. Mantendremos la obligada división entre el poder económico y el poder político y seguiremos con la política de erradicación de la corrupción y el principio de impulsar la economía desde abajo, llámenle prosperidad compartida, a mí me gusta seguirle llamando: Por el bien de todos, primero los pobres.

  1. Mantener y fortalecer los programas sociales, todos, y nos vamos a encargar de que su aumento siempre esté por encima de la inflación. Vamos a llevar las becas del bienestar para niños y niñas de escuela pública que hicimos en la Ciudad de México a todo el país.

Hoy atendemos a los adultos mayores, a los jóvenes, a las personas con discapacidad, pero quizá por ser mujer, por ser madre, por ser abuela, nos interesan los niños y las niñas, y vamos a apoyar a la infancia.

  1. Seguir aumentando el salario mínimo en proporciones importantes por arriba de la inflación. Nunca más salarios de hambre en nuestro país y seguir fortaleciendo los derechos de las y los trabajadores.
  2. Seguir impulsando la inversión pública para el desarrollo regional con bienestar.

Aquí están amigos del Sureste. Vamos a consolidar el Tren Maya y el Tren Interoceánico, sus puertos y polos de desarrollo con parques industriales.

Asimismo, ampliaremos las inversiones estratégicas que promueven el desarrollo regional con ferrocarril, puertos, aeropuertos y aduanas, que incluso potencien el momento importante de Inversión Extranjera Directa y nacional que vive el país por la relocalización de empresas.

En particular, daremos continuidad al proyecto presentado recientemente por el Presidente de la República de seguir ampliando los trenes de pasajeros. México – Puebla, Veracruz – Coatzacoalcos; México, AIFA – Pachuca; México, Querétaro – León, Aguascalientes; Manzanillo, Colima – Guadalajara, Irapuato; México, San Luis Potosí – Monterrey, Nuevo Laredo; Guadalajara, Tepic – Mazatlán, Nogales; Aguascalientes – Chihuahua; y si nos da tiempo, nos vamos con más.

  1. Fortalecer el sistema público de salud gratuito y de calidad. Vamos a seguir fortaleciendo el ISSSTE, el Seguro Social y por supuesto, nos va a tocar consolidar el IMSS-bienestar. El acceso a la salud desde la prevención hasta la atención de la enfermedad más compleja, incluyendo los medicamentos, es un derecho del pueblo de México.
  2. Vamos a seguir fortaleciendo la educación pública, desde la educación inicial hasta la universidad, de ahí venimos, vamos a seguir construyendo más universidades públicas para que los jóvenes sigan teniendo acceso a la educación gratuita y de calidad.

Arriba los maestros de México.

  1. Daremos continuidad y fortaleceremos el acceso a la vivienda digna de las mexicanas y los mexicanos.
  2.  Seguir garantizando la justicia para los pueblos indígenas.
  3. Promoveremos la igualdad sustantiva para una vida digna y el bienestar de las mujeres. Vamos a fortalecer y a formar un verdadero sistema de cuidados para las mujeres de México.
  4. Fortaleceremos los derechos de la diversidad sexual.
  5. Aprovecharemos la posición estratégica de México con el tratado comercial de América del Norte y la buena relación con los países del mundo para impulsar y atraer las inversiones al país, generando empleos y salarios dignos, a partir de una visión regional de sustentabilidad y bienestar
  6. Impulsaremos el desarrollo científico y tecnológico. Impulsaremos la creación cultural y su promoción.
  7. Aceleraremos la transición energética hacia fuentes renovables de energía, garantizando soberanía energética en todo momento.
  8. Impulsaremos una política de protección y restauración de los recursos naturales, en la perspectiva de la mitigación y adaptación al cambio climático.
  9. Trabajaremos para garantizar el derecho al agua, promoviendo una visión del recurso natural, obras estratégicas y al mismo tiempo tecnificación y uso eficiente del agua.
  10. Vamos a seguir promoviendo la soberanía alimentaria y el apoyo al campo. Y sí, sin maíz no hay país.
  11. Garantizaremos la paz, la seguridad como fruto de la justicia y la democracia en todos sus ámbitos. Atenderemos la seguridad desde la perspectiva de atención a las causas y de la cero impunidad.

No nos vayamos con esas ideas de la mano dura, no, eso no es de nosotros, o de la violación a los derechos humanos, es sencillamente el fortalecimiento de un sistema de justicia en nuestro país. Y por supuesto, como vamos a ganar la Presidencia, las senadurías, la mayoría calificada de las diputaciones federales, las ocho gubernaturas y la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, las diputaciones locales, y las presidencias municipales, que no quede duda, vamos por el Plan C.

discurso claudia sheinbaum
Foto: Cuartoscuro

Amigas y amigos; compañeras y compañeros:

Soy mujer, madre, abuela, científica, humanista. Considero que la honestidad es un valor supremo que da autoridad política, ética y moral. Donde he ejercido, he dado resultados y lo que me mueve es un profundo amor a mi pueblo y a mi patria.

Encabezamos un proyecto para el futuro de la nación que reivindica la democracia, las libertades, los derechos del pueblo de México a una vida digna, los derechos de los pueblos originarios, de las mujeres.

Encabezamos un proyecto, que se escuche bien, que representa la única opción en el México de hoy de prosperidad a su pueblo, de un desarrollo con bienestar. Aquí cabemos las y los niños, las y los jóvenes, personas adultas y adultas mayores.

Encabezamos un proyecto humanista en el que caben empresarios, clases medias, todas las profesiones, oficios, todas las religiones y todos los libres pensadores, pero que tiene claro que no puede traicionar nuestra historia y la dignidad del pueblo de México en su anhelo de democracia, justicia, y libertad. Somos soñadores, creemos en la paz, en la fraternidad y en que la mayoría de los seres humanos viven feliz cuando ayuda a los demás.

Hemos hecho a lo largo de todos estos años, lo que parecía imposible, la revolución de las conciencias, de la mente del pueblo de México. Les convoco a seguir transformando a México, a continuar su renacimiento y regeneración. Les convoco a seguir encendiendo la llama de la esperanza de nuestro pueblo, a seguir haciendo de México una potencia del bienestar, de la sustentabilidad, una potencia cultural.

Les convoco a que hagamos realidad la primera mujer Presidenta de México. Estoy lista para caminar con ustedes, con el pueblo de México, con esta gran mayoría que hemos ido construyendo y que gobierna para todas y para todos. Con humildad, con honestidad, con humanismo; tengan la certeza que voy a estar a la altura de las circunstancias, que no los voy a defraudar. Estamos dando un ejemplo al mundo y lo vamos a seguir haciendo.

Amigos y amigas, compañeros y compañeras, los convoco a que sigamos haciendo historia.

¡Que viva la Cuarta Transformación!

¡Que viva el Presidente Andrés Manuel López Obrador!

¡Que viva México! ¡Que viva México! ¡Que viva México!